El vicegobernador de Misiones, Lucas Romero Spinelli, interpretó los resultados electorales en la provincia de Buenos Aires, un distrito clave del país, como un severo diagnóstico sobre el desencanto ciudadano, al tiempo que lanzó una crítica frontal a la gestión de Javier Milei, a la que acusó de dinamitar el diálogo y de no percibir la realidad cotidiana de los argentinos.
Martes 9 de septiembre de 2025. A través de una publicación en su cuenta de X, el vicegobernador de Misiones, Lucas Romero Spinelli, analizó los resultados de las elecciones del domingo en la provincia de Buenos Aires, extrapolándolos a una lectura nacional sobre el estado de la política argentina.
«Hay radiografías que son un diagnóstico en sí mismas», expresó el vicegobernador, para enfocarse después en los números de la provincia más populosa del país, que concentra el 40% del padrón electoral. Destacó que 5.608.309 personas no acudieron a votar el último domingo, y a esa cifra le sumó 688.967 votos en blanco o anulados. «La suma de los indiferentes y desencantados asciende a 6.297.276», calculó.
En contraste, señaló que «la fuerza política que se alzó con el triunfo obtuvo 3.820.119». Para el Vicegobernador, esta diferencia es la evidencia de un «divorcio de la gente con la política».
El núcleo de su mensaje fue una dura crítica al Gobierno Nacional. Spinelli argumentó que la sociedad fue convocada a un «esfuerzo» que, afirmó, fue retribuido «con gritos, con lenguaje soez para todo el que tuviera un mínimo matiz, con apuestas feroces que se redoblaban aún cuando se sabía que iban a fracasar».
Acusó a la administración de Milei de haber «dinamitado todos los puentes posibles del diálogo» y de tener un «desentendimiento absoluto de la política y de la empatía». Según su visión, esto llevó al Gobierno a confundir «algunas estadísticas o indicadores con la realidad, y no [verlas como] llaves para tratar de acercarse a ella y abordarla». En este punto, se refirió específicamente al descenso de la inflación y a las mediciones sobre pobreza como logros que, en su opinión, no trascienden los números.
La realidad «del metro cuadrado» del argentino
El vicegobernador contrastó los indicadores macroeconómicos con la experiencia cotidiana de los ciudadanos. «Nada de todo eso llegó al metro cuadrado del argentino de a pie», afirmó, describiendo una realidad donde las personas «comprueban con su propia matemática lo que significa no llegar a fin de mes», perdieron su obra social o prepaga, deben «dejar parte del changuito en la caja» por no poder pagar todo, o caminan por no affordar el transporte.
Finalmente, Spinelli exigió un cambio de rumbo al Ejecutivo nacional. «El gobierno nacional debe hacer un cambio importante», sentenció. Mientras que para muchos la petición de moderación está pensada en las elecciones generales de octubre, el vicegobernador hizo un llamado a la inmediatez: «Yo le pediría que piense en mañana mismo, y en la urgencia que tienen millones de argentinos de sentir un alivio y volver a ser tratados con respeto».
El mensaje de Spinelli, un referente del peronismo misionero, se enmarca en un clima político de alta tensión y reflexión dentro de todos los espacios políticos tras los resultados de las elecciones, que mostraron un alto grado de fragmentación del voto y un masivo ausentismo.
El posteo de Romero Spinelli
El texto que publicó el vicegobernador dice, de manera textual.
«Hay radiografías que son un diagnóstico en sí mismas.
«Este último domingo, en la provincia de Buenos Aires, que acumula el 40% del electorado del país, hubo 5.608.309 personas que no fueron a votar. Si a ello le añadimos 688.967 personas que votaron en blanco o anularon su voto, la suma de los indiferentes y desencantados asciende a 6.297.276.
La fuerza política que se alzó con el triunfo obtuvo 3.820.119. Allí está pintado el panorama del divorcio de la gente con la política.
«La sociedad fue convocada a un esfuerzo que fue retribuido con gritos, con lenguaje soez para todo el que tuviera un mínimo matiz, con apuestas feroces que se redoblaban aún cuando se sabía que iban a fracasar.
«El gobierno dinamitó todos los puentes posibles del diálogo. Su desentendimiento absoluto de la política y de la empatía lo llevaron a interpretar que algunas estadísticas o indicadores eran la realidad, y no llaves para tratar de acercarse a ella y abordarla. Así abrazó un logro único como el descenso de la inflación, o a una medición unidimensional del ingreso que dice haber sacado a 12.000.000 de personas de la pobreza.
Nada de todo eso llegó al metro cuadrado del argentino de a pie, que a pesar de tanto dato estadístico comprueba con su propia matemática lo que significa no llegar a fin de mes. Que sabe lo que es perder su obra social o medicina prepaga, dejar parte del changuito en la caja, caminar por no poder pagar el colectivo o dejar de mantener su auto usado en condiciones.
«El gobierno nacional debe hacer un cambio importante. Muchos se lo piden pensando en octubre. Yo le pediría que piense en mañana mismo, y en la urgencia que tienen millones de argentinos de sentir un alivio y volver a ser tratados con respeto».
