La abogada Elena Pona detalló el proceso legal para que una familia misionera reciba la autorización a subrogar un vientre para concebir un hijo. No se trata del alquiler de un vientre, advierte. Este caso sienta precedente para las familias que no pueden concebir de manera natural a sus hijos, explicó en Plural TV.
Martes 24 de octubre de 2023. La Justicia de Misiones concedió la primera autorización para la subrogación de vientres. La abogada Elena Pona desglosó los detalles de la subrogación de vientres, un tema todavía polémico pero de creciente importancia en el contexto de la reproducción médica asistida en el país. Hace pocos días, una familia misionera que no logró, en más de 20 años, concebir un hijo, obtuvo la primera autorización judicial para llevar a cabo los tratamientos con un vientre subrogado.
Este método, que busca ayudar a parejas o individuos que enfrentan dificultades médicas para concebir o llevar adelante un embarazo, se diferencia del alquiler de vientres, una práctica permitida en otros países pero prohibida en Argentina. “La subrogación de vientres es un acto solidario y altruista, donde una mujer, por diversas razones médicas, decide gestar al hijo de otra persona o pareja sin tener ningún vínculo filial”, explicó Elena Pona en Plural TV.
Aunque el caso de Misiones es el primero que obtiene una autorización judicial, no es el único en Argentina.
El proceso comienza con los padres intencionales, ya sea una persona soltera o una pareja, quienes conciben un embrión a través de la unión de gametos masculinos y femeninos fuera del cuerpo de la gestante. La mujer gestante lleva adelante el embarazo y, tras el parto, entrega al bebé a los padres.
Estos procesos necesitan de la intervención judicial a partir de una contradicción legal que figura en el Código Civil y Comercial argentino vigente desde 2015, que establece que un hijo es aquel que nace de la mujer que da a luz. Dado que en la subrogación de vientres, la gestante no es la madre biológica, se requiere una autorización judicial para determinar la filiación del niño.
Para legalizar esta situación, en el país se recurren a diferentes métodos, como impugnar la maternidad de la persona que dio a luz, es decir, la que gestó el bebé en su vientre pero que no es la madre biológica, y solicitar la inscripción del niño una vez nacido, para lograr el reconocimiento legal de su filiación.
“Estos procesos pueden ser largos y complejos, dejando a los niños sin documentación adecuada durante un tiempo. La autorización previa, solicitada directamente a la Justicia, se presenta como una solución eficaz para garantizar la inscripción del niño a nombre de los padres intencionales desde el principio”, explicó la profesional.
Elena Pona, la abogada detrás de este importante avance legal en Misiones, habló de la importancia y del orgullo que le significa haber allanado el camino para que las parejas no tengan que viajar a Buenos Aires u otras ciudades y gastar grandes sumas de dinero en estos procesos. La autorización judicial sigue siendo un requisito esencial, pero Pona ve un futuro donde un proyecto de ley pueda eliminar esta necesidad.
Las parejas interesadas en obtener más información pueden contactar a Elena Pona a través de su perfil de Instagram o Facebook (@onderechos) o utilizando el número de WhatsApp disponible en su perfil de Instagram.
La subrogación de vientres en Argentina sigue siendo un tema polémico, admite, aunque con cada avance legal como el que obtuvo la familia misionera de la Justicia de esta provincia, se allana el camino para una mayor comprensión y aceptación de esta práctica que brinda esperanza a quienes luchan por ser padres, expresó la abogada Elena Pona.
Elena Pona en Plural TV

-Elena, vamos a hablar de subrogación de vientres.
-Así es, es un tema polémico pero a su vez importante, más que nada hoy en día que está en boga y vigente la reproducción médica asistida. En Misiones es un tema que no se ha tocado mucho últimamente pero hay una información importante.
-¿Cuando decís que no se ha tocado mucho es porque no hay casos? ¿No hay necesidad?
-Es una mixtura de varias circunstancias, en principio porque a la sociedad en general le cuesta aceptar algo totalmente distinto a lo natural; hay mucha polémica relacionada con la ética. Socialmente cuesta que se acepte esta cuestión, por lo tanto las personas que tienen deseos de usar este método no lo quieren decir mucho, por miedo a ser prejuzgados, a ser apuntados con el dedo.
-¿Qué es la subrogación de vientres?
-Es un método de reproducción humana asistida, es uno de los tantos métodos que existen, porque en realidad existen varios métodos de reproducción humana asistida. No la podemos confundir con el alquiler de vientres, es algo que necesitamos diferenciar: en Argentina no está permitido el alquiler de vientres, que es una metodología que existe en otros países, como Estados Unidos o Ucrania, muy utilizado por las celebridades que en Argentina viajan para llevarlo a cabo. En nuestro país no es alquiler, es un acto solidario, altruista, que utilizan las personas que tienen un impedimento médico para concebir de manera natural; es una mujer que no puede concebir naturalmente por cuestiones médicas, ya sea porque le extirparon los ovarios, porque tiene el útero niño o niña, como se le dice, que no puede retener el embarazo; por varias razones, por lo tanto no puede concebir o no puede llevar adelante el embarazo. Muchas veces concibe pero se frustra en el camino. Esas son las causas por las cuales se puede utilizar. En la subrogación de vientre o gestación por sustitución se utiliza el comitente, que son los padres intencionales -que puede ser una sola persona quien desea tener a ese hijo, o una pareja, sea heterosexual o no- y va a ser una tercera persona que va a gestar, en su vientre, al niño de esa persona o de la pareja. Obviamente no va a tener ningún vínculo filial, no va a tener ninguna similitud genética, sino que se trata de la unión por fuera del cuerpo de los gametos masculinos con los gametos femeninos, que una vez unidos y fertilizados ingresan al cuerpo de la otra mujer que va a ser la gestante. Y es la mujer gestante quien llevará adelante el embarazo; luego, una vez que dé a luz, va a entregar el bebé a la persona que son los padres.
-¿La justicia misionera autorizó este procedimiento por primera vez?
-Sí, es un orgullo porque logramos la primera autorización judicial en la provincia de Misiones para que se realice un tratamiento o varios tratamientos de reproducción humana asistida con este método de subrogación de vientre. Realmente es una historia muy emotiva, importantísima, de una pareja del interior de Misiones, específicamente de Jardín América, que durante 20 años intentó concebir y no pudo y, como sucede en la mayoría de los casos, la que va a gestar es una amiga, un pariente; en este caso resultó ser una amiga de años, quien al ver el sufrimiento de la pareja, de tratar de concebir varias veces, de haber perdido varios embarazos, decidió ofrecerse como gestante. Ahí surge este deseo y esta pareja llega a mí: decidí tomar esta decisión de confrontar y tratar de llevar a un proceso judicial este pedido de autorización.
-¿Por qué hay que pasar por la Justicia?
-El Código Civil y Comercial argentino actual (vigente desde 2015) acepta tres causas de filiación: la filiación natural, la filiación por adopción y por técnicas de reproducción humana asistida. Lo que sucede en este caso, es que al mismo tiempo el Código dice que hijo es aquel que nace de la mujer que da a luz, pero en este caso la mujer que da a luz es otra mujer; ahí es cuando se contradice la norma y se requiere de una autorización judicial porque hay que hacer validar la voluntad procreacional. El nuevo Código dice que serán padres aquellos que decidan o tengan la voluntad de serlo, y esto prima sobre todo lo demás. Entonces, ante esta situación y como no se encuentra específicamente normada la figura de la subrogación de vientre en el ordenamiento jurídico, se necesita ir a la Justicia para determinar la filiación del niño que va a nacer.
-¿Hay otros casos en el país?
-Hay muchísimos casos en el país; en todas las provincias tenemos casos de abuelas que han gestado a sus nietos, tenemos diversos modos de llegar a la Justicia y lograr que determine la filiación de ese niño que nació. Uno de los procesos que se utiliza es impugnar la maternidad, es decir, nace el niño y se impugna la maternidad de la gestante y se inscribe el niño a nombre de la pareja que tiene la voluntad de ser padres. Por otro lado, también existe el pedido de inscripción del niño una vez nacido. Pero lo que sucede es que por mucho tiempo, dado el trámite largo que suelen tener estos procesos, el niño se queda sin la debida documentación, se queda como NN de alguna manera. Por ello elegimos solicitar la autorización previa a la Justicia. Pedimos que se autoricen los tratamientos que sean necesarios con el método de subrogación de vientre y una vez que el niño nace, se inscriba automáticamente a nombre de los comitentes o de los padres y no de la gestante. La gestante no va a intervenir de ninguna manera una vez que nace el niño.
-¿Había necesidad de esto?
-Así es, porque los pocos misioneros que conozco que han utilizado este método han tenido que ir a Buenos Aires a realizar los tratamientos así como los procesos judiciales, ya que la Ciudad Autónoma de Buenos Aires es mucho menos rígida en cuanto a lo que requiere para la documentación del niño. Sabemos que para inscribir al niño necesitamos el consentimiento previo, libre, voluntario e informado que tiene que estar protocolizado por escribano, y otorga el mismo sanatorio; con ese documento y el certificado de nacimiento pueden ir al Registro de las Personas e inscribir al niño.
-¿Fue difícil esta presentación ante la Justicia acá, en Misiones?
-Así es, tuvimos que pasar por muchos altibajos, pero más que nada la pareja tuvo que pasar por varios exámenes, porque se cuestiona, inclusive, la cordura de las personas que toman esa decisión.
-¿La Justicia cuestiona eso?
-Así es, quizás porque pretende tener mucho cuidado ante una situación nueva, de no cometer errores que en el futuro pueda perjudicar al niño, porque hay que tener en cuenta que el derecho del niño es fundamental, es una decisión de mucha responsabilidad traer un hijo al mundo a través de otro cuerpo, justamente por eso uno de los requisitos necesarios es que la persona que va a gestar por lo menos debe haber tenido un hijo. En este caso la señora –la gestante- tuvo cuatro hijos, entonces obviamente existe estudios psicológicos, médicos. El trámite es sumario, pero a pesar de esto nos llevó mucho tiempo justificar la necesidad de subrogar el vientre.
-¿Cómo se pueden contactar con vos las parejas interesadas en obtener más información?
-Quiero resaltar, sobre todo, que este fallo es muy importante porque genera precedente, es decir que a partir de ahora va a resultar mucho más fácil lograr esto y ya no va a ser necesario que la gente viaje a Buenos Aires o a otros lugares y que gaste mucho dinero para esto.
-¿Pero indefectiblemente hay que pedir autorización?
-Así es. En algún momento quizás podamos impulsar un proyecto de ley en la Legislatura y que esto se sancione, y que muchas parejas no requieran de la autorización previa judicial, pero como aún no tenemos autorización previa específica, por ahora necesitamos autorización judicial. Se pueden contactar conmigo a través de mi perfil de Instagram o en Facebook: @onderechos, y al número de WhatsApp que se encuentra en mi perfil de Instagram (@ponaelena); se pueden contactar allí.
