El objetivo irrenunciable de proteger la autonomía provincial en la toma de decisiones y del proyecto político misionerista es el hilo conductor del diseño del Presupuesto 2017 para el Estado provincial elaborado por el Gobernador. Sin embargo, la crudeza de la descripción del escenario nacional entre los que se admite el derecho que tiene Macri de definir, un plan económico de desregulación, sumados a la estrategia dialoguista y la actitud colaborativa que se niega a “poner palos en la rueda”, abre lugar a especulaciones. Cuando Passalacqua subraya que “defender los puestos de trabajo es la máxima prioridad de la gestión”, está invirtiendo la lógica de las políticas neoliberales. Aspirar a que le vaya bien al gobierno de Macri no es entonces un renunciamiento

Posadas (Lunes, 16 de agosto) Las manifestaciones de respaldo colaborativo con el gobierno nacional que viene expresando el gobernador de Misiones han dado lugar a especulaciones que hablan de fusiones, confusiones, corrimientos y alianzas electorales. El diputado del Pays, Héctor Bárbaro, incluso lo afirmó en el recinto. Ya da por descontado que la Renovación y el PRO irán juntos en las elecciones legislativas del año próximo, tal como se comentó en una nota en este sitio. También desorienta a la alianza PRO – UCR provincial que se queja de la relación entre los gobiernos. Es una mirada si se quiere partidista, pero abiertamente ideologizada sobre la relación que ha establecido Hugo Passalacqua con Mauricio Macri y sus ministros políticos por decisión de la conducción política del movimiento Renovador. Es cierto que no es una sensación aislada ya que las declaraciones que formula el Gobernador remiten, metafóricamente, al equilibrio sobre una línea muy delgada entre dos modelos opuestos de sociedad y de concebir la política y el Estado. Y a veces pareciera que apoya un pie del otro lado.
En este contexto, cobra entonces un valor significativo el tenor del mensaje que Passalacqua redactó al remitir el proyecto de Presupuesto 2017 a la Cámara de Representantes. Deja claro en el documento el objetivo irrenunciable de proteger la autonomía provincial en la toma de decisiones y del proyecto político misionerista. “Defender los puestos de trabajo es la máxima prioridad de la gestión”, subraya, con lo que invierte toda la lógica que encierran las políticas neoliberales del gobierno nacional que, considera al salario un costo que se debe bajar en función de la competitividad internacional.
La inserción en el escenario nacional
El Presupuesto tiene importancia porque resume cómo recauda y cómo piensa distribuir los recursos el Estado, que nunca es neutro. Ya avanzamos en el análisis de los números en nota anterior en este mismo sitio. Lo que se quiere aquí es detenerse en la descripción del escenario político en el cuál se formulan las proyecciones económicas. Demás está decirlo que, un diseño de recursos y erogaciones no se hacen en el aire para expresar deseos o meras intenciones.
¿Cómo insertar el plan de gobierno en el escenario nacional?
El mensaje del Gobernador primero describe los efectos condicionantes de ese escenario. Cuando decimos “condicionamientos” estamos hablando de relaciones asimétricas de poder y eufemísticamente de dependencia.
En el documento dirigido a Carlos Rovira como presidente del Parlamento, dice Passalacqua: “como es su conocimiento, el inicio de un nuevo período de gestión de nuestro proyecto político misionerista, encarado en el Frente Renovador, coincide con un cambio profundo a nivel nacional; porque las nuevas autoridades que han asumido para dirigir los destinos de nuestra Nación, pertenecen a un Frente Político distinto al que gobernó hasta el 10 de diciembre del 2015, con un pensamiento político diferente al expuesto por el gobierno anterior por el lapso de 12 años, abarcando tres períodos de gobierno”.
Y reitera: “en el Estado nacional, tenemos ahora un Gobierno elegido democráticamente por el voto popular, que tiene una nueva visión de cómo gestionar el Estado comparado con la gestión desarrollada por el grupo político anterior” Es en la descripción de este escenario político, definido por la consagración de Mauricio Macri, en el que Passalacqua diferencia la matriz para la prestación de los servicio públicos. Es una descripción. Y dice lo obvio, que el gobierno anterior “implementó una matriz con subsidios sobre la oferta, lo cual generó un desconocimiento de los usuarios del costo real de esos servicio; también provocó un gran desinterés por parte de los prestadores de los servicios para realizar las inversiones necesarias para mejorarlos y sostenerlos en el tiempo, porque los subsidios llegaban igual”. Agrega otro párrafo que deja lugar a interpretar que toma partido por el “tarifazo” o el “sinceramiento”, como deslizó el diario Clarín. Dice Passalacqua: “el presidente actual, plantea un cambio en el paradigma de la gestión: trasparencia en todas las áreas para que se conozcan los verdaderos costos de todos los servicios: decir la verdad, aunque cueste, no sea agradable conocerla y nos resulte dolorosa; y mirar hacia el futuro trabajando fuertemente para mejorar la situación económica de nuestro país todos los días un poco más”.
