Mientras el gobierno nacional ratificaba hoy el decreto del Presidente por el bono de 5 mil pesos que debe pagar el sector privado, las centrales empresarias de todo el país cuestionaban el abuso de atribuciones y ya hubo presentaciones en la Justicia por su dudosa constitucionalidad. Los empresarios no desconocen las necesidades de los trabajadores pero se niegan a hacerse cargo de las consecuencias de las devaluaciones y el fracaso de las políticas que destruyeron en mercado interno. “No vamos a comprar la pelea con los trabajadores”, adelantaron.

Jueves, 12 de septiembre 2019. Las centrales empresarias de la provincia se sumaron al rechazo generalizado en todo el país al decreto que, el presidente Mauricio Macri firmó este lunes imponiendo un bono de fin de año que deberán dar las empresas del sector privado a los trabajadores en una suma de 5 mil pesos no remunerativos, pagaderos en noviembre y diciembre en todo el país.
No se oponen al bono en sí sino a la exacción que significa y reclaman que el Estado se haga cargo compensando tributariamente el monto que representa el pago del bono a cada empresa. Coinciden en que “sólo podrán abonar el bono si el gobierno nacional permite que se descuente de ganancias o de aportes patronales”.
La resistencia del empresariado está lejos, sin embargo, de comprar la pelea con los sindicatos, y hacerle el juego al Gobierno en disputar los ingresos entre el Capital y el Trabajo. Todas las centrales han subrayado que reconocen las necesidades de los trabajadores que tienen sus ingresos afectados por las devaluaciones salvajes que en poco más de un año llevó el valor de la divisa de 20 a 60 pesos. Al mismo tiempo se subraya que la situación no se corrige con parches o la ley de la frazada corta que para tapar un agujero deja a la intemperie otro, sino con políticas que reactiven el mercado interno. Algunas Cámaras han abierto el flanco judicial presentando amparos afirmando que el decreto viola normas constitucionales.
El decreto de la discordia
El presidente Macri firmó este lunes el decreto de la discordia que al establecer un bono que deberán dar las empresas a los trabajadores en una suma de 5 mil pesos no remunerativos, que además no atiende la emergencia ya que deberán ser pagados en dos cuotas en noviembre y diciembre.
El decreto trata de adelantarse a las demandas judiciales al determinar expresamente “una asignación no remunerativa para los trabajadores del sector privado, dejándose constancia que ello no implica una afectación del derecho constitucional de negociación colectiva, el cual mantiene plena vigencia con los niveles y alcances que determinen las partes en cada caso”.
Establécese, a partir del 1° de Noviembre de 2018, una asignación no remunerativa para todos los trabajadores en relación de dependencia del Sector Privado, que ascenderá a la suma de pesos cinco mil ($ 5000), la cual será otorgada por los empleadores de la siguiente forma: a) cincuenta por ciento (50%) con los salarios del mes de Noviembre de 2018, pagaderos en el mes de Diciembre de2018 y b) cincuenta por ciento (50%) restante con los salarios del mes de Enero de 2019”, indica textualmente el decreto.
Abuso de atribuciones
Mientras la Unión Industrial Argentina, consideraba al decreto de “improcedente por las atribuciones de contribuciones, derechos o dádivas que se toma un funcionario público que abusa de sus atribuciones”, aquí en forma generalizada las centrales empresarias consideraban que “las Pymes misioneras no están en condiciones de otorgar el bono de 5.000 pesos”.
Así lo confirmaron los presidentes de la Confederación Económica de Misiones (Cem) Alejandro Haene; de la Cámara de Estaciones de Servicio y Afines del Nordeste Argentinos (Cesane) Faruk Jalaf; el presidente de la Cámara de Comercio, Industria y Turismo de Puerto Rico Luis Steffen y el presidente de la Asociación Maderera Aserraderos y Afines del Alto Paraná, Román Queiroz, que destacó: “estamos muy preocupados, queremos saber si alcanza a las industrias de mano de obra intensiva, porque será un golpe muy duro. El Gobierno le tira la pelota a los privados en lugar de solucionar los problemas. No estamos de acuerdo, pero obviamente vamos a acatar. Esto es inviable para muchas industrias que hoy no pueden pagar los sueldos, imaginate un bono”.
Las centrales coinciden en que “sólo podemos abonar el bono si gobierno nacional permite que se descuente de ganancias o de aportes patronales” y salieron a pedir algún tipo de contraprestación o ayuda para poder afrontar lo que consideran un nuevo gasto.
Contexto de recesión
Alejandro Haene, señaló que nadie desconoce que hay un desfasaje entre los salarios de los trabajadores y los índices inflacionarios, aunque pidió algún tipo de contraprestación de parte de Nación para poder afrontar el pago que se suma a los acuerdos paritarios de principios de año, que todavía se siguen abonando. En el contexto actual en el que hay caída de ventas y en algunos rubros amesetamiento, sabemos que la decisión es difícil pero no podemos decir de plano que no, entendemos que debería haber una clarificación cuanto antes porque una cuestión es para aquel que tiene dos, tres o cinco empleados, con los que puede hablar. De parte del gobierno debería haber alguna contraprestación, por ejemplo, que los montos que se paguen sean descontados de las contribuciones patronales al momento de pagar las cargas sociales”, propuso Haene.
De su parte el presidente de la Cámara de Estaciones de Servicio y Afines del Nordeste (Cesane) Faruk Jalaf dijo que las Pymes estacioneras no están en condiciones de absorber el posible pago del bono. Consideró que “además en los trabajadores de las estaciones de servicio no se justificaría el otorgamiento de este bono porque los sueldos están ajustados por la inflación”.
Jalaf recordó que el año pasado la federación que los nuclea se opuso el otorgamiento de un bono. “Estoy convencido que este año sucederá lo mismo”.
No obstante, dejó abierta la posibilidad de otorgar el bono “siempre y cuando el gobierno nacional permita descontarlo de los impuestos, como ser Ganancias”.
El empresario dijo las estaciones de servicio la están pasando muy mal. “Bajaron las ventas considerablemente y nuestra rentabilidad no supera el 8 por ciento. Una estación debe vender por lo menos unos 300 mil litros mensuales de combustible para que más o menos le cierren los números y, hoy la mayoría apenas cubre los costos”.
Jalaf fue crítico con el gobierno nacional. “No nos pueden meter más la mano en el bolsillo. Las Pymes no damos más”
De su parte el presidente de la Cámara de Comercio, Industria y Turismo de Puerto Rico Luis Steffen coincidió, en cierta forma con Faruk Jalaf. “Es imposible otorga el bono de 5.000 pesos que plantea el gobierno sino obtenemos algún beneficio de parte del gobierno nacional”.
“Muchas Pymes están al borde del concurso de acreedores y próximas a la quiebra”; afirmó el dirigente empresarial.
Steffen reconoció que los trabajadores no la están pasando muy bien y el bono de 5.000 pesos sería una ayuda muy importante, pero si las Pymes no pueden descontar de algún impuesto nacional es imposible otorgarlo
Una medida de otro gobierno
El rechazo a hacerse cargo del bono de los empresarios misioneros se registra a lo largo y ancho del país. Se considera que es una medida que no tiene sintonía con los preceptos pro-inversión que prometió Macri en la campaña electoral cuando se mostraba como la contracara de un gobierno populista que abiertamente promovió una distribución del ingreso en favor e los asalariados.
En la reunión de ayer martes, entre dirigentes industriales y de la central de trabajadores, las partes se corrieron del enfrentamiento entre Capital y Trabajo que se pretende instalar con el decreto del bono. Hay que recordar que la normativa había sido anunciado por Macri luego de la reunión que mantuvo el ministro de Producción, Dante Sica, con la cúpula de la CGT, sin presencia de la dirigencia empresarial.
Ayer, el presidente Macri se mostró convencido de que los empresarios iban a poner el hombro. Sin embargo, los empresarios reclamaron una mayor participación en las decisiones económicas y advirtieron que la mayoría de las Pymes “no puede pagar ese monto pautado”.
“La mayoría de las empresas no van a poder afrontarlo. Es una situación muy delicada, sobre todo para las pequeñas y medianas empresas”, dijo José Urtubey, vicepresidente de la Unión Industrial Argentina (UIA).
Además, el hermano del candidato a vicepresidente por Consenso Federal, Juan Manuel Urtubey, explicó que una de las soluciones posibles es que “el gobierno de una compensación impositivas para las empresas”.
“Esta desastrosa situación económica hace necesario que los trabajadores reciban una ayuda, pero son cosas que se tienen que pensar en conjunto”, completó.
La Casa Rosada insiste
En este marco de los resquemores del sector empresario, el ministro de Producción y Trabajo, Dante Sica, ratificó hoy “la voluntad” del Gobierno de otorgar un plus salarial aunque aclaró que esa medida no puede “ahogar” a las empresas. “Nosotros tenemos la voluntad, sabemos que tenemos que cubrir una necesidad y que hay que buscar algo que compense a las empresas y no las ahogue”, sostuvo el funcionario al recalcar que las características del bono guardaban relación con el índice de inflación de agosto, que se conocerá esta tarde.