Remitieron una nota dirigida al primer mandatario, donde explican la situación que afecta a jubilados extranjeros pero radicados en Misiones desde hace décadas. Y recuerdan que los domicilios de los beneficiarios suelen ser el de los gestores y no de las chacras donde viven lo que no configura ningún delito. “No tienen nada que ver las planillas del Anses con la realidad de los viejitos de la frontera”, aseguran.

 

Posadas (Lunes 9 de enero de 2017). El Partido Agrario y Social de Misiones (PayS) remitió una nota al presidente Mauricio Macri a través de la cual solicitan que “ordene a la ANSES la reposición inmediata y cautelar de los beneficios revocados” a los cientos de inmigrantes radicados en Misiones que vieron afectados sus jubilaciones y reclamó “la revisión en profundidad de cada caso in situ, con agentes que visiten los domicilios reales de los abuelitos perjudicados, los que se pueden encontrar fácilmente en los certificados de supervivencia que cada tres meses presentan en las entidades bancarias para cobrar sus haberes, y que agoten todas las instancias posibles y previas antes de determinar el cese de un beneficio jubilatorio”.
Si bien le recuerdan a Macri que “no todos los casos de revocación de los beneficios se dieron en su administración” pero aún así le requieren la “inmediata respuesta atento a su rol y jerarquía actuales que lo ponen en la cabeza del Poder Ejecutivo Nacional, responsable directo del bienestar general que pregona la Constitución”. Indicaron.
La nota remitida al presidente Macri y fechada este lunes 9 de enero, lleva las firmas de los diputados Héctor “Cacho” Bárbaro y Martín Sereno, legisladores provinciales del PAyS.
Los diputados le recuerdan a Macri que fue misionero por adopción y por lo tanto, “está en condiciones de conocer estas realidades” de la particularidad de Misiones con extranjeros radicados en la provincia desde hace décadas, que desconocen e ignoran en las oficinas de Buenos Aires: “Usted sabe que no mentimos ni exageramos cuando describimos cómo viven nuestros colonos agricultores de edad avanzada”, expresaron.

Los diputados del PAyS vienen señalando desde el comienzo de este problema que la particularidad de estos casos no se pueden analizar no sólo desde las oficinas del país central, abstraídos de la coyuntura local ni desde la frialdad de las planillas Excel, que no dan cuenta de la realidad que viven nuestros jubilados extranjeros, radicados desde hace décadas y con toda su vida de trabajo en Misiones. “Una cosa es la planilla de los burócratas del ANSES y otra la realidad de los viejitos de la frontera”, como suele expresar “Cacho” Bárbaro al explicar esta situación.

La carta al Presidente a favor de los jubilados extranjeros

La misiva remitida por el PAyS al presidente Macri este lunes expresa textualmente:
“En nuestro carácter de Diputados Provinciales por el Partido Agrario y Social de Misiones, le escribimos en representación de decenas de abuelos inmigrantes que en los últimos años de su vida están atravesando un infierno al enfrentarse a la burocracia, la negligencia y la ineptitud de organismos del Estado que han decidido convertirlos en delincuentes por presunción, sacándoles las jubilaciones que legítimamente percibían y sometiéndolos a situaciones límite de carencias injustas e innecesarias que les están sacando las ganas y las posibilidades de seguir viviendo.
“Estamos hablando de los abuelos extranjeros que hace décadas se radicaron en Misiones y que fueron beneficiarios legítimos del régimen de jubilación por algunas de las moratorias decretadas a lo largo de los últimos años, pero que han visto revocados sus magros beneficios previsionales por acción u omisión de la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES).
“La decisión de depurar los padrones de beneficiarios de jubilaciones, en el marco de un accionar no exento de show televisivo, produjo también la caída de la cobertura de salud que recibían estos abuelos a través de la obra social PAMI, por lo que muchos literalmente se están muriendo al no poder contar con su dinero mensual con el que pagaban medicamentos propios de las patologías de la edad avanzada y alimentos especiales para ese estado.
“Las resoluciones revocatorias de los beneficios, en todos los casos, pusieron en dudas la veracidad de los datos de residencia y de trabajo autónomo no inscripto que invocaron los abuelos a la hora de tramitar las jubilaciones, pese a que la mayoría de ellos cobra desde hace una década o más, ya que estamos hablando de personas mayores de 75 años a la fecha. Para la ANSES, el hecho “sospechoso” y configurativo de una irregularidad o ardid para estafar al Estado, se comprobó al verificar los domicilios declarados por estos abuelos hace diez años, cuando iniciaron el trámite jubilatorio. Es que en muchos casos, estas direcciones en realidad pertenecían a gestores, contadores o abogados que para facilitar las notificaciones en el mismo trámite, pusieron a sus oficinas como domicilio.
“Esta situación parece imposible de entender en Buenos Aires, desde una oficina en el microcentro porteño, donde no se pueden hacer a la idea de que en Misiones hay abuelos que llegaron como inmigrantes y vivieron toda su vida en una chacra de la que nunca tuvieron la titularidad registral, en parajes o picadas rurales completamente aisladas por falta de caminos, sin luz eléctrica, sin agua potable ni telefonía fija o celular, pese a lo cual fueron agricultores orgullosos, trabajadores de la economía informal responsables de sus familias, constructores de una historia común que hoy nos define como “crisol de razas” y nos hace entender el portuñol en la costa del río Uruguay, o el guaraní sobre el Paraná.
“En esos cómodos escritorios de la ANSES ignoran que todavía son miles los misioneros, nativos o por adopción, que viven en estas mismas condiciones de necesidades básicas insatisfechas, y que por este motivo, siempre recurrieron a los gestores que fueron los habilitados formalmente por la administración para llevar adelante los trámites previsionales.
“Usted, que fue misionero por adopción y que por muchos años forjó un vínculo con la provincia que seguramente habrá redundado en beneficios y mutuas consideraciones, sí puede estar en condiciones de conocer estas realidades que describimos más arriba porque las palpó de cerca. Usted sabe que no mentimos ni exageramos cuando describimos cómo viven nuestros colonos agricultores de edad avanzada.
“De allí que recurramos a esta misiva para solicitarle le ordene a la ANSES la reposición inmediata y cautelar de los beneficios revocados, la revisión en profundidad de cada caso in situ, con agentes que visiten los domicilios reales de los abuelitos perjudicados, los que se pueden encontrar fácilmente en los certificados de supervivencia que cada tres meses presentan en las entidades bancarias para cobrar sus haberes, y que agoten todas las instancias posibles y previas antes de determinar el cese de un beneficio jubilatorio.
“Cabe aclarar, que no todos los casos de revocación de los beneficios se dieron en su administración; algunos a los que hacemos referencia en esta carta se tramitaron en la gestión pasada, pero insistimos en requerirle a Usted esta inmediata respuesta atento a su rol y jerarquía actuales que lo ponen en la cabeza del Poder Ejecutivo Nacional, responsable directo del bienestar general que pregona la Constitución Nacional.
“En el Derecho Penal hay una máxima que pensamos debe adaptarse a todos los actos de la administración para evitar los injustos: son preferibles diez culpables libres antes que un inocente preso. Lo mismo cuenta para estos casos, señor Presidente, porque estamos hablando de ancianos muy mayores con residencia y radicación permanente en el país a quienes nos comprometimos a proteger según los tratados y convenciones internacionales a los que adherimos como Nación y que nos obligan a nivel internacional, amén de la honradez intelectual, la conciencia social y la empatía que deben regir todas nuestras acciones como hombres de la política al servicio de la gente.
“Por eso confiamos en coincidir que en cuestiones de justicia social, irrenunciabilidad de los beneficios previsionales, derechos adquiridos, protección integral de la ancianidad, de la salud y de la vida digna, es preferible que diez estén cobrando sin merecerlo antes de que un sólo abuelo que sí lo merecía, esté pasando hambre, problemas de salud y angustias por errores de la propia ANSES y manifiesta negligencia en la verificación de los datos exigidos. Este abuelo inocente que va camino a la muerte nos va a pesar en el alma, el corazón, el currículum y la historia personal y política por siempre si no actuamos en consecuencia.
“Por todo lo dicho, a la espera de que ordene lo requerido en forma inmediata, lo saludamos respetuosamente”.

Anuncios