Desde la Presidencia de la Nación destacaron ayer que el acuerdo por Yacyretá firmado por Macri y Cartes debe ser refrendado por los Congresos de  los dos países. Sin responder directamente al presidente paraguayo que festejó ostentosamente “la condonación del 80% de la deuda”, Macri y Passalacqua valoran el entendimiento sobre la cuestión financiera. No obstante el director ejecutivo de la EBY precisó que lo conmutado son intereses, que calificó de “distorsivos” e invierte el razonamiento al sostener que se recupera el capital.

Posadas (Viernes, 5 de mayo) El director ejecutivo de la Entidad Binancional Yacyretá, Humberto Schiavoni, precisó ayer que el Acta de Entendimiento firmado por los presidentes de la Argentina y Paraguay,  establece el pago total del capital de la deuda actualizado en dólares. En forma indirecta salió así al cruce de las afirmaciones del presidente Horacio Cartes que en las redes sociales festejaba la condonación del 80% de la deuda que su país tenía con la Entidad, monto de perdón que fijó en 13 mil millones de dólares. Schiavoni aclaró que sólo se conmuta “parte de los intereses que tuvieron una importante distorsión”. Destacó que esa distorsión fue “producto del tiempo y de los costos. En esos 38 años que pasaron de tiempo entre la firma del tratado y la posibilidad de poder generar energía al 100 por ciento que fue en el año 2011, porque recién en 1998 comenzó a generar el 55 por ciento. Durante todo esos año la Eby generó gastos y, por lo tanto generó intereses sobre intereses que ahora fueron condonados para que este acuerdo sea viable y pagable”.

En declaraciones a nuestro enviado a la cumbre presidencial, Alejandro Spivak, Schiavoni enfatizó que “la Argentina no perdió dinero con este acuerdo que suscribieron los presidentes Macri y Cartes. Al contario Argentina va a comenzar a recuperar el capital que aportó. Lo que se quitaron fue parte de los intereses que, como dije quedaron distorsionados”.

Lo esencial es sanear la relación

En la misma sintonía se manifestó el gobernador Hugo Passalacqua, invitado especialmente a la cumbre. Si bien admitió que “muchas veces las cuentas no quedan bien saldadas” interpreta que la cuestión fundamental es “haber saneado la relación entre los dos países. En declaraciones difundidas por la Subsecretaría de Prensa, el gobernador misionero reveló que el acuerdo se fue cimentando con madurez y ya estaba bien elaborado cuando estuvieron en Asunción hace un mes atrás. “Para nosotros es auspicioso como ciudadanos latinoamericanos”, puntualizó Passalacqua poniendo la significación del acuerdo de Ayolas en dimensión diplomática y política. Remarcó que es lo que “nos permite encarar la segunda fase de la represa”, entre las que mencionó la obra en Aña Cuá, que es una inversión muy rentable porque allí  ya están hechos el vertedero y la presa sobre el río Paraná, sin ningún tipo de impacto medio ambiental ni social. Y es cierto que todas las obras de ampliación de la central hidroeléctrica estaban condicionadas a la firma del acuerdo que ordene la situación económica y financiera de la Entidad.

Passalacqua recordó que la firma del tratado tuvo lugar hace 50 años y recién se logró subir a la última cota hace cuatro. Agregó que se registraron atrasos en los 80 y los 90, en los que estuvieron involucrados muchos actores mientras hubo muchos  cambios de gobierno.  Por eso tras admitir que si bien “muchas veces las cuentas no quedan muy bien saldadas”, se logró con el acuerdo poner blanco sobre negro y salvar cuestiones esquivas. “El tema enfatizó-  es lo que significa haber saneado la relación” para continuar para adelante y en tal sentido mencionó la significación de la hidrovía.

El debate se traslada al Congreso

Presidencia de la Nación ayer, en su página web observó que todavía el Acta de Entendimiento que firmaron el presidente Mauricio Macri y su par de Paraguay, Horacio Cartes, “debe ser refrendado por los congresos de ambos países”.

En la crónica rescata pasajes del discurso de Macri quien remarcó que los diferendos “pudieron quedar atrás porque logramos sentarnos alrededor de una mesa a dialogar, a decirnos la verdad y a construir el elemento más importante que existe entre las personas, que es la confianza. Eso nos permite cerrar una discusión eterna alrededor de los endeudamientos que se necesitaron para hacer este majestuoso emprendimiento y, además, fijar una tarifa de energía hacia el futuro”, señaló.

Macri dijo que el acuerdo “no sólo fortalece y potencia la relación entre nuestros países, sino que nos permite lanzar Aña Cuá, un proyecto tantos años demorados”, que aumentará un 10 por ciento el caudal de energía, a lo que se le sumará otro 15 por ciento por la ampliación de la actual represa. “Eso es mucha energía, que es un elemento central para poder crecer y desarrollarnos”, añadió. Dijo que con Paraguay se pueden alcanzar “muchas obras de infraestructura que nos pueden comunicar y desarrollar mejor, empezando por aprovechar” la hidrovía. “Argentinos y paraguayos podemos ser un lugar fundamental en la solución de la seguridad alimentaria para el mundo entero porque  tenemos una gran capacidad en conjunto en la producción agroindustrial”, destacó.

Deuda por 17 mil millones de dólares

Agrega el informe de Presidencia que “el Acta de Entendimiento resuelve las deudas surgidas entre ambos países y la empresa desde 1992, año del acuerdo anterior. Pone las bases para ampliar y modernizar el parque generador de la central, especialmente en la expansión de las obras en el brazo Aña Cúa. Fija una escala de precios para reducir el costo de la electricidad sin afectar su eficiencia y también establece el cálculo de compensaciones por territorios inundados a futuro por la represa.

La deuda total del EBY hacia la Argentina por la construcción de la hidroeléctrica es de 17.259 millones de dólares”, tal como publicó Cartes, admite Presidencia. Incluye “9.990 millones de esa moneda en intereses devengados desde 1992. A su vez, Yacyretá reclama a la Argentina 3.015 millones de dólares por la energía recibida. Yacyretá adeuda en concepto de compensaciones previstas por el tratado original, 663 millones de dólares a la estatal argentina EBISA y 634 millones de dólares a Paraguay y su empresa de electricidad.

Según el acuerdo, la Argentina condona los intereses y cobrará el saldo de 4.084 millones de dólares, más un mecanismo de actualización previsto en un plazo de repago a 20 años, con 10 de gracia.

“Además de garantizar el suministro de energía para los próximos años, el acuerdo impulsa las inversiones necesarias para construir la central de Aña Cúa, con tres turbinas que permitirán generar casi un 10 por ciento de energía adicional, lo que representa 1760 gigavatios/año. También servirá para modernizar y ampliar la central actual, renovar las 20 turbinas actuales y agregar tres a la línea de generación. Con una capacidad instalada de 20.000 gigavatios por año, Yacyretá es el principal generador de electricidad del país, con un aporte del 13 por ciento sobre el total. En tanto, el 87 por ciento de su producción es consumido en Argentina y el restante 13 por ciento en Paraguay”.

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