El Frente Renovador está ganando las elecciones con más del 60% de los votos de acuerdos con los datos que manejan en los bunkers partidarios. Aunque recién a las 21:00 se empezarán a conocer datos oficiales, el cotejo de las planillas sobre las que informan desde las mesas adelanta la consagración de Herrera Ahuad – Arce. Desde la perspectiva nacional no sólo pierde Cambiemos sino también el ensayo de ampliar la representación incorporando a sectores del peronismo ya que aquí también perdió Puerta.

Domingo, 2 de junio. La Renovación se está imponiendo con más del 60% de los votos en las elecciones generales desarrolladas hoy en la provincia con una participación superior al 80% del electorado y ganaba también en los municipios donde la pulseada es protagonizada por candidatos al interior de la Renovación.
Es decir que ya es un hecho que Oscar Herrera Ahuad y Carlos Arce gobernarán desde el 10 de diciembre la provincia y la Renovación mantendrá mayoría propia en la Cámara de Representantes.
La consagración de la fórmula de la Renovación por una diferencia tan abrumadora unida a la trayectoria de los consagrados de por sí están reafirmando el ingreso a nuevos tiempos en el movimiento creado en 2003 como ruptura con los partidos tradicionales. No es arriesgado hablar de neo-renovación. El resultado habilita la hipótesis que venimos trabajando en Plural, de que la prédica del misionerismo, que es propia de la impronta de la Renovación, se ha vuelto hegemónica en la provincia. La composición de los sublemas de la renovación habilita también esta lectura de los nuevos tiempos. Uno de los motores de la neo-renovación está en la diversidad representada en la significación de los candidatos. Empujan ell mismo carro, empresarios como Nicolás Brea y Claudio Wipplinger, la representante del Frente Patria Misiones, un movimiento de base que suele ganar las calles con sus reclamos, Antonela Scappini y con Adolfo Velázquez del partido que expresa al sindicalismo combativo de camioneros, es una tarea de sociólogos. Es decir que la conducción de la Renovación ha comprendido los cambios profundos de nuestra sociedad. Todos se presentaron con la conciencia de que no podían ganar, pero están poniendo en la superficie la verdadera identidad del movimiento renovador.

Perdieron el PRO, la UCR y el peronismo de Puerta

Las lecturas nacionalizadas hablarán forzosamente de una nueva derrota del presidente Macri y potenciarán el hecho de que el candidato en la provincia era nada menos que el presidente del Consejo nacional del PRO, Humberto Schiavoni. A esa observación habría que agregarle un dato: la alianza Cambiemos en Misiones, además de tener orgánicamente a la UCR, incorporó al peronismo disidente que expresa Ramón Puerta y que no cuestiona el rumbo económico de la Casa Rosada. Así, las presiones de superestructura que vienen ejerciendo sobre Macri, Peña y Durán Barba, para ampliar la base de sustentación de Cambiemos tejiendo alianzas con nombres del peronismo blanco, no garantiza nada en la base electoral.
La otra lectura nacional se quedó huérfana ya que todos los candidatos de la Renovación fueron claros al despegar el sentido de las elecciones provinciales de cualquier alineamiento nacional. Se puede sostener que la Renovación no se “alineará” con nadie sino que respaldará desde su propia identidad a los espacios que mejor garanticen el respeto a la autonomía provincia.