La furia de Macri con el presidente de la UCR por la traición perpetrada en Santa Fe, su provincia, al hacerse pública es un dato político central. Además expresa el deterioro que se venía registrando en la relación del presidente con sus socios. La UCR amenaza con el peso de su aparato para ir a las Pasos. Pero los resultados de 2015 muestran que los votos se corrieron al macrismo.
Posadas (Viernes, 31 de marzo) El enojo de Mauricio Macri con José Corral, presidente del comité nacional de la UCR tuvo hoy un título catástrofe en el diario Ámbito Financiero: Furia de Macri con la UCR por “traición” en Santa Fe. Sostiene el matutino que la furia de Macri “estremeció los pasillos de la Casa Rosada el miércoles por la noche”, y considera que “en la Casa de Gobierno se resquebrajó el vínculo político con el radicalismo a partir de la libertad de acción otorgada por ese partido en la provincia de Santa Fe para que cada distrito pueda cerrar frentes electorales con el gobernante Partido Socialista, dejando así de lado un armado político compacto de la UCR dentro de Cambiemos de cara a las legislativas de octubre”. Sin embargo, la irritación con las actitudes de los ucerreístas no es nueva. Marcos Peña, Rogelio Frigerio y otros integrantes de la mesa chica, los que Macri llama “mis ojos”, nunca pudieron establecer una relación distendida con los operadores de la UCR en la Casa Rosada. A excepción de Ernesto Sanz que habla directamente con el Presidente los dirigentes que con mayor frecuencia piden audiencia son, además de Corral, los presidentes de los bloques de senadores y diputados, Ángel Rozas y Mario Negri. Los funcionarios se quejan de las irrupciones que, aún en los momentos más críticos y como si vivieran en una burbuja, son para pedir por cargos en las delegaciones de provincias de los organismos nacionales.
El estallido con Corral, a quién acusa de traición, pareciera ser producto de una serie de aprietes que van definiendo e vínculo de los socios en Cambiemos. La segunda línea del partido reclama a sus dirigentes exigir a la Casa Rosada funciones de co-gobierno, con la consigna “menos PRO, más Cambiemos”. Argumentan la falta de “política” en la gestión para afirmar que la experiencia ucerreísta hubiera evitado varios errores cometidos por el Gobierno. ¿Errores?
La decisión de Corral tiene vasos comunicantes con la decisión orgánica de la UCR metropolitana, de respaldar la candidatura de Martín Lousteau por fuera de la Alianza Cambiemos. Macri viene tragándose la rebeldía de su propio embajador en Washington, el destino más importante de la diplomacia argentina, que viene provocando vía twitter a Rodríguez Larreta y llegó al extremo de firmar una nota en Clarín con formulaciones críticas por el escándalo del Correo y por lo que consideró “ataques” al sindicalista Baradel. También se diferenció de Macri y afirmó que «sería triste que la reciente marcha de la CGT no invite a reflexiones más profundas». Lousteau hizo un repaso del conflicto con los docentes y aunque admitió que María Vidal «no tiene el dinero» para pagar lo que exigen, remarcó que el salario docente «es obvio que es una miseria». Al respecto, señala que «el único instrumento válido» para resolver el conflicto «es la política». Y ahí le pega duro a Macri, comparándolo con los bolsos del kirchnerista José López. «Lamentablemente, la reputación de la política se degrada y pierde legitimidad para determinar prioridades cuando uno ve bolsos con dinero volando por televisión o cuando, independientemente del marco jurídico, se observan decisiones en donde el Estado no es defendido con todos los instrumentos a disposición mientras empresas relacionadas con funcionarios públicos se ven beneficiadas».
Finalmente, el embajador también rechaza la polarización con el kirchnerismo que plantea el Gobierno como su única estrategia para las elecciones. «La polarización es un mecanismo táctico para no hablar rigurosamente de ninguno de los problemas que nos aquejan desde hace ya mucho tiempo», sostiene el ex ministro de CFK autor intelectual de la 125, atacando otro de los puntos sensibles de la Casa Rosada, a la que se cuestiona por usar esta estrategia por no tener resultados concretos de gestión para mostrar”.
La lógica partidocrática
Este tironeo respaldado en el palabrerío de la partidocracia tiene la lógica del cuestionamiento que se le formula a la gobernadora Vidal de haber establecido relaciones dialógicas con el peronismo y al presidente Macri de buscar consensos con los gobernadores que no son de la Alianza. Incluso en la cumbre de Olivos, del domingo 30 de enero, prácticamente le reprocharon la inversión en obras en esas provincias, por ejemplo Misiones. Aquí, la desplazada conducción del comité provincia, especialmente los diputados provinciales y hasta el ex gobernador radical llegaron a quejarse por la inclusión del Gobernador de la Provincia en las comitivas presidenciales que son recibidas en el extranjero. Lejos de entender la gravedad del momento, se sienten menoscabados por las fotos que se sacan los funcionarios que vienen a Misiones con las autoridades de la Renovación.
Más que en un laberinto en una encrucijada
Santa Fe no es una isla. La decisión de la Convención santafesina es paradigmática. En la provincia optó por mantener la identidad progresista y la alianza con el socialismo gobernante que, después de San Luis, es el distrito que más críticas formula a la administración de Macri. Pero algo esquizofrénicamente decide integrar la alianza de las derechas en el orden nacional sumándose a Cambiemos. Un antecedente que pasa desapercibido con frecuencia fue decisivo en la decisión de la Convención santafesina. El 17 de enero, el PRO oficializó su ingreso a la Unión Demócrata Internacional (IDU en inglés) en una reunión realizada en Munich, donde el partido del presidente Macri estuvo representado por el senador y titular de la asamblea partidaria Federico Pinedo, quien entregó formalmente la solicitud de ingreso, aceptada por unanimidad. El PRO venía relacionándose hace años a la organización que nuclea a los partidos de derecha y desde 2010 le ofrecieron incorporarse, respaldados más que nada por el partido que lidera Ángela Merkel.
Toda una definición que pone a la UCR en una verdadera encrucijada de caminos y abre un interrogante sobre la preservación de la identidad histórica del partido. Las medidas tomadas por el gobierno nacional tienen un claro contenido ideológico, que no pueden disimularse con el discurso del pragmatismo. El rumbo y el posicionamiento neoliberal son indiscutible. Ante esta realidad fáctica, muchos directivos, como los cuatro legisladores que tiene Misiones, uno en el Congreso, tres en el parlamento misionero, con la fe de los conversos, se muestran decididos a defender todo lo que hace la Casa Rosada. El único justificativo es el anti-kirchnerismo y el fantasma del regreso. Desde esta posición que, privilegia los cargos que derrama la sociedad con el PRO sobre las convicciones y el legado del movimiento nacional y popular, la cuestión central pasa por pelear más cargos, más diputados, más representaciones en las provincias. Se dan ánimo para presionar al macrismo amenazando con el aparato. Este desafío, que se dice es la salida de un laberinto en el que se encuentra el partido, tiene dos abordajes: el ideológico y el del peso electoral de la UCR.
Un partido sin identidad
El abordaje desde la cosmovisón radical la hizo Andrés Ramón Linares, ex rector normalizador de la Universidad de Misiones en 1983, los años de Alfonsín. Aprovechó el muro del ex gobernador Barrios Arrechea que, el 26 de marzo, publicó reflexiones sobre el momento del partido. Después de afirmar que la UCR está para co-gobernar, Barrios hace un llamamiento “para ganar legisladores en las «saludables PASO» donde se ven los pingos”. Linares, entre otros radicales que comentaron en el muro, publicó un gráfico comparativo para explicar las razones por las que no acompañe al radicalismo en su alianza con el PRO
Agrega el ex rector que esa alianza “me pareció una claudicación de los principios fundamentales del partido y ahora pienso que el partido está haciendo un papel tristísimo, mendigando migajas en un gobierno que está llevando a cabo acciones contrarias a los principios fundacionales del partido. Desafortunadamente desde el gobierno de de la Rúa, el partido se rompió y se dobló, perdiendo totalmente su identidad. Es hora de cambiar y de volver a la intransigencia radical. Se hizo la alianza buscando «recuperar el republicanismo» y por lo menos yo veo que esa situación no mejoró, es más creo que empeoró y lo peor es que muchas veces esto ocurrió con el apoyo explícito de miembros del partido. Es hora de recuperar la identidad. Me alegra que por lo menos vos, un fuerte referente del partido, pidas que se vuelva a discutir esta situación. Punto aparte. Otra cuestión. Lo de los embates peronistas puede que sea cierto, pero que fácil resulta con un gobierno que no acierta una. Esto lo digo como damnificado de las acciones de Cambiemos”.
“Mirá como tiemblo”
Si bien hay plazo hasta el 24 de junio para presentar la lista de precandidatos en las juntas electorales partidarias, los tiempos de posicionamiento ya empezaron. Con el propósito de evitar el desgaste de las internas, Macri y su equipo recibieron en Olivos, el 30 de enero a los máximos referentes de la UCR. Sintéticamente se decidió evitar las luchas intestinas para lo cual el PRO le garantizó a la UCR las candidaturas a los cargos que renuevan este año en el Congreso. En Misiones se traduce en reservar a la UCR el primer candidato a diputado nacional. Pero el PRO, que referencia Cambiemos no cedió la decisión de ocupar los otros espacios que se renuevan. En Misiones, el 1° en la lista al Senado será para el PRO. Primero Lousteau y ahora Corral patearon el tablero y se puede decir que hay un efecto contagio en todas las provincias. La UCR va por más. Amenazan con el aparato y la extensión territorial del partido. Como dijo el ex gobernador, “vayamos a la Paso que en la cancha se ven los pingos”. Evidentemente, no sólo los peronistas son incorregibles. Borgeanamente, los radicales, en cuestiones de internas, también son incorregibles.
Pero una observación hecha a misionpesplural desde el PRO Misiones es contundente. “Mirá como tiemblo”, nos dijeron utilizando otra metáfora popular. En realidad el siguiente cuadro es contundente y vale más que mil encuestas. La observación política formulada por Hugo Escalada es elocuente: “de tanto interpelar a los afiliados con el discurso de las derechas, los afiliados fueron corriéndose a la derecha”. El cuadro:

