Desde el Grupo Plural, desde las individualidades y el conjunto, miramos y contamos la política, porque entendemos que todo mundo posible, probable, justo, inclusivo, proviene de ahí. La antipolítica es la dueña de todo el resto: sobre todo de lo imposible, de lo improbable, de lo injusto, de lo exclusivo. Entonces Plural enfoca vivencias e identidad, fútbol, derechos humanos, política, salud mental, inclusión, comunicación efectiva, juventud, ambiente saludable, política, cultura, para ir dando pinceladas de lo que nos pasa, de lo que se vienen, de lo que se hace y de lo que no se hace. Vamos construyendo un circuito informativo que va contando la historia, los sueños, el esfuerzo, la emoción. La acción, narrando la complejidad social, con la impronta de aportar información para reflexionar sobre las verdades que dan forma a nuestro mundo, complejo, desde una pasión que trasciende los límites de la tinta y el papel, de una pantalla, de un dial, en un mundo saturado de ruido y desinformación.
Miércoles 20 de diciembre de 2023. Hace exactamente un año, el 18 de diciembre del año pasado, la selección argentina masculina de fútbol ganó el mundial de Qatar y alcanzó así, su tercera copa mundialista, la primera en 1978, durante los oscuros años de la dictadura cívico, militar eclesiástica; la segunda, en 1986, ya en las puertas de la hiperinflación que azotó al gobierno de Raúl Alfonsín, y ahora, hace exactamente un año, en 2022, de vuelta en medio de una inflación descontrolada y con la deuda externa acosando cualquier intento de tranquilidad del pueblo argentino.
Desde que tenemos memoria, en el país vivimos en crisis, salvo algunas primaveritas. Desde esa memoria, recordamos al fútbol, siempre como el dador de alegrías, capaz de distraernos, emocionarnos, convencernos de que somos parte de ese pequeño grupo reconfigurado en una suerte de super-héroes que luchan por darnos dignidad.
No vamos a descalificar ese sentimiento nacional, al que también nos subimos a veces contagiados y otras veces solo para buscar un poco de paz. Y nos emociona, porque en sus gestos y códigos está nuestra significancia nacional, aquello que nos conforma como República, como Nación: el grupo, la ilusión; los amigos, la valentía; la familia, el amor; la bandera, la madre; la identidad, que son esos cantos entonados al unísono que salen de miles de gargantas, de millones de almas que se saben un solo cuerpo.
Hace solo un año y parece que fue el siglo pasado. O hace mil años, porque este año nos golpeó por todos lados y se va dejándonos en la incertidumbre, golpeados en los afectivo y en lo económico, en el día a día y en la proyección. No debe haber nada más frustrante que saber lo malo que será aquello que todavía no es, pero que está ahí adelante, y que algunos llamamos mañana y otros llamamos futuro, ambos inciertos, por cierto.
Desde el grupo Plural, desde las individualidades y el conjunto, miramos y contamos la política, porque entendemos que todo mundo posible, probable, justo, inclusivo, proviene de ahí. La antipolítica es la dueña de todo el resto: sobre todo de lo imposible, de lo improbable, de lo injusto, de lo exclusivo.
Entonces Plural enfoca vivencias e identidad, fútbol, derechos humanos, política, salud mental, inclusión, comunicación efectiva, juventud, ambiente saludable, política, cultura, para ir dando pinceladas de lo que nos pasa, de lo que se vienen, de lo que se hace y de lo que no se hace. Vamos construyendo un circuito informativo que va contando la historia, los sueños, el esfuerzo, la emoción. La acción, narrando la complejidad social, con la impronta de aportar información para reflexionar sobre las verdades que dan forma a nuestro mundo, complejo, desde una pasión que trasciende los límites de la tinta y el papel, de una pantalla, de un dial, en un mundo saturado de ruido y desinformación.
Le ponemos ganas y compromiso, asegurando la diversidad de voces y las perspectivas, para devolver las visiones donde se sustenta la narrativa informativa que permite a nuestro lector, a nuestro público, rescatar información para emitir un juicio propio y discernir entre las sombras de la realidad, para rescatar una imagen más completa y matizada.
Y ahí vamos. Festejando mundiales, emocionándonos de nuevo, y rescatando miradas.
Feliz cierre de año, campeones del mundo. Y hasta el próximo encuentro, pluraleando nuestra misioneridad.
