Bárbaro propone una solución estructural a los problemas de las interzafra. No hay listas oficiales de la cantidad de tareferos para recibir las ayudas de nación y provincia. Bárbaro propone bancarizarlos a todos y reemplazar todas las ayudas con un depósito no menor a cuatro mil pesos, similar a un salario complementario. Las protestas y las necesidades continúan.

POSADAS. El problema de los tareferos sigue vigente. Como trabajadores temporales no cuentan con ingresos continuos y las ayudas que reciben del Estado en los tiempos intermedios a los trabajos, denominados interzafras o intercosechas, no logran satisfacer sus necesidades ni llegar a todos los que lo necesitan: “si estás en negro no vas a aparecer nunca en las planillas”, explica Néstor, un tarefero que sobrevive cortando el pasto en las barriadas posadeñas.
“Muchos patrones te tienen en negro; te pagan un poquito más para que vos te quedes quieto pero cuando se termina la cosecha se te complica, porque no recibís ninguna ayuda y tenés que arreglarte, así como yo, cortando el pasto o haciendo cualquier changuita”, explica.
Néstor es conocido en Itaembé Miní. Cada tanto desaparece, “porque andaba tarefeando”, y cada tanto, aparece, con la motoguadaña atravesada sobre la moto, el bidón con nafta y la mochila con herramientas: “¿Vamos a cortar el pasto, Don?”.
-¡Eh, apareciste! ¿Cómo va todo, Néstor?
-Y ahí, vamos tirando… Estaba en la tarefa, pero ahora voy a andar seguido por acá.
Y así.

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La plaza 9 de Julio de Posadas tiene, por estos días de diciembre, a tareferos encadenados que reclaman que el Gobierno de Misiones intermedie para que puedan cobrar sus subsidios. Hace un par de semanas, tomaron la Municipalidad de Oberá enojados porque las bolsas de mercaderías no alcanzaron para todos, pero los funcionarios argumentan que llegan bolsas solo para los que están inscriptos, y que nunca pueden tener, a precisión de listado, la cantidad exacta para aquellos a quienes verdaderamente les corresponde.
Después, el intendente de esa comuna, Carlos Fernández, convocó a los Gobiernos nacional y provincial, cámaras, Institutos, municipios, referentes sindicales y sociales y a los propios tareferos a buscar entre todos, la manera más ágil y eficiente de sortear los escollos, los e siempre y los que van surgiendo en medio de la maraña de responsabilidades e informalidades en torno a la actividad. Y la mesa de diálogo intersectorial comenzó a debatir y a proponer.
Un rato antes, los gremios y las organizaciones sociales reclamaron mejoras laborales para los tareferos y el fortalecimiento de la relación entre estos y los productores: “los grandes productores, porque los pequeños productores están casi como nosotros”.
Cuando la mesa comenzó a funcionar, un grupo reclama los mismos puntos expuestos en la reunión de Oberá, pero esta vez con la declamada urgencia de no contar con ningún tipo de ayudan, dicen, desde el lugar más visible que pudieron encontrar: la plaza 9 de Julio de Posadas, frente a la Casa de Gobierno, como tantas otras veces.

En la reunión de Oberá, la semana pasada, los presentes coincidieron en el problema y en sus causas, tanto como en la necesidad de accionar para revertir la situación. Uno de ellos, el diputado Héctor “Cacho” Bárbaro, tomó el micrófono para decir lo que siempre dice, aunque esta vez, casi todas las cabezas asentían mientras iba hablando.

Bárbaro: “siempre lo mismo”

“Siempre lo mismo; cuando llega la interzafra la totalidad de trabajadores no pueden cobrar porque no hay un padrón completo. No sabemos quién envía la lista a la Nación ni como la arman; creemos que ni el Ministerio de Trabajo las elaboró pero lo cierto es que hay reclamos en todas las localidades que tienen tareferos porque que no pudieron cobrar. Poco más de cuatro mil figuran en las listas pero hay más de 6000 trabajadores que esperan esa suma indigna de 2300 o 2500 pesos cuando ese subsidio debería ser similar al de un salario complementario, de más de 4000 pesos”, enfatiza Bárbaro.
Listado incompleto para una ayuda ínfima. Esa es una de las realidades.
El dirigente del agro y diputado provincial -hasta el 10 de diciembre- entiende que siempre habrá problemas mientras no se haga el listado como corresponde, es decir, con un registro completo de tareferos, para que sobre ese registro la Nación pague el interzafra y la provincia asista con mercaderías y otras cuestiones, dice.
Pero en ese contexto el diputado propone que no entreguen más las bolsas de mercadería sino, a partir del listado, que el Ministerio de Desarrollo Social deposite en la caja de ahorro de cada tarefero el importe que corresponda. No más colas ni bolsas de mercadería sino una tarjeta de débito con el monto de esa ayuda, para que cada uno disponga como lo considere necesario. Todos estuvieron de acuerdo con esa propuesta.
Bárbaro entiende que el monto del subsidio de la interzafra no cubre las necesidades básicas y por lo tanto propuso que sea similar al del sueldo complementario que, con la ayuda proveniente del Fondo Especial Yerbatero “serán recursos que quedarán en la provincia y no como ahora que los tareferos tienen que estar esperando que la Nación gire los recursos como si fueran una dádiva”, cuestionó, para rechazar que el problema sea siempre el mismo.
“No puede ser; todos los años lo mismo, que los obliga a reclamar la bolsa de mercaderías y el subsidio de la interzafra pero cuando la Nación deposita los fondos, nunca alcanza para todos. No olvidemos, tampoco, que los fondos vienen del Gobierno Nacional que está recortando por todos lados y que pareciera que también recorta a los tareferos”, interpretó.
Para sortear la situación descrita, Cacho Bárbaro entiende que es necesario el Fondo Especial Yerbatero dentro del Instituto Nacional de la Yerba Mate, mediante la modificación de la Ley de creación, porque entiende que es la única manera de solucionar el problema de tareferos y pequeños y medianos productores de yerba, hoy afectados por una crisis cíclica de la que no pueden salir.
La mesa intersectorial que analizará los problemas y propondrá soluciones en torno al conflicto se reunirá cada quince días. Los tareferos esperan algunas soluciones de fondo. Mientras tanto, los reclamos y las necesidades, continúan.

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