¿La cruz de la montaña o La Cruz de la Montaña? No importa eso. Lo importante es si vive mejor aquel que cree en Dios, como dice Pascal, o si vive mejor quien cree que no existe, como dicen otros.

Por Santiago Morales
Posadas (Viernes Santo de 2018). De qué se habla más en Semana Santa ¿De religión, de turismo o de chocolate?
La combinación religión+turismo lleva a muchos feligreses y aventureros misioneros a la provincia de Salta, pero en materia regional, en contexto misionero, nos lleva a Santa Ana.
Una vez le preguntaron al filósofo Gilles Deleuze.
-¿Cree en Dios?
-No importa eso. Es una pregunta típica de la TV, que hace preguntas pero no plantea el problema. Lo importante es si vive mejor aquel que cree en Dios, como dice Pascal. O si vive mejor quien cree que no existe, como dicen otros.
Más allá de las creencias, la cruz es el monumento más alto del país construido por el hombre, una obra digna de admiración para todo culto.
Telar de magos se llama un libro de Julio César Perié (prólogo de Lucas B. Areco, lo que otorga más profundidad, más misionerismo al texto). Uno de los poemas incluidos se llama La cruz de la montaña. Pero en la página uno, antes de las poesías, hay un dibujo de una cruz sobre una montaña, con un pájaro, quizá un jote, encaramado en la cima. ¿Es Santa Ana? El libro es de 1981, 30 años antes de la construcción de la nueva cruz turística.
Como siempre, pero más visible, más intensa y, por qué no, mediáticamente en los últimos años, la cocina gourmet misionera ofrece platos extraordinarios. No desentona el bar Santanero donde uno puede, después de comer tal menú, sentarse a recibir el aire selvático, disfrutar el Parque Temático y leer este poema llamado Trueno o sapucay, de Julio César Perié:

“Qué largo ese grito
Que viene rebotando
Por el crespo costado
De los cerros
Qué verde ese grito
Qué rayo ese grito”

Desde que la señalética en las rutas incorporó a los seres mitológicos, ¿el turismo sacro descendió en desmedro de un turismo mitológico? No. Los enclaves importantes herencia de los jesuitas combinan bien con las políticas turísticas con emblemas como preservación y tradición.

Anuncios