Santiago Lucenti es un joven empresario hotelero de Puerto Iguazú y, optimista, emprende la construcción de un shopping para la ciudad, a la que le ve sin techo para el crecimiento y la inversión.

Por Alejandro Fabián Spivak

Lunes 4 de octubre de 2021. Santiago Lucenti es un joven empresario del turismo de Puerto Iguazú, ciudad a la que considera una de las capitales mundiales de la actividad y, por lo tanto, sin techo para el crecimiento y para las inversiones.
Encara, desde su actividad privada la construcción de un shopping en el centro de Iguazú y la remodelación de sus complejos hoteleros, lo que demuestra su optimismo ante la eventual recuperación del turismo, severamente golpeado por el parate mundial a causa del coronavirus.
Lucenti preside además la Asociación Hotelera, Gastronómica de Puerto Iguazú, que dejará en poco tiempo. Lamenta que su ejercicio haya sido en el marco de la pandemia aunque, aseguró, el balance es positivo: dejará “una asociación ordenada con varias concreciones y proyectos en carpeta”.
Tiene 34 años. Con 17 se hizo cargo del complejo Americano. “Por la mañana cursaba la secundaria y por la tarde dirigía el complejo hotelero”. Hoy sigue invirtiendo y pensando en invertir porque, “a pesar de los avatares del país, los empresarios debemos seguir invirtiendo”.

-¿Qué lleva a un empresario joven a invertir una importante cantidad de dinero en la construcción de un shopping y en la remodelación de una cadena de hoteles en Puerto Iguazú, cuando bien podría resguardar ese dinero, por ejemplo, en el exterior?
-El shopping lo estamos construyendo en un lugar estratégico que creemos que les interesará a las marcas nacionales para tener presencia. En cuanto al complejo turístico, ubicado al ingreso de la ciudad y el otro a metros del Hito Tres Fronteras, es porque estoy convencido que Iguazú es una de las capitales turísticas más importantes del mundo.

-¿Cómo tiene previsto generar la rentabilidad de la inversión que está llevando a cabo en la construcción del shopping?
-La mayor parte a través del alquiler de locales, a la vez no descarto contar con locales administrados directamente en sociedad con gente que ya conoce el rubro, para darle mayor trascendencia; también pensamos en actividades que generen rentabilidad en las 18 horas que estará abierto el shopping.

-Muchos empresarios piensan en sacar el dinero al exterior pero usted invierte en el país. ¿Argentina tiene seguridad jurídica para inversiones?
-Estoy convencido que sí; Iguazú tiene la particularidad que no tiene el resto del país; esta es una ciudad internacional y como tal se la debe pensar. Soy un emprendedor nato, viene de familia y muchas veces se confunde el ganar dinero con el emprendedurismo.

-¿Por qué insistir en invertir en un país que cambia las reglas en forma casi cotidiana?
-Es cierto y eso hace que los empresarios debamos tener mucha cintura para poder movernos en un país cuyas reglas de juego cambian casi cotidianamente; a mí me favorece la edad para poder hacer una inversión a largo plazo. Creo conocer el destino Iguazú y el potencial que tiene.

-¿Se recupera la inversión?
-Si salen las cosas como las tenemos planificadas, sí. Con lograr una renta similar a la que tienen los locales de la avenida principal la renta se recupera.

-¿No le preocupa el cambio cambiario?
-Es cierto que altera el negocio, pero nosotros planteamos un negocio con productos y marcas que solamente se encuentran en la Argentina.

-¿Piensa en el shopping como un atractivo turístico más, agregado a los paquetes de las agencias de viajes nacionales e internacionales?
-Sí, queremos que se transforme fundamentalmente en un atractivo turístico, principalmente a la tardecita cuando la familia regresa de disfrutar, por ejemplo, de las Cataratas del Iguazú. A eso agregarle el plus de la presencia de ciudadanos paraguayos y brasileros.

-¿Cuál es el plazo de obra?
-24 meses

-¿Cómo pudo sortear la crisis que le toca debido a la pandemia, máxime cuando su actividad principal es la hotelera?
-Haber pasado la crisis del 2001/2002 nos permitió soportar mejor la crisis actual, creo que debemos mirar el futuro con mucho optimismo.

¿Se puso un techo como empresario?
-No. Siempre pienso en seguir invirtiendo, principalmente en Iguazú, la ciudad que me acogió hace 17 años cuando con 17 años de edad (tiene 34 años) vine desde Dorrego, provincia de Buenos Aires, para hacerme cargo del Camping Americano que mi padre había comprado en la década del ´80. Estoy convencido que los negocios que tenemos dan para crecer mucho más.

-¿Cómo ve el futuro de Iguazú, golpeada severamente por la pandemia?
-Tiene mucho futuro; el problema fundamental es que la mayoría de las tierras no tienen título y, mientras no se solucione, es difícil pensar en un gran desarrollo. La falta de título genera la casi imposibilidad de tomar créditos; en Iguazú no se vivió el ´boom´ de la construcción debido a esta situación y hay un descuido del sector privado en cuanto al mejoramiento barrial, acompañado de la baja recaudación impositiva municipal.

-¿Piensa en inversiones en otras ciudades misioneras?
-No lo descarto, Posadas es una ciudad interesante, al igual que El Soberbio. Siempre está en la cabeza la palabra inversión.

-¿Lo seduce la política?
-Puedo afirmar que en un corto plazo no es un tema que me interese mientras siga en la actividad empresarial.

-¿Tuvo ofrecimiento de parte de algún partido político para alguna candidatura municipal, provincial o nacional?

-Sí.

-De alguna forma usted hace política empresarial y gremial, ya que cumple funciones como presidente de la Asociación Hotelera, Gastronómica de Puerto Iguazú.
-Desde que llegué a Iguazú me invitaron a participar de esa asociación, más que nada por la trayectoria que tuvo mi padre; siempre tuve el ofrecimiento de hacerme cargo de la presidencia e interpreté que era el momento de hacerlo con dos o tres puntos para desarrollar, con la mala suerte que me agarró la pandemia en pleno ejercicio de ese cargo. Mi mandato se está terminando y creo que el balance es positivo, ya que dejo una asociación ordenada con varias concreciones y proyectos en carpeta.