Al momento de cumplir condena carcelaria la soledad no es un privilegio pero a veces condiciona la posibilidad de la escritura. Desde el mito de Mi lucha hasta Gramsci con Los cuadernos de la cárcel el poder de la palabra entre rejas deja asentada una posición contundente.

Sueños de libertad

Al momento de cumplir condena carcelaria la soledad no es un privilegio pero a veces condiciona la posibilidad de la escritura. Desde el mito de Mi lucha hasta Gramsci con Los cuadernos de la cárcel el poder de la palabra entre rejas deja asentada una posición contundente. Robert de Niro en Cape fear (Scorsese 1992) estudia derecho para defenderse y tomar revancha ( ¿o justicia?) de su abogado que lo traicionó. Como se da en muchos casos, Sergio Schoklender estudió y se recibió de abogado en la cárcel. Reinaldo Arenas, empezó a escribir como terapia, y terminó su autobiográfica Antes que anochezca. Marco Polo dictó su libro de viajes en la cárcel de Génova. Cervantes escribió el Quijote en la cárcel de Sevilla preso por deudas. Stanley T. Williams recibió inyección letal por matar a varias personas; en la cárcel comenzó a escribir libros infantiles contra la violencia callejera y lo postularon para el Nobel de la paz. Escribió literatura infantil y lo nominaron para el Nobel de Literatura.
La venganza del cordero atado es un libro de poesía que comenzó a escribir el misionero César González durante los cinco años de reclusión en la cárcel. Había pasado por cuatro institutos de menores hasta que a los dieciséis años, por un secuestro extorsivo, le dieron cinco años de condena. Desde el encierro y al borde de la muerte, leyó Operación masacre, de Walsh, tuvo una iluminación, y así fundó el fanzine “¿Todo piola?”
En el decálogo del escritor, Augusto Monterroso aconseja escribir a pesar de los inconvenientes y pone como ejemplo la dura experiencia carcelaria de Silvio Pellico, patriota y poeta italiano del S. XIX condenado a 40 años de prisión por insurrecto, quien bajo efectos del delirio y ante el acoso de su catatónico compañero de celda compuso su fabulosa obra autobiográfica “Le mie prigioni”. Dicen que esta obra causó más daño a Austria que una batalla perdida.
Dice qué cuando William Borroughs hablaba de sus lecturas parecía estar recordando periodos imprecisos de estancias carcelarias.
Algunos no necesitan de la coerción para componer en el encierro. Como Vinicius, que se encerró 25 días con Baden Powell para exprimir creatividad de la reclusión.
No es lo mismo escribir si estás encarcelado, estacionado entre rejas y muros y rodeado de un ambiente hostil y caras extrañas, que hacerlo bajo arresto domiciliario, como lo hizo Xavier de Maistre al escribir Viaje Alrededor de mi Cuarto (1794) a consecuencia de haberse batido a duelo, algo ya prohibido en esa época. Y no tenía Internet!
En Negocio para el milenio, cuento de Rodrigo Rey Rosa, un preso le escribe al dueño de la cárcel privatizada donde lo mandaron. Le ofrece un negocio: Aceptaría suicidarse para liberar la celda, lo que causaría una reducción de gastos a la empresa, a cambio de una suma considerable para su madre. El recluso insiste aunque no recibe respuesta alguna. Las cartas van dirigidas al despacho del director en la Torres Gemelas del World Trade Center. El cuento está escrito en 1997. Cuatro años antes del atentado. En una continuación de la historia podemos vislumbrar el atisbo de una sonrisa en el condenado al imaginar al jefe (el indiferente epistolar) suicidándose desde una ventana en llamas y el papel de las cartas ignoradas consumiéndose rápidamente.
Marco Antonio Solís, quien suspendió 2 recitales en Posadas, convive con el mito de que mató a una mujer y estuvo preso y compuso allí sus canciones. En todo caso no hay registros públicos, lo que significa que, de ser cierto, ha habido una limpieza total de prontuario.
María Moreno glosó La literatura amotinada, un libro de Luis Gusmán: recordar como leían a otros para que leerlos a ellos, Leónidas Lamborghini, Hector Libertella y Ricardo Piglia, resuene en un presente donde muchos escritores se sueñan autoengendrados por sus olvidos. En este caso la cárcel puede ser la institución literaria, la consagración mediática o la doxa universitaria y el motín, esa insurrección llamada “estilo”. Que el libro se edite en una colección denominada Avenida Independencia y por la editorial Tenemos las máquinas subraya la voluntad de revuelta. “Las metáforas están dormidas pero la literatura amotinada las despierta cada vez que la cultura y la estereotipia del modelo las adormece” escribe Gusmán.
Vladimir Nabokov en su libro, Invitado a una decapitación, escribe con genial ironía algunas reglas que deberían ser impuestas para presos, entre las cuales una es esta: “es de desear que el preso no tenga en absoluto, y de ser así debe suspenderlos inmediatamente, sueños nocturnos cuyo contenido pudiera ser incompatible con la condición y estado legal del prisionero, tales como: paisajes esplendorosos, paseos con amigos, comidas en familia, trato sexual con personas que en la vida real y en estado de vigilia no resistirían que tal individuo se les acerque; en este caso tal individuo será, por tanto, considerado por la ley como culpable de violación.”
Desde una cárcel de Curitiba, donde está detenido desde abril de 2018, Lula Da Silva, atento a la realidad y dando signos de lucidez y fortaleza frente al tormento mandó una carta pública, escrita a mano, para el presidente electo Alberto Fernández donde deja entrever su sueño nocturno de fraternidad, unión y reconstrucción de América Latina priorizando ese deseo de bienestar colectivo al reclamo por el estado de injusticia que generó su postración.

lula carcel
Sus sueños nocturnos son sueños de libertad, pero más que para él, para el pueblo americano. “Querido amigo Alberto Fernàndez: felicitaciones por la elección en la Argentina, te pido que le transmitas un gran abrazo a la compañera Cristina y a todo el pueblo de la Argentina. Agradezco de corazón la solidaridad que ustedes han demostrado hacia mí y al pueblo brasileño. América Latina poco a poco va reencontrando sus lazos de fraternidad y respeto. Deseo que ustedes hagan un buen gobierno y cuiden con mucho cariño a nuestros hermanos y hermanas argentinos. Buena suerte para vos y Cristina. Que Dios mantenga su amor en la ayuda al pueblo pobre de la Argentina. Que el papa Francisco siga ayudando al querido pueblo argentino. Abrazos de tu amigo de siempre, ” Lula.
Debajo de la firma escribe: “sin miedo a ser feliz”.

L.L