En la primera reunión del Consejo Federal de Educación celebrada después de la asunción del gobierno de Alberto Fernández, el ministro de Educación de Misiones puso a disposición de las demás jurisdicciones las experiencias desarrolladas en flipped learning, robótica y metodologías activas de aprendizaje en la construcción de un proyecto educativo en términos federales. La experiencia del aula invertida respaldada en leyes que apuestan a la innovación pedagógica es centro de atención nacional. Sobre esta temática Miguel Sedoff respondió en una entrevista con medios nacionales.

Miércoles 5 de febrero de 2020. “Innovación no es cuestión de paredes y de pisos, si bien los espacios educativos tienen un lenguaje, lo central es la decisión y la voluntad de quienes llevan adelante el proceso educativo”, sostuvo el ministro de Educación, Ciencia y Tecnología de la provincia, Miguel Sedoff, en una entrevista con medios nacionales, interesados en conocer el proceso iniciado en Misiones con la creación de la escuela de Robótica y las leyes que respaldan los cambios disruptivos en la enseñanza aprendizaje, que respaldan la pedagogía del aula invertida.
En la entrevista se le preguntó al Ministro cómo traslada la Escuela de Innovación al interior profundo de Misiones. Respondió que es un cambio que trasciende lo meramente físico ya que es un método de educación disruptiva que se adapta a la realidad misionera con