La magnitud de la crisis es alarmante. Uruguay está enfrentando la sequía más severa en los últimos 70 años, con la amenaza con tener consecuencias devastadoras para su población y su ecosistema. Advierten que no es sólo por el resultado de la sequía provocada por el cambio climático, sino que también se debe al uso excesivo del agua por parte de las actividades agroindustriales.

Domingo 16 de julio de 2023. Uruguay se enfrenta a una grave crisis hídrica que amenaza con tener consecuencias devastadoras para su población y su ecosistema. Científicos y ambientalistas advierten que esta situación no es solo el resultado de la sequía provocada por el cambio climático, sino que también se debe al uso excesivo del agua por parte de las actividades agroindustriales.
La magnitud de la crisis es alarmante. Montevideo y el área metropolitana, donde reside más del 60% de la población uruguaya, están enfrentando la sequía más severa en los últimos 70 años. Se estima que solo quedan alrededor de 10 días de agua potable para la población de la capital, que consume unos 80 mil metros cúbicos diarios.
Veamos: la sequía se intensificó desde el año 2022 debido al fenómeno de La Niña, y en 2023 alcanzó niveles extremos. Las dos fuentes principales de agua potable en Montevideo se secaron o tienen reservas mínimas. Los investigadores dan cuenta que nunca antes se habían registrado niveles tan bajos de lluvia en el país.
El cambio climático es una de las principales razones detrás de la crisis mundial del agua.
En uruguay, la crisis hídrica es mucho más que la consecuencia de la falta de lluvias: tiene que ver con el modelo productivo y la consecuencia de decisiones políticas donde se priorizan los recortes y ajuste en áreas del funcionamiento estatal que impactan directamente en las condiciones de vida de la mayoría de la población.
Mientras que el consumo total de agua de toda la población del país se ubica entre los 231 y 274 millones de m3, el consumo habilitado para uso privado se encuentra en torno a los 2.586 millones de m3 por año, es decir casi 10 veces más.
Por el uso de esta impresionante cantidad de agua las empresas no pagan nada, aunque al usarse para los procesos productivos son un insumo cuyo uso redunda en las grandes ganancias que obtienen los empresarios.
Según los datos públicos de la empresa que administra el agua en Uruguay, hay cerca de 5100 habilitaciones para uso de agua con fines productivos repartidas en todo el país: la mitad son para riego y una de cada cuatro para otras actividades agropecuarias.
En el total de habilitaciones, 19 empresas utilizan más agua que todos los habitantes del país (296 millones de metros cúbicos anuales para el desarrollo de sus actividades) y solo UPM, la filial local de la empresa finlandesa dedicada a la fabricación de pulpa de celulosa, papel y madera, dispone de más de 129 millones de m3 para su funcionamiento; es decir que esta empresa de la industria forestal se lleva el equivalente a la mitad del agua consumida por los uruguayos.
Cómo último ejemplo, las empresas productoras de arroz, en Uruguay, utilizan 5 veces el consumo de agua potable de toda la población).