El categórico respaldo al Frente Cívico ayer en Santiago del Estero, que consagró intendentes en 25 de los 26 municipios y en la capital obtuvo el 62% de los votos, dejando a Cambiemos 40 puntos debajo, constituye una ratificación popular al proyecto provincialista que lidera Gerardo Zamora. Hay vasos comunicantes con la experiencia de rupturas con Buenos Aires y los mandatos de los partidos tradicionales que la Renovación expresa en nuestra provincia.

Posadas (Lunes, 13 de agosto) El Frente Cívico por Santiago, la expresión provincialistas que lidera Gerardo Zamora, se impuso en 25 de los 26 municipios en las elecciones de ayer donde se eligieron intendentes y concejales. Un dato central del pronunciamiento popular está dado por los pocos votos que respaldaron a la Alianza Cambiemos, que incluso fue relegada por el massismo que logró perfilarse como la principal fuerza opositora con apoyo de radicales que no comulgan con el macrismo y peronistas que no se sumaron al movimiento del Frente Cívico.

El pronunciamiento de las urnas en la capital de la provincia, se revela también como un indicador que puede estar marcando tendencia. El Frente Cívico se impuso con el 62% de los votos y superó a la Alianza Cambiemos por 40 puntos. El dato es sustancioso porque el gobierno nacional venía logrando adhesiones en los grandes centros urbanos que, son los más permeables a las operaciones mediáticas de la tv porteña y a consumir los productos del marketing, ya sea de la política como de cualquier otro hábito.

“Vamos a seguir construyendo la provincia que nos merecemos”, expresó Zamora, tras destacar el triunfo electoral de la candidata a intendente por la ciudad Capital, Norma Fuentes.

La Banda fue la única intendencia en la que los colores de Zamora no ganaron. El candidato massista Pablo Mirolo se impuso sobre el oficialista Álvaro Blancopor una diferencia de 10 puntos. En Pinto, el radical Emilio Rached fue vencido por el zamorista Jorge Leguizamón.

Ayer, la sede central de la coalición gobernante estuvo colmada de militantes y dirigentes que después de conocerse los resultados, participaron de una caravana. “Quiero decirles a todos los militantes del Frente Cívico y a todos los coprovincianos que participaron en los 26 municipios en donde se vivió un acto cívico democrático y participativo: gracias por una elección en paz, donde una vez más la participación del pueblo santiagueño ha decidido en las urnas”, señaló Zamora.

Durante su intervención, el mandatario provincial destacó el triunfo de su fuerza política que arrebató a Cambiemos el único distrito que controlaba: “Salvo en la ciudad de La Banda, donde el Frente Renovador ha confirmado en el cargo al actual intendente -a quien saludamos, felicitamos y le deseamos el mejor de los éxitos, nuestro candidato salió segundo-; el Frente Cívico por Santiago ha ganado en todas las intendencias, incluida la de la ciudad de Pinto, que estaba gobernada por otro sector.

La operación de Clarín

Son ilustrativos los títulos de la página web de Clarín. Desde la mañana temprano y durante toda la jornada informaba que “Santiago del Estero vota en medio del escándalo por los cuadernos de la corrupción”. Tardó horas después del resultado en titular: “En Santiago del Estero, el gobernador Zamora ganó en 25 de 26 intendencias”.

Este ejercicio de comparación de títulos del mismo diario, descubre la pretensión de trasladar o extender a las provincias la falsa construcción de la llamada “grieta” en función de las disputas de intereses que no mueven la aguja en las provincias. Para Santiago del Estero, como para Misiones, la contradicción fundamental en la política sigue siendo nación – provincias, o si se quiere unitarios – federales, tensión que viene desde 1810 y se pronunció en los años de la organización nacional, la derrota de las experiencias industriales como la del Paraguay, y la creación de institutos que manotearon recursos provinciales después de la crisis del modelo agroexportador en 1929.

Indudablemente que el pronunciamiento popular en Santiago puede servir de antecedente para evaluar las tendencias subyacentes en la política argentina que desde la crisis de 2001 ha acentuado la desintegración de los grandes partidos nacionales que, fenómeno que no debe confundirse con el riesgo del coas sino que por el contrario ha sido el punto de partida para recuperar espacios de autonomía política en las provincias. No es casual la fuerza que tiene el Frente Cívico y aquí en Misiones, el movimiento renovador de la Concordia.

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