El licenciado en Psicología Nicolás Andorno analizó el papel de la pertenencia y las expectativas de futuro en la salud mental. Planteó que la prevención requiere acompañamiento comunitario y políticas que respondan a las necesidades de quienes atraviesan situaciones de sufrimiento.

Miércoles 7 de octubre de 2026. El licenciado en Psicología Nicolás Andorno propuso fortalecer los espacios de pertenencia y revisar las respuestas institucionales ante el suicidio. Durante su participación en Plural, por Canal 4 Posadas, sostuvo que el abordaje debe contemplar las condiciones en las que las personas construyen sus vínculos y sus expectativas de futuro, además de atender el sufrimiento individual. La proximidad del Día Mundial de la Salud Mental, que se conmemora el 10 de octubre para promover la concientización sobre estas problemáticas, dio marco a la columna donde Andorno centró su intervención en una pregunta: qué posibilidades encuentra una persona para imaginar su vida cuando atraviesa situaciones de soledad, exclusión o incertidumbre.
Desde su perspectiva, la familia, la escuela, el barrio, las amistades y otros grupos ofrecen reconocimiento y referencias para construir una identidad. Esos vínculos también intervienen en la posibilidad de proyectarse. «Lo que realmente nos sujeta a la vida son los sentidos que podemos construir», expresó.
El psicólogo puso el foco en las dificultades que enfrentan las familias cuando la subsistencia ocupa buena parte de su tiempo y sus energías. Se preguntó cuánto espacio queda entonces para escuchar, acompañar y sostener a niños y adolescentes. Vinculó esa preocupación con el acceso a la educación, la salud y otras condiciones que, en su análisis, influyen en las expectativas personales.
Esta lectura social requiere una precisión: el suicidio responde a múltiples factores y las estadísticas por sí solas no permiten establecer las causas de una situación particular. La Organización Mundial de la Salud incluye dimensiones sociales, culturales, biológicas, psicológicas y ambientales en su explicación del fenómeno. La interpretación de Andorno aporta una mirada sobre los vínculos y el contexto; no constituye una explicación única de las conductas suicidas.
En Misiones, el registro de la Comisión para el Abordaje Integral del Suicidio, que el Instituto Provincial de Estadística y Censos analizó, reunió 249 fallecimientos por suicidio y 1.353 intentos entre septiembre de 2024 y junio de 2026. Para 2025, único año calendario completo de ese registro, informó una tasa de 11,8 fallecimientos por cada 100.000 habitantes. El grupo de 12 a 17 años concentró la mayor cantidad de eventos registrados, una categoría que reúne ideaciones, intentos y fallecimientos.
Andorno también cuestionó las respuestas institucionales que priorizan su funcionamiento interno por encima de las necesidades de quienes buscan asistencia. «A veces el sistema va resolviendo cuestiones del propio sistema, más que de la gente», afirmó. Su crítica apuntó a la distancia que puede existir entre disponer de protocolos y ofrecer una respuesta efectiva, aunque durante la columna no identificó programas concretos ni presentó evaluaciones sobre sus resultados.
Como orientación para la prevención, propuso «fortalecer los lazos vinculares» y los grupos de pertenencia y referencia. En su planteo, la concientización debe traducirse en espacios donde las personas encuentren escucha, reconocimiento y acompañamiento, junto con políticas que atiendan las condiciones de vida y faciliten el acceso a la atención.
Quienes atraviesen una situación de urgencia en salud mental, o necesiten orientación para acompañar a alguien, pueden comunicarse al 0800-999-0091. La línea nacional brinda atención profesional, gratuita y confidencial durante las 24 horas, todos los días del año; también orienta a familiares y referentes afectivos.