El exgobernador Maurice Closs sostuvo que la provincia quedó golpeada por la unificación cambiaria y la caída del empleo privado, describió una economía nacional a dos velocidades y reclamó abrir debates estructurales sobre matriz productiva, uso de la tierra, sistema tributario y generación energética en un escenario político con mayor competencia. Closs estuvo la semana pasada con Diego Salazar en Radio Up.

Lunes 27 de abril de 2026. El exgobernador Maurice Closs señaló que la provincia enfrenta el impacto del nuevo esquema económico nacional, con caída del empleo privado y menor actividad, y planteó la necesidad de discutir el uso de la tierra, la carga impositiva y la matriz energética frente a un escenario político con mayor competencia.
Closs sostuvo que Misiones atraviesa una etapa de fuerte deterioro económico tras el cambio de modelo nacional y afirmó que la provincia perdió ventajas que sostenían su actividad hasta 2023. El exgobernador vinculó esa situación con la unificación cambiaria y la eliminación de distorsiones que favorecían el comercio de frontera, el turismo y ciertas producciones, durante una entrevista con el periodista Diego Salazar, en Radio Up de Posadas.
Explicó que varias inversiones actuales responden a decisiones tomadas en ese contexto previo, cuando el tipo de cambio diferencial generaba un flujo constante de consumo, especialmente desde Brasil. “La provincia tenía un nivel de actividad muy alto. Hoy está extremadamente golpeada”, afirmó, y mencionó la caída del consumo en supermercados y la pérdida de empleo privado formal, que bajó de unos 120 mil puestos a menos de 100 mil.
Closs describió el escenario nacional como una “economía a dos velocidades”, con sectores como energía, minería y agro extensivo en expansión, mientras las economías regionales, la industria y el comercio enfrentan retrocesos. Según su análisis, ese crecimiento se concentra en una porción reducida del empleo y del capital.
En ese marco, planteó que el modelo anterior beneficiaba al sector empresario por la combinación de inflación alta y tipo de cambio depreciado, aunque deterioraba los salarios. Atribuyó el cambio político a ese proceso y consideró que el voto a Javier Milei respondió al desgaste del poder adquisitivo. En la actualidad, sostuvo que la rentabilidad empresaria cayó y que en muchos casos se registran pérdidas, mientras el salario muestra comportamientos diferenciados entre el sector público y privado.
En el plano político, analizó la interna del peronismo misionero y destacó la realización de elecciones partidarias, aunque con baja participación. Señaló que el resultado dejó un liderazgo no alineado con las estructuras tradicionales y reafirmó que el peronismo mantiene presencia transversal en distintos espacios. Al mismo tiempo, advirtió que La Libertad Avanza logró instalar temas en la agenda provincial y constituye un competidor real, con capacidad de disputar el poder.
En esa misma línea también planteó la necesidad de una revisión estructural del modelo político misionero. Cuestionó la vigencia de un esquema diseñado en 2007 y propuso abrir debates sobre uso de la tierra, expansión productiva, desarrollo ganadero y política energética. En ese punto, mencionó la dependencia actual de generación eléctrica a partir de combustibles y consideró necesario discutir alternativas como la generación hidroeléctrica.
También apuntó al sistema tributario provincial, en especial a las retenciones, al señalar que generan saldos a favor incluso en pequeños contribuyentes. “Primero hay que corregir lo que se cobra de más y después discutir incentivos”, afirmó, y planteó la necesidad de revisar el esquema sin afectar los recursos del Estado.
Closs vinculó estos debates con un cambio de contexto global acelerado por la pandemia y la irrupción de nuevas tecnologías. Sostuvo que la dirigencia política mantiene discursos desactualizados frente a transformaciones profundas en el trabajo, la educación y la organización social.
Finalmente, advirtió que el escenario electoral cambió y que la discusión futura se centrará en el tamaño del Estado, la presión fiscal y el modelo de desarrollo. “Hoy hay un adversario con agenda propia y capacidad de instalar temas. La política va a tener que responder con propuestas concretas”, concluyó.