“Una celebración distinta, menos emotiva pero no menos importante”, destaca Alejandro Fabián Spivak, miembro de la comisión directiva de la Comunidad Israelita de Misiones.

Para quienes profesamos la religión judía iniciamos hoy al atardecer la celebración de Año Nuevo (Rosh Hashaná) 5781. Será una celebración distinta debido a la pandemia por el Covid19, principalmente para quienes residimos en lo que personalmente defino como el interior del interior.
Un grupo limitado podrá acceder en forma presencial a los servicios religiosos en los templos, no solo en Rosh Hashaná sino también en la conmemoración más importante para la colectividad judía: El Día del Perdón (Iom Kipur) que este año llegará el 27 y 28 de septiembre.
En el caso específico de Misiones, el gobierno provincial gracias a las dimensiones de la sinagoga, permitió el ingreso de hasta 120 personas. Quienes no puedan ingresar por cumplimiento del cupo podrán seguir los servicios religiosos por la plataforma Zoom.
Como se mencionara, será una celebración distinta; pero más distinta aún para quienes residimos en ciudades distantes a la capital provincial donde, en general se sitúan los templos.
Personalmente resido en la ciudad de Eldorado, ubicada a unos 200 kilómetros al Norte de Posadas y unos 100 kilómetros al Sur de las Cataratas del Iguazú.
Soy integrante de la comisión directiva de la Comunidad Israelita de Misiones. Hasta el inicio de la pandemia, todos los viernes recorría los 400 kilómetros (ida y vuelta) para celebrar en el templo de Posadas el Shabat. El Covid 19 hizo que, en principio organizáramos el Cabalat Shabat en forma virtual. Hace un mes el gobierno provincial nos habilitó poder llevar adelante este servicio en forma presencial con cupo.
Sin embargo, es imposible asistir para quienes vivimos en el interior del interior debido a la cantidad de autorizaciones que se necesitan para poder circular por la ruta nacional 12, además quienes no cuentan con vehículo propio no pueden llegar al templo debido a la falta de medios de transporte de media distancia.
Ya la celebración de Pesaj (liberación de los judíos de Egipto) fue distinta, porque no hubo séder familiar ni comunitario y cada integrante de la comunidad judía tuvo que celebrar esta festividad con la familia primaria. No hubo el tradicional encuentro entre abuelos y nietos, ni tampoco entre padres e hijos que residen en otros domicilios. Hubo sí séder virtual.

Sin mesas largas
Este Rosh Hashaná será sin la gran mesa familiar. Sin la posibilidad de levantar las copas en forma presencial para brindar por un año dulce, tampoco se podrán abrir las puertas de cada una de las casas para recibir a familiares, y amigos luego de la tradicional cena, ni tampoco dejar abierta la puerta para invitar a compartir la cena a quien esté sólo.
Seguramente la plataforma Zoom, permitirá acortar un poco esta distancia que debemos tomarnos por la pandemia Covid 19.
Quienes puedan concurrir al templo no podrán saludar con un beso o un abrazo a aquellos que bajen de la Alliot Torá. Tampoco habrá besos y abrazos ni brindis por Rosh Hashaná al finalizar el cada uno de los servicios religiosos.
El barbijo o tapabocas y el alcohol en gel serán tan importantes como la kipá (cubre cabeza) y el Talit (manto).
Será una celebración distinta. Un poco menos emotiva, pero no por ello menos importante. Los últimos meses del 5780 nos planteó un gran desafío en resguardo de nuestra salud. Como se vislumbra los primeros meses del 5781 sigue por el mismo camino. Al saludo tradicional le agregaremos cuidémonos.

Día del Perdón
El Día del Perdón (Iom Kipur) también será distinto. Muchos de quienes conmemoran este día ayunando y orando en el templo no podrán hacerlo. Será la plataforma Zoom quien los acerque a cada una de las sinagogas.
Muchos no podrán recitar en la sinagoga kol Nidré (todos los votos), Izkor (plegaria en memoria de las personas fallecidas), Neilá (oración de cierre), Teshuvá (oraciones finales de arrepentimiento), las canciones llamadas Sejilot, la oración Albino Malkenu, la canción Le Shaná Habá, el ingreso de los niños con las velas encendidas y el hermoso sonido del Shofar (cuerno de carnero) que anuncian la finalización de la jornada de ayuno y arrepentimiento.
Iom Kipur nos permite ingresar al Libro de la Vida y, por la vida y la salud oraremos en favor de nuestros semejantes y nosotros. Shaná Tová, (Feliz Año) por un mejor 5781.