El gobernador Hugo Passalacqua ratificó hoy los rasgos característicos y doctrinarios de la Renovación como movimiento político autónomo nacido en 2003 de las rupturas con cualquier tipo de alineamiento de Buenos Aires. Encuadró así el informe de gestión ante el Parlamento.  No obstante confirmó también que “vamos a seguir dando gobernabilidad a nuestro presidente de la Nación” y en tal sentido valoró  la ecuación: “gobernabilidad con gobernabilidad se paga. Debo ser noble. La Nación respondió a los requerimientos que le hicimos y nosotros lo hicimos en la misma medida”.  La doble dimensión del acto fue reforzada en lo institucional con la presencia del gobernador de Itapúa y en lo político por el respaldo de una amplia movilización de militantes.

Posadas (Lunes, 1° de mayo) El gobernador Hugo Passalacqua ratificó hoy los rasgos característicos y doctrinarios de la Renovación como movimiento político autónomo nacido en 2003 de las rupturas con cualquier tipo de alineamiento de Buenos Aires  Hubo firmeza en sus palabras en ese defensa del misionerismo como categoría identitaria. “Nadie nunca en estos últimos años nos dice lo que debemos hacer”, enfatizó. No obstante confirmó también que “vamos a seguir dando gobernabilidad a nuestro presidente de la Nación” y en tal sentido habla de una convergencia en la divergencia al valorar la ecuación:  “gobernabilidad con gobernabilidad se paga. Debo ser noble. La Nación respondió a los requerimientos que le hicimos y nosotros lo hicimos en la misma medida”.
En este rescate del funcionamiento de las instituciones republicanas, Passalacqua resumió el contexto político que subyace en la gestión de gobierno que tiene en su esquema referencial conceptual para la toma de decisiones, por un lado las demandas concretas de la gente en la base, y a la vez una dirección firme desde la política, en la presencia de un Estado fuerte para la presentación de los servicios como educación y salud sin renunciar a la promoción del desarrollo de la economía, Estado sustentado en un modelo de política fiscal, que al elogiarlo anuncia su defensa ante las iniciativas del poder central de modificarlo.
El discurso en su doble dimensión de acto institucional y político fue recargado con la presencia in{edita del gobernador de Itapúa, Paraguay, Luis Gniting, que se sentó en el estrado y en la calle con una movilización de militantes como hace años no se realizaba.
Esta primer parte del discurso es fundamental para entender los criterios de cada capítulo de las acciones de cada área de gobierno. Para una mejor lectura, la dividiremos en apartados:

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Gobernar la crisis

Hace un año exactamente nos encontrábamos todos en este sacro recinto popular, oficialistas y opositores, planteando nuestros mejores sueños para la gente. En especial para los que menos tienen, para los más humildes, para los que más necesitan de la mejor política que de la que seamos capaces y de nuestra responsabilidad de gobernar. Estemos en el lugar que nos toque estar tal como decidió el pueblo por 4 años.
La situación, casi que es una obviedad decirlo, no está fácil. Estamos pasando por una crisis que a todos nos consta. Por fortuna, y es una certeza que tengo, vamos salir de ella porque los misioneros tenemos un ancho en la manga y es nuestra gente y su increíble voluntad de progresar. Cuanto más empinada la topada más fuerza sacamos de nuestro crisol y más fuerza nos damos entre todos para salir del pantanal.
La sociedad de a pie. El trabajador y la trabajadora nos observa y debemos ser correspondientes a ese mandato de seguir avanzando más allá de la inflación que nos castiga, de la pobreza que acecha, de las dificultades para llegar a fin de mes, del empleo que siempre está en riesgo. A esa sociedad trabajadora tanto gobierno como oposición le debemos responder con compromiso, lealtad y esfuerzo. La gente necesita vernos trabajar a la par pese a nuestras naturales diferencias que será oportunamente exhibidas en las respectivas ofertas electorales.
Este espacio político, la Renovación, que tiene la responsabilidad de Gobernar la Provincia no puede hacerse a un lado en nada. Nos salga bien o mal siempre afrontamos, muchas veces en silencio, cada uno de los complejos problemas que hay que resolver. La cobardía política es inadmisible en estos tiempos, menos aún las mezquindades, los proyectos personales o el más feroz de nuestros enemigos: la soberbia. El trayecto de estos últimos años es tan difícil que solamente juntos, y reitero el concepto de juntos, será fructífero. No como un proyecto político de circunstancia sino como provincia.
La humildad, la sensatez, la concordia, el respeto a las ideas ajenas y la pasión por nuestra gente es la que nos encontrará construyendo desde el sitio que nos toque. Sea éste un docente, un policía, un tarefero, un comerciante o un diputado. Todos somos Compañeros de trabajo. Si algo quisiera que sea recordado en esta exposición es, repito que todos somos compañeros de trabajo.
Justamente el concepto de responsabilidad de gobernar en estos tiempos nos lleva a unas modestas reflexiones. En la Renovación tenemos en claro que quien gobierna, gobierna; y quien conduce, Conduce. No hay equívocos ni vanidades que puedan opacar esta simple y potente combinación. Nos hacemos cargo de nuestros aciertos pero también de nuestros errores que con humildad sabremos corregir.
Desde esta concepción que todos somos compañeros de trabajo, ciudadanía, trabajadores, dirigentes locales, provinciales o nacionales, es que en la apertura de sesiones pasadas dije “gobernabilidad con gobernabilidad se paga”. Y debo ser noble. La Nación respondió a los requerimientos que le hicimos y nosotros lo hicimos en la misma medida. Siempre con la exigencia que nos respetasen como un espacio misionerista y de otro color político. No anclados en viejos esquemas del pasado donde el pensamiento solo era validado si el país central así lo decía. Los misioneros somos rebeldes por naturaleza. Tenemos pensamientos y doctrina propia, pequeñas tal vez como la dimensión de nuestro territorio, pero propias al fin. Nadie nunca en estos últimos años nos dice lo que debemos hacer. Debo serles sincero como persona: me fascina esta forma de pensar y actuar propia y soberana que tenemos: sencilla, cercana a la gente, concreta en sus acciones, sensible, capaz de mirar siempre a los ojos al más sufriente, siendo genuinos servidores públicos, austeros en el gasto y con el corazón repleto de utopías.
Somos consecuentes con la Nación. Pero no tenemos “obediencia debida”, somos respetuosos del concepto nacional que la gente voto a nivel país, pero no tenemos alineación directa. Colaboramos en lo que podemos pero no somos seguidistas. Somos opositores a la Nación pero con criterio de construcción colectiva. Simplemente somos nosotros, los misioneros y nuestras circunstancias. No somos prepotentes, pero tampoco somos parte de ningún esquema del país central. Vamos a seguir dando gobernabilidad a nuestro presidente de la Nación pero sin arriar jamás las banderas y convicciones que nos identifican.
Para que todos estos breves conceptos se conviertan en bienestar concreto para la gente, la base es ser sustentables. Poder valernos por nosotros mismos. En palabras simples: nuestras políticas públicas son el resultado de un Estado fuerte y soberano. Fuerte no quiere decir un Estado pesado o superpoblado. Al contrario, Misiones está en lote de las 5 provincias con menos empleados públicos del país: con 49 agentes por cada 1000 habitantes; cuando muchas otras superan los 100 cada mil. (Datos del mes pasado suministrados por el ANSES, AFIP, Ministerio de Economía y Ministerio del Interior de Nación). Además de eso, ésta administración se autolimitó con un decreto para congelar los cargos públicos de planta justamente para cuidar los recursos y ser más eficientes.

Vivir con lo nuestro

Para hacer realidad el precepto de vivir con lo nuestro, como pregona el Presidente de esta Legislatura, y que no sea un simple slogan sino que tenga efectos concretos sobre el entorno social para mejorarlo poco a poco, somos firmes en nuestra política fiscal.
La única forma de ejecutar la política y no solamente comentarla, es cobrando impuestos. No existen soluciones mágicas que recaudando poco pueda uno hacer más escuelas, hospitales, caminos, plazas, asistir a los más humildes y promover la economía para generar empleo. En tal sentido la Dirección General de Rentas ha incrementado el padrón de contribuyentes a más de 144 mil lo que genera igualdad de medida, que nos llevará gradualmente a la extinción de la marginalidad de quienes no aportan. Estamos cada vez más cerca que todos paguen sus impuestos y seamos transparentes, tanto en lo público como en lo privado, como corresponde a una sociedad civilizada. Rentas, el pilar fundamental de nuestro desarrollo, se constituye y es eficiente con el mismo número de agentes que tenía en el año 99.
En ese mismo camino de sanidad fiscal hemos podido, en concordancia con la Nación, solucionar años de conflictos y situaciones irresueltas con organismos extra provinciales que nos iban desangrando silenciosamente. Este avance nos desahoga y nos mantiene en el rango de seguridad financiera que debemos cuidar como un auténtico tesoro.
Así suscribimos, luego de infinitas reuniones y negociaciones, el acuerdo de recuperación del 15% de la coparticipación que se nos descontaba desde el año 2002 con destino a financiar el ANSeS. Hemos decidido distribuir este incremental mejorando el haber de nuestros jubilados  y pensionados provinciales, coparticipar la porción que corresponde a los municipios, y adicionalmente mejorar la coparticipación de once municipios postergados largamente.
En el mes de marzo de 2017, la provincia refinanció con el Gobierno Nacional los vencimientos del año 2017 del Programa Federal de Desendeudamiento, lo que significa evitar el desembolso en el presente año de más de 380 millones de pesos.

Fortaleza financiera

A su vez en el mes de marzo de 2017, se acordó con la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) un mismo mecanismo de cálculo del costo que ese organismo le cobra a la Provincia por su servicio de recaudación de impuestos. Con este convenio el Gobierno Provincial erogará de menos en el año una suma cercana a los $103 millones este año. Para poder sentarnos a negociar estos compromisos de desendeudamiento la Provincia debió ser evaluada por una Calificadora Internacional como es el caso de Moody´s Investors Service, ocasión que recibimos la calificación para Escala global “B3” similar a la calificación soberana del país, o de otras provincias como Buenos Aires o Córdoba. Este informe, que es de dominio público indica las fortalezas de la Provincia de Misiones. Así los misioneros podemos exhibir en estos años un proceso de sustentabilidad fiscal que ha permitido reducir el peso de la deuda pública en relación al presupuesto. En la actualidad la deuda pública no supera el 13% del Presupuesto Provincial cuando llegó a representar 160% del mismo en los años que se inició el proceso de desendeudar la Provincia en tiempos del entonces gobernador Carlos Rovira. No recurrimos nunca en estos tiempos a adelantos del Tesoro Nacional u otros tipos de asistencia financiera para cumplir el compromiso de los haberes de los empleados públicos, proveedores u obras para la gente. En el año y medio pasado otras provincias tomaron deuda por más de 16.000 millones de dólares; no es el caso de Misiones quien hasta la fecha no acudió a los mercados para financiarse a pesar que contar con una autorización de esta Honorable Legislatura para hacerlo hasta la suma de 100 millones de dólares.

Caída de la copa

Capítulo especial merece la conocida caída de la coparticipación. El año 2016 y lo que va del 2017 están siendo críticos y debemos decirlo. En todo el año 2016 la Provincia recibió $162.200 millones menos de lo estimado en el Presupuesto Nacional; y en lo que va del año 2017 (de enero a marzo) se han recibido $151.927 millones menos de lo previsto conforme al Presupuesto Nacional 2017. Esto nos exige ser prudentes y sensatos en el manejo de los recursos, cuidando siempre de no gastar más de lo que se tiene. Se nos devuelve sólo el 16% de los recursos que enviamos a Nación. Somos el distrito que menos recibe per cápita de todo el NEA. Seguiremos haciendo este esfuerzo fiscal, felicitando y agradeciendo a los misioneros que se esmeran en pagar tributos. Nos las quitaron hace 30 años. No es justo. Lo que es nuestro, es nuestro y vamos a pelear por ello.
Estas series de características son las que conceptualizan el misionerismo y hacen posible que podamos hablar de un sueño que les conté hace un año en este mismo lugar y hoy es una realidad. Se trata del Fondo de Crédito de Misiones, que promueve la inclusión financiera para apalancar el empleo y el desarrollo productivo de la provincia. Sus tasas de interés equivale a la mitad del promedio de la plaza; Plazos pago de 5 años con 6 meses de gracia; garantías amplias y celeridad en la entrega de los préstamos. Características éstas, pensadas  sobre la base irrefutable que el pueblo misionero es trabajador y creativo y a veces solo le falta el empujón inicial para arrancar. Prometimos y cumplimos. Es la única entidad financiera pública creada en el país es los últimos años, sin fines de lucro, ya ha otorgado cerca de 20 millones de pesos al servicio de la gente.
Ahora bien, es nuestra intención hablar y reconocer el sacrificio de cada uno de los misioneros que comprendieron la importancia del cumplimiento en materia fiscal.
Pergeñada como una “Política de Estado” por el entonces Gobernador, hoy a mi diestra, el Presidente de este Honorable Parlamento, “vivir de lo nuestro” sonó en sus comienzos como un simple eslogan político y podemos decir, con los años transcurridos, con los gobiernos que fueron sucediendo, y con los resultados obtenidos, que resultó un hito fundamental de la nueva Misiones, simplemente un antes y un después. En otras palabras: nos sentimos orgullosamente misioneros.

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Hugo Passalacqua discurso 1 de mayo de 2017

 

 

foto pricipal: @economisiones

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