Ajenos a la gravedad del momento, como si no fueran parte del gobierno nacional, la vieja guardia de la UCR provincial pone toda su energía en la lucha por las candidaturas. Su lógica internista no sólo atrasa el armado de Cambiemos sino que no duda en arrastrar el debate al lodo discepoliano. Ayer el bordonismo salió a pegarle al presidente del PRO pasando todos los límites.

Posadas (Viernes, 7 de abril) “No son buenos ni malos, son incorregibles”.  La categoría borgeana aplicada a la identidad del peronismo puede extenderse hoy a la UCR para desentrañar su lógica de acción política. No constituye una novedad que sus directivos tienen la libido y la pasión exacerbada por las internas. Es lo que ocupa desde hace meses a los ucerreístas de Misiones. Ajenos a la responsabilidad de ser parte del gobierno nacional vienen operando para integrar las listas de candidatos de Cambiemos en las parlamentarias de octubre. Ayer, el presidente formal de la Convención, Rubén Bravo, que responde a las directivas del diputado Germán Bordón, apareció por primera vez en meses haciendo declaraciones. Pero no estuvo en el libreto el paro general, las tensiones que generan las medidas económicas, la relación institucional entre los gobiernos, nacional y provincial, ni la cuestión yerbatera, ni la competencia de los importados que afecta a la industria de la madera, ni la pesada herencia, nada de eso. Tomó el micrófono para salir al cruce de la reproducción periodística de apreciaciones formuladas por Humberto Schiavoni. El presidente del PRO nacional, que viene diciendo hasta el cansancio que no es hora de candidaturas sino de poner “toda la energía en el desarrollo de la Argentina y en la gobernabilidad de la Nación”,  había dado precisiones sobre la forma en que está integrada la Alianza Cambiemos. La cuestión pasa por las pretensiones de Alex Ziegler. Exige dirimir postulaciones a través de internas con el argumento de que es la única manera de actuar en democracia. Schiavoni aclaró que el partido de Zielger no integra Cambiemos nacional sino que es un partido provincial. Una precisión objetiva que encierra toda una definición. Además Schiavoni, lejos de mostrarse intransigente confirmó que van a dialogar con los socios nacionales antes de tomar cualquier decisión que abarque a otros partidos. El bordonismo, sin embargo, centrado en su propia dinámica, salió con los tapones de punta en forma extemporánea. “Desconcierta la posición Schiavoni”, le hacen decir a “Pili” Bravo. Se sabe, todos saben, que el partido de Ziegler sólo integra la mesa provincial de Cambiemos. Pareciera que todo vale en las luchas internas.

En el mismo lodo

Pero Schiavoni está en otra. En estos días está ocupado en las siempre complicadísimas negociaciones con los paraguayos por las deudas que tienen con la Eby y octubre viene complicado para Macri.  Una fuente del PRO nos adelantó hoy que no van a prestarse al cruce de declaraciones a las que son afectos los ucerreístas. Ese juego de tirarse frases ingeniosas para salir en la tv forma parte de la vieja política. “Humberto fue claro”, nos dijeron para dar por cerrado el tema. Pueden ser borgeanamente incorregibles, reconocen, pero afirman que no van a caer en la profecía tanguera de Discépolo: “en un mismo lodo, todos manoseados”. El PRO no se muestra dispuesto a entrar en la cínica competencia de intentar ganar enrostrándole al otro la acusación más grave.
La misma fuente adelantó que el partido está trabajando en sintonía con lo pactado en Olivos por Macri y los máximos referentes de la UCR. Reveló que por pedido de los mismos ucerreístas se acordó evitar las Pasos porque siempre conllevan un desgaste para los dirigentes y además, el momento político de la Argentina demanda poner toda la energía en la gestión. Ese acuerdo, señalan desde el Pro, fue bien generoso para la UCR. Se respetarán los espacios que ya tienen en el Congreso, como el caso de Misiones que tiene una banca en Diputados. En los cuatro distritos gobernados por la UCR y en lo que se renuevan senadores nacionales se les habilitó la facultad de nominar los candidatos, pero en los otros cuatro, como Misiones, Macri pidió que la fórmula la encabece un PRO  ver Macri quiere a Humberto Schiavoni en el Senado

Respetar lo acordado en Olivos

Según trascendió, el presidente del comité provincia, Francisco Fonseca y los otros dos referentes de la renovación partidaria, Ariel Pianesi y Martín Arjol, están trabajando en sintonía con lo acordado. La fórmula es simple: respetar el pedido de Macri para el Senado, y que la UCR encabece las listas para diputado nacional y diputado provincial, reservando los lugares pares para el PRO. La vieja guardia, sin embargo, se muestra desesperada por las candidaturas. Gustavo González se lanza como candidato a diputado nacional, pero su jugada es obvia, pretende después “bajarse” para conformarse con la re-elección de diputado provincial. Luis Pastori, que con la fe de los conversos se ha posicionado como un firme defensor de todo lo que hace Macri, inclusive de aquello que después admite como error, Pastori decíamos, desde el 10 de diciembre de 2015, empezó a recorrer la provincia promoviendo la fórmula con Zielger. Mientras pide audiencias con los Schiavoni y se ofrece para la fórmula de la unidad porque sabe que Zielger no va y además denuncia en voz baja que está conversando con el clossismo. En tanto, opera a través de Emilio Monzó junto a Ziegler con la pretensión de convertirse en interlocutor de la provincia con el gobierno nacional, desconociendo las relaciones de años construidas por el Presidente y sus ministros con los dirigentes del PRO misioneros. “Es todo tan precario”, nos dicen en el PRO, sin caer en la tentación de calificar esas operaciones como “berretas”.
Lo cierto es que las ambiciones personales y la lógica de funcionamiento de la UCR está poniendo dificultades en el armado de Cambiemos en la provincia. Hoy, a pesar del Pacto de Olivos, en la UCR parecen dispuestos a jugarse en las Paso. Desde el PRO observan que “en 2015 nos tiraban con el 2013, deberían hacerse cargo ahora que en las elecciones sacamos más votos que ellos. Evidentemente –afirman- los votos radicales ya migraron al PRO”.

Anuncios