El satélite argentino de observación con microonadas Saocom 1B fue lanzado este domingo a las 20.19 de Argentina a bordo de un cohete Falcon 9, de la firma Space-X, desde la base de Cabo Cañaveral en Florida, Estados Unidos. Tiene distintas capacidades como evaluar la humedad de los suelos y dar soporte a emergencias.

Domingo 30 de agosto de 2020 (Télam). La primera estación con la que tomará el contacto el satélite es la ubicada en Lima, Perú, según el cronograma “minuto a minuto” que consignó la Comisión Nacional de Energía Atómica (CONAE).
Al minuto de separado el satélite del lanzador, se esperaba el contacto con Limas y “a las 20:41 se verifica la apertura de paneles solares para cargar las baterías y encender el GPS”.
Desde ese momento, “el Centro de Control de Misión de la CONAE en Córdoba comienza a recibir la telemetría (los datos de salud/estado) del satélite y a comunicarse con el resto de los grupos”, explicaron desde la CONAE.
“Los monitoreos continúan con la siguiente pasada del satélite por la estación en Tierra del Fuego y luego por la estación del Polo Norte. A continuación, el Centro de Control de la CONAE en Córdoba ejecuta los primeros comandos sobre el SAOCOM 1B”, indicaron.
El paso siguiente es “el despliegue de la antena radar SAR, cada uno de los 7 paneles, uno por vez, hasta desplegar completamente esa enorme estructura de 35 metros cuadrados”.
Esa operación de despliegue de la antena terminará antes de pasadas 24 horas del lanzamiento.
El “minuto a minuto” comenzó a las 12, cuando se encendió el satélite y fue configurado para el lanzamiento desde Cabo Cañaveral.
Los grupos de la Argentina reciben la telemetría del satélite y la
verifican.
A las 13.30 se realizó el chequeo de todas comunicaciones, de las conexiones con las estaciones externas que ofrecen soporte y el equipo terreno.
Una hora más tarde se sumó el equipo al Centro de Control de Misión de Córdoba, para realizar un nuevo chequeo de las comunicaciones.
El chequeo completo se realizó a las 16.30 con todas las estaciones terrenas, dos de la CONAE en Argentina (Córdoba y Tierra del Fuego) y 5 estaciones de apoyo distribuidas en el mundo.
Luego, a las 17.30, se integró al Centro de Control de Misión el equipo encargado del control principal del monitoreo del lanzamiento.

Fortalecer la agroindustria y dar apoyo en emergencias
El satélite Saocom 1B presenta un completo repertorio de capacidades entre las que se cuentan evaluar la humedad de los suelos y dar soporte a emergencias dentro de lotes de 150 metros cuadrados, brindar datos sobre el mejor momento para sembrar o fertilizar, generar información sobre crecidas de cursos de agua, desplazamientos de suelo, actividad de volcanes o el estado de bosques, glaciares y humedales.
“Los satélites SAOCOM 1A y 1B fueron diseñados especialmente para identificar pequeñas variaciones de la humedad en el suelo y dar soporte ante emergencias”, explicó a Télam la gerenta de Observación de la Tierra de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (Conae) e investigadora principal de la misión SAOCOM, Laura Frulla.
La investigadora destacó que “estos satélites son únicos en el mundo porque su sensibilidad radiométrica les permite analizar lotes de 150 metros cuadrados, mientras que lo más parecido que hay hoy es un satélite de la NASA (SMAP) que brinda lotes de 9 kilómetros cuadrados”.
“Además, los satélites SAOCOM forman parte del Sistema Italo Argentino de Satélites para la Gestión de Emergencias (Siasge), junto a los cuatro satélites de la Constelación Italiana COSMO-SkyMed, de la Agencia Espacial Italiana (ASI), lo que permite obtener información certera y muy frecuente de inundaciones, erupciones, terremotos, avalanchas, derrumbes y deslaves entre otras cosas”, remarcó.
La investigadora también apuntó que “otra de las fortalezas del programa SAOCOM es su flexibilidad para que los usuarios definan que datos requieren que los satélites registren en cualquier lugar del globo”.
“Hoy son muy pocos países en el mundo los que tienen estas capacidades y por eso la Conae recibió a partir de este programa numerosas solicitudes de cooperación desde todo el mundo”, comentó.
“Las capacidades de estos satélites se construyeron en base a los requerimientos de los organismos de agricultura e hidrología entre otros, y permiten gestionar de una manera más ágil a todos los usuarios cosas tan vitales como el agua para los cultivos”, apuntó.
Frulla resaltó que “a partir del mapa de humedad de suelo el usuario tiene un soporte para saber cuál es el momento óptimo para fertilizar un lote o sembrarlo de acuerdo a la zona y el tipo de cultivo; además el mapa permite evaluar la humedad de una columna de entre 40 centímetros y dos metros de profundidad a partir de los datos que aportan los sensores y la modelización”.
“Con los datos de estos satélites también es posible predecir plagas, trabajar sobre la fusariosis que afecta al trigo, señalar la susceptibilidad que tienen los ríos a las precipitaciones, verificar pequeños desplazamientos de la superficie terrestre, actividad de los volcanes, inclinaciones de construcciones, hundimientos en zonas rurales por el tránsito, estado de los caminos, o identificar dónde puede haber un brote de Dengue a partir de la caracterización del medio ambiente”, detalló.
La investigadora agregó que “los datos de los satélites SAOCOM también permiten evaluar el estado de los bosques, los glaciares y los humedales”.
La gerenta de Observación de la Tierra indicó que “una parte de los datos que recaban los satélites es fija y sirve para juntar una base de datos útiles multitemporales sobre un mismo lugar para que los usuarios puedan tener una historia, pero dejamos una gran cuota de capacidad de los satélites libre a las necesidades de los usuarios que pueden hacer sus propias planificaciones desde la página web de Conae”.
“El programa SAOCOM le deja a Conae una gran cantidad de conocimientos invalorables que es imposible de medir, y una experiencia acumulada en organizar y trabajar con microondas”, concluyó Frulla.