A tres décadas del plebiscito que frenó la represa de Corpus, el ambientalista Raúl “Rulo” Bregagnolo advierte que la provincia aún no definió una matriz energética sostenible y reclama un debate real sobre cómo generar energía sin comprometer el ambiente.
Martes 14 de abril de 2026. A tres décadas del histórico plebiscito que frenó la represa de Corpus sobre el río Paraná, el referente ambientalista Raúl “Rulo” Bregagnolo volvió a plantear que el debate no es “represas sí o no”, sino qué modelo de desarrollo energético se construye para el futuro.
En una entrevista en Plural, programa periodístico de Canal 4 Posadas, Bregagnolo sostuvo que, pese al paso del tiempo, la posición social en Misiones se mantiene firme: “Si hoy se votara, seguiríamos con el No”, afirmó, al tiempo que reivindicó el plebiscito del 14 de abril de 1996 como una de las expresiones más genuinas de participación ciudadana en la historia provincial, al tiempo que advirtió que Misiones sigue sin una estrategia energética clara, dijo.
El dirigente contextualizó aquella decisión en un escenario donde la discusión ecológica era marginal. “Hace 30 años hablar de ambiente era ser tratado de fundamentalista o de ‘loquito’”, recordó. Sin redes sociales ni amplificación mediática, la campaña contra la represa se sostuvo en la militancia territorial y en una creciente conciencia social.
Para Bregagnolo, el resultado se explica por un factor central: el sentido de pertenencia. “La sociedad defendió su casa”, sintetizó, y vinculó esa reacción con el principio precautorio frente a los impactos visibles que ya había dejado la represa de Yacyretá, a la que calificó como un caso emblemático de lo que no debe replicarse.
Energía sí, pero con otro modelo
Lejos de una postura negacionista, el ambientalista insistió en que los movimientos socioambientales no se oponen a la generación de energía, sino al modelo. “La energía es indispensable para vivir y desarrollarnos, pero debemos discutir qué tipo de energía y cómo producirla”, planteó.
En ese sentido, cuestionó el uso indiscriminado del concepto de “sustentabilidad”, al que consideró vaciado de contenido, y propuso en su lugar el enfoque de “amigabilidad ambiental”, entendido como una relación equilibrada entre desarrollo humano y preservación del entorno.
También remarcó que la discusión debe enmarcarse en derechos constitucionales, en alusión al artículo 41 de la Constitución Nacional, que garantiza un ambiente sano, aunque —según su visión— es frecuentemente invocado sin correlato en políticas públicas efectivas.
Uno de los ejes más duros de la entrevista fue el cuestionamiento a la dirigencia política. Bregagnolo señaló que, en 30 años, no avanzaron en alternativas energéticas sostenibles ni en una planificación estratégica para la provincia.
“Lo más fácil es decir ‘necesitamos energía, hagamos una represa’. Pero eso también es lo más irresponsable”, afirmó. En contraste, mencionó el potencial desaprovechado de microcentrales hidroeléctricas, biomasa y otras fuentes renovables adaptadas a la escala local.
Atribuyó el fracaso de experiencias previas no a su inviabilidad técnica, sino a la falta de cumplimiento de políticas ambientales, como la protección de cuencas hídricas, lo que terminó inutilizando infraestructuras existentes.
Además, cuestionó la ausencia de una mesa multisectorial que incluya a especialistas, ambientalistas y comunidades en la definición de la matriz energética provincial: “Nunca nos convocaron para discutir un plan ambiental serio”, denunció.
Una deuda institucional pendiente
El referente ambiental también puso el foco en la falta de una ley provincial que prohíba la construcción de represas, como ocurre en Entre Ríos. Recordó que, tras el plebiscito, existía una oportunidad política para avanzar en ese sentido, pero nunca se concretó.
En paralelo, destacó que en consultas más recientes —como la impulsada en 2014 por organizaciones sociales— el rechazo a las represas volvió a ser contundente, con resultados cercanos al 99% por el No.
En el marco del aniversario que se celebra este martes 14 de abril, organizaciones nucleadas en la Mesa No a las Represas convocaron a un acto en la plaza 9 de Julio de Posadas, seguido de la presentación de una proclama en la Legislatura provincial.
Más que una conmemoración, Bregagnolo definió la jornada como una instancia para reabrir el debate energético en términos estructurales: “La pregunta no es solo para quién es la energía, sino para qué modelo de provincia se la quiere”, subrayó.
Treinta años después, el conflicto por las represas sigue funcionando como un punto de tensión entre desarrollo y ambiente en Misiones. Y, según los protagonistas de aquella gesta, la discusión está lejos de saldarse.

