La Renovación, el PRO y el alfonsinismo debatieron hoy sobre la realidad que se viven en las escuelas como reflejo de una sociedad compleja y violenta. El disparador fue un proyecto de Rebollo de establecer en la currícula educativa bases de la educación emocional. Nilsson y Losada enriquecieron la iniciativa con aportes y abordajes diferentes. Un ejemplo lejos del arte de birlibirloque propio de diputados que hablan para la tribuna y cruzan chicanas ingeniosas.

Posadas (martes, 6 de junio) La propuesta establecer en la currícula educativa provincial bases y principios de la educación emocional en forma obligatoria presentada hoy por Inés Rebollo en la comisión de Educación de la Cámara de Representantes generó un debate verdaderamente enriquecedor sobre la realidad compleja que se vive en la escuela en su cotidianeidad. Lejos de los tonos discursivos para la tribuna o de los cruces de chicanas sin sustancia, la iniciativa de Rebollo, que tiene una reconocida trayectoria en educación, fue abordada desde el mundo real de los docentes por Alba Nilsson, la diputada del PRO que también tiene su trayectoria en la enseñanza media y superior en Oberá. Sin rechazar el contenido del proyecto de la diputada Renovadora, hizo hincapié en el cúmulo de iniciativas aprobadas para enriquecer la currícula para considerar que a pesar de sus buenas intenciones en la realidad sólo suman obligaciones a docentes que están atrapados en la dinámica escolar centrada en las cuestiones administrativas. Por su parte, la alfonsinista María Losada, desde una mirada más política, observó que el tipo de propuestas como la presentada por Rebollo, deberían ser tratadas en forma transversal como sustento de la práctica. Comparó en ese sentido la defensa de los derechos humanos que, a su criterio no se potencian desde un ministerio sino desde la acción de cada repartición del Estado. “Los derechos humanos –enfatizó- sólo los viola el Estado, la violencia entre ciudadanos es delito. Al ahondar en la realidad que se vive en las escuelas, que todos coincidieron no es propia del ámbito educativo sino que refleja la crisis social y de valores, recordó la existencia de un proyecto presentado por los diputados de Trabajo y Progreso para que se incorporen trabajadores sociales en cada escuela.
Con la moderación acertada del presidente de la Comisión, Carlos Báez, Rebollo pudo fundamentar su proyecto y simultáneamente ir incorporando las observaciones de Nilsson y Losada. El proyecto sigue en estudio y el martes próximo concurrirán los profesionales que aportaron interdisciplinariamente letra para su elaboración.

El proyecto de ley

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