Con estos conceptos está resumiendo el cuadro de situación y el rumbo que imprime la gestión de Macri a la economía nacional. Lo dice: es un reconocimiento doloroso de la realidad. Es de Perogrullo. Saber dónde estoy parado para poder empezar a caminar.
Dialogar no es renunciar
¿Qué hacer? Tomar las lanzas como Andresito y volver a negar los pactos preexistentes a la organización nacional no parece el camino.
El camino elegido fue el decidido por la conducción política del movimiento Renovador cuando habló el 10 de diciembre de una actitud colaborativa. Lo resalta el Gobernador en el mensaje cuando le dice, directamente a Rovira: “resulta necesario resaltar, señor presidente, cómo con el paso del tiempo, adquiere mayor relevancia su lucidez política para advertir, ya en el mes de diciembre, la importancia y envergadura del cambio institucional que se estaba produciendo en nuestro país que, a pesar de no pertenecer al espacio político del gobierno nacional que estaba asumiendo, es favorable para todo el país que el nuevo Presidente logre una gestión exitosa, y por lo tanto todos debemos apoyarlo, despojándonos de intereses personales y/o sectoriales. Por ello, en su carácter de conductor de nuestro proyecto instruyó a los legisladores nacionales de la provincia para que “no pongan palos en la rueda del nuevo gobierno” y a que, todo el equipo de legisladores nacionales y también el gobierno misionero adopte una actitud de permanente colaboración con el Ejecutivo nacional”. Este reconocimiento a la legalidad y legitimidad del nuevo gobierno, es el que define el diálogo en las relaciones institucionales. Esto lo subraya el Gobernador “el nuevo presidente ha ganado legítimamente las elecciones y tiene todo el derecho de desplegar su pensamiento político y desarrollar su plan económico”
Subyace en este párrafo el reconocimiento de la derrota electoral en el ballotage. Como lo explicó después el mismo Rovira, el lugar de representación decidido por las urnas no se asume como una oposición tradicional de obstrucción sino de construcción de convergencias y consensos. Pero el diálogo que entabla Passalacqua con Macri no implica renunciamientos. Y vuelve sobre el concepto en el documento: “esta nueva etapa política del país debe estar caracterizada por un profundo entendimiento entre nuestra provincia y el gobierno nacional en el marco del respeto mutuo, protegiendo la autonomía provincial, pero solidificando una fluida vinculación, la que con seguridad redundará en amplios beneficios económicos, sociales e institucionales para nuestra provincia”.
Una provincia ordenada
El cuadro que traza el Gobernador para insertar el Presupuesto 2017 no elude la crudeza de la situación económica. Evidentemente se impone un modelo que al liberar las fuerzas del mercado produce un sinceramiento que intenta restablecer un equilibrio de precios relativos que venían distorsionados por las regulaciones del Estado. El precio de la divisa para el monetarismo es un precio más. Este proceso también es tomado en cuenta por el escenario que describe el mensaje del Ejecutivo. Tan es así que al ir los números concretos diseña las proyecciones en base a un dólar a 16,50 y un crecimiento del PBI de 3 puntos.
“Las economías regionales todavía no están recuperadas”, señala Passalacqua para agregar los sufrimientos de Misiones por las asimetrías con los países vecinos. Aunque la cuestión no está solucionada muestra optimismo y afirma “vamos en buen camino”, tal como en las gestiones para tener una tarifa diferencial en el sector energético.
En el plano local, el Gobernador destaca “que trascurridos tres período de gestión de gobierno de nuestro proyecto político misionerista, tenemos una provincia ordenada, que ha logrado sobrellevar los avatares de la economía nacional, con una administración de recursos muy inteligente y con una gran disciplina fiscal. Manteniendo las finanzas provinciales en equilibrio, nuestra provincia no solamente no se ha endeudado tomando créditos irresponsablemente, sino que se ha desendeudado en forma exitosa”.
El Gobernador encuentra entonces propicia la oportunidad, para que Misiones, siempre que la política nacional lo permita, “de pegar un salto institucional en todos los sectores y de iniciar un proceso de desarrollo económico sustentable”. Y reitera que “para nuestro Gobierno estar cerca de la gente y defender los puestos de trabajo es la máxima prioridad”.

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