Mientras en los dos últimos años la tasa de delitos creció en el país, en Misiones se redujo en un 11 por ciento. Constituye una muestra de la eficacia de las políticas de seguridad delineadas por el poder político que no delega en las Fuerzas la responsabilidad democrática de mantener el orden social. El ministro de Gobierno destaca que en ese orden es necesario contar con una Policía jerarquizada y comprometida con las políticas definidas por el Gobierno.
Eldorado (Sábado, 23 de diciembre). Las políticas de seguridad de la provincia lograron reducir el delito en un 11 por ciento durante la gestión de Marcelo Pérez frente al Ministerio de Gobierno. En declaraciones a Radio Spika, el ministro no eludió el tema que preocupa a toda la región por la envergadura que fue tomando en los últimos años: el narcotráfico y su captación de jóvenes desesperados por la falta de perspectiva. Destacó que la lucha contra el narcotráfico “es una política de seguridad que estableció el gobernador Hugo Passalacqua y que la policía supo interpretar”.
Desde una posición claramente republicana y democrática del orden social explicó que “hay dos factores: antiguamente en todo Latinoamérica la política de seguridad se delegaba a la fuerza y por eso el policía o el gendarme aplicaba lo que estudia en la escuela. La política es del ejecutivo, un deber de los políticos. Interpretar lo que es necesario para la sociedad es lo que hizo el gobernador Passalacqua quien bajó los lineamentos para combatir este flagelo. El segundo factor es que anteriormente la lucha contra el narcotráfico estaba circunscripta a las fuerzas federales por tal motivo lo que primero hicimos en Misiones es juntar a ambas fuerzas y trabajar en conjunto en la lucha contra el narcotráfico y, eso se está copiando en otras provincias.
Ser Policía; ¿una salida laboral?…
Pérez afirmó que desde hace unos años se viene profesionalizando labor de los efectivos policiales misioneros. Aseguró que para ingresar tanto a las carreras de oficial como de suboficial se deben cumplimentar todos los requisitos, que cada vez son más exigentes. “No hay acomodos, quien no reúne los requisitos no ingresa a la Escuela de Oficiales o de Suboficiales. Se terminó esa frase que uno escuchaba. No tengo laburo, me voy de policía o de guardia cárcel”. “Quién desee ser policía o guadia cárcel deben tener la vocación de serlo”; afirmó.
¿Cómo logró el gobierno provincial jerarquizar el trabajo policial?
“El aspirante a policía debe entender que ser efectivo policial no es un trabajo administrativo. Es una elección de vida. No es un trabajo para cualquier persona. Levantarse a la mañana seguir de largo desde el día anterior y tal vez no volver a la casa o que el destino de trabajo es lejos de su domicilio y que posiblemente poder ver a tu familia en los francos, reitero es una elección de vida. Sabiendo que es así hemos levantado la vara tanto para la escuela de oficiales como la de suboficiales siendo más estrictos en los requerimientos. Tenemos que tener en cuenta que un policía además maneja un arma”.
¿Hay mucha oferta de aspirantes?
Es así. En sólo dos días se presentaron unos 6.000 aspirantes a la carrera tanto de oficiales como de suboficiales policiales”.
El ministro agregó que las gentes tienen que entender que no hay padrinos. Que si recurren a un padrino y no cumplen los requisitos no ingresan a la escuela porque queremos tener buenos policías y para lograr ello debemos ser estrictos porque el futuro nuestro depende que nos cuiden porque le estamos dando un arma. El policía tiene que tener carácter, ser firme y sobre todo vocación de servicio”.
