Como la mayoría de las consultoras anuncian que el domingo habrá un resultado similar al de las Paso del 13 de agosto, la expectativa electoral en Misiones está centrada en las disputas entre sublemas. En Posadas, mientras el intendente se juega con Repetto, Cambiemos lleva su pulseada interna entre el PRO y la UCR directamente a los vecinos. Con la ley de lemas se logró abrir la participación que fue bloqueada en las Paso.

Posadas (martes, 17 de octubre) Las elecciones primarias, abiertas y simultáneas para todos los partidos que se establecieron en 2009 en forma obligatoria no cumplieron el objetivo central de promover la participación popular y la democratización de los partidos en las definiciones de candidaturas. El que tiene el poder impone, como sucedió siempre. El ejemplo paradigmático es la inhabilitación a Martín Lousteau para competir con Carrió en la Caba. Se dejó en claro que la ortodoxia PRO no está dispuesta a exponerse a ninguna compulsa popular en la toma de decisiones. Aquí, los ucerreístas se tuvieron que tragar el sapo de Humberto Schiavoni sin chistar, aunque por lo bajo se hacían los retobados y amagaban con internas. A la Renovación, ni qué hablar, ni le tinga. Hasta en el Pays Cacho Bárbaro impuso sus candidatos sin arriesgarse a una interna por más disimulada que esté en la figura de las Paso.
No se puede negar que las Paso es una inversión de recursos dilapidada que sólo sirve como una gran encuesta. Y hasta lo reconocen los consultores cuando anuncian que el domingo habrá poco corrimiento de votos con respecto al pronunciamiento del 13 de agosto.
La realidad concreta se impone a los artilugios legales. Por más que se rasguen las vestiduras todos los republicanistas, los alineamientos partidarios en los procesos democráticos, no sólo en la Argentina, sino en todo occidente, se conforman detrás de un referente, se llame caudillo o conductor. Y fue la lógica no sólo de los movimientos de fuerte contenido autoritario como los fascismos, sino también en los partidos que se consideran ejemplos del sistema democrático. Churchill fue sinónimo del partido conservador en Gran Bretaña, como lo fue de Gaulle en Francia, y más recientemente Merkell y aquí Macri que es indisoluble en el sello PRO Cambiemos.
El fracaso de las Paso, que por otra parte Macri ya tiene ganas de eliminarlas, demuestra que toda ley electoral es perfectible, pero todas tienen sus ventajas y sus desventajas. Poner la ley, que es el procedimiento por el cual se norma el pronunciamiento popular como la sustancia de la democracia es caer en una actitud fetichista. La enjundia que se pone al discutir las leyes electorales con siempre exageradas ya que otorgan a los procedimientos virtudes extraordinarias que en realidad no hacen al fondo.
Asimismo, el fracaso de las Paso, que aquí varios diputados quisieron imponer como la panacea, termina valorizando la ley de lemas. En la práctica, todos se valen de su vigencia aunque en los discursos quede bien denostarla. Un rápido repaso a la conformación de los sublemas de los partidos y fuerzas en pugna demuestra que sirve como instrumento para la participación. En los 317 habilitados en toda la provincia y en los 71 que se postulan en Posadas, hay espacios para los políticos tradicionales, para las dirigencias sectoriales y para los ciudadanos que toman la iniciativa de presentarse rompiendo la indiferencia de los independientes. Profesionales independientes, trabajadores de la cultura, líderes de movimientos sociales sin estructura partidaria, comerciantes, periodistas, se suman a las campañas electorales y extienden el debate a sectores de la sociedad que de lo contrario la mira por TV. La conformación de sublemas logra también expansión territorial para la política que llega a lugares impensados.
Pero contrariamente lo que se supone, no constituye un renunciamiento ante la anti-política. Todo lo contrario suma a la política a personas y vecinos bombardeados por mensajes de desprestigio a los políticos. Y al mismo tiempo, los sublemas abren espacios para las pulseadas internas en los partidos y frentes electorales que van sometidos a la unidad forzosa en las Paso. Nadie puede negar que los intendentes se juegan sus liderazgos el domingo. Aquí, en Posadas, la suerte de Joaquín Losada está ligada en cierta manera al respaldo que consiga Anahí Repetto.
Pero los intendentes no son los únicos que se exponen. Por ejemplo, Felipe Mazacote que lidera la mayoría de las movilizaciones de gente en Posadas, se juega la legitimidad de sus reclamos al presentarse por el Frente Popular.
El PRO que pudo disciplinar a la UCR en la elección de los candidatos al Congreso, se vio expuesto por la ley de lemas, a que sus socios menores le disputen poder al poner todas sus fichas en dos sublemas de pureza ucerreísta, con Arjol y Velázquez. Se disponen con efecto pinzas el debilitamiento del posicionamiento de Diego Barrios como el referente de Posadas para 2019.
También en Avancemos hay una diputa silenciosa entre los dirigentes de origen sindical, con los alfonsinistas de Vanguardia y los progresistas del Socialismo.

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