La ley presentada por diputado Martín Cesino genera el marco normativo para la instalación del sistema Triage en la salud pública y privada de la provincia. Misiones se presenta como la primera provincia del país en institucionalizar el sistema de clasificación de pacientes basado en niveles que dinamiza la atención en los centros sanitarios.

Jueves 27 de junio de 2019. Misiones adoptará el sistema Triage en los centros de salud públicos y privados a partir de la aprobación de la ley, este jueves, del diputado Martín Cesino. Este método ya está en vigencia en los hospitales públicos pero sin el marco normativo que lo instituya en el ámbito de la salud de toda la provincia. Se trata de un sistema de colores que identifica la gravedad o urgencia de la atención médica de pacientes.
Este sistema, cuyo nombre deriva del vocablo francés trier (selección o clasificación) con el que se lo conoce en el mundo, brinda un marco de referencia para el tratamiento y clasificación de pacientes según su grado de urgencia a la hora de ser atendidos. El objetivo es elevar la calidad, seguridad y eficiencia en el tratamiento de pacientes que son atendidos en urgencias, lo que permite una mayor organización y distribución de los recursos sanitarios, según los fundamentos del proyecto.
Con esta Ley, Misiones es la primera provincia que utilizará esta herramienta que ya demostró su eficiencia en la práctica cotidiana de los profesionales de la salud, según explicaron los profesionales del sector durante su tratamiento en la comisión de Salud de la Cámara de Representantes.
De acuerdo a la Ley, el sistema Triage pretende asegurar una valoración clínica preliminar, rápida y ordenada de los pacientes para establecer su nivel de prioridad de atención; aplicar un protocolo común para la atención de urgencias y emergencias, independientemente del tamaño, estructura o ubicación de los establecimientos sanitarios; optimizar la respuesta sanitaria en la escena de emergencia, en casos de siniestros o catástrofes con víctimas múltiples.
También busca derivar al paciente al establecimiento sanitario pertinente; descongestionar áreas de tratamiento de las salas de urgencias; promover la evaluación continua de los pacientes en espera y brindar información inicial al paciente y a su familia.
Además, proporciona información que permitirá conocer y comparar la casuística de las salas de urgencias y emergencias, con la finalidad de optimizar recursos y mejorar la gestión.

Fundamentos

En los fundamentos, el proyecto sostuvo que es imprescindible prestar una asistencia de calidad, segura y eficiente en las salas de urgencias, basada en un mejor conocimiento del tipo de pacientes que son atendidos en ellas, y que permita una mayor organización y distribución de los recursos sanitarios destinados a la atención de las urgencias y para conseguirlo –dice-, existe consenso en recomendar la implementación del sistema de TRIAGE en las salas de urgencias.
Este sistema de TRIAGE garantiza la categorización de los pacientes según el grado de urgencia de los síntomas y signos que presentan, priorizando la asistencia de los mismos, de modo que los clasificados como más urgentes son visitados prioritariamente cuando la situación del servicio origina una espera prolongada para la visita y el tratamiento. Se trata de un proceso de evaluación rápida de los pacientes y su ubicación en lista de espera de acuerdo a la severidad de los síntomas y el pronóstico del cuadro.
Pese a que su utilización es relativamente reciente, fue con las guerras napoleónicas que el Triage se difundió como un proceso de clasificación de heridos mediante el cual la atención médica a los soldados durante las batallas se realizaba considerando la prioridad de su asistencia dependiendo de las lesiones que presentaban.
Se utilizó en el ámbito de la urgencia médica extrahospitalaria para la clasificación de pacientes en situaciones de catástrofe o de víctimas múltiples. El uso en el ámbito intrahospitalario comenzó en la década de 1960 en Estados Unidos, como un sistema de criterios para agilizar la toma de decisiones relacionadas con la óptima y oportuna atención médica que cada paciente.
Un ejemplo de la implementación de este sistema se visualiza en el Hospital Público Provincial de Pediatría de Autogestión Doctor Fernando Barreyro que en 2017 atendió a 6.187 pacientes internados, hubo 120 mil consultas ambulatorias y 2.600 cirugías de todas las especialidades, lográndose la reducción del 25 por ciento de la tasa de mortalidad hospitalaria.
Este sistema permite facilitar la atención de los pacientes a través de un procedimiento: un profesional asistencial los recibe en la guardia de emergencia, identifica los síntomas, clasifica según la gravedad y problema de salud que presenta. De esta manera, el enfermero capacitado para realizar esta tarea logra definir la prioridad de atención, identificando qué enfermedades requieren atención inmediata para priorizar los emergentes de los urgentes.
El Triage abre las puertas a procesos de organización interna de los cuartos de urgencias y a la coordinación entre niveles asistenciales, cosa imprescindible si queremos orquestar un sistema sanitario homogéneo y eficiente. Esta visión holística que plantea el Triage estructurado, bien entendida y apoyada tanto por los profesionales como por los gestores y responsables políticos, lo convierte en un potente motor de cambio, modernización y mejora de los servicios donde se aplica, tal como lo explican desde la Organización Panamericana de la Salud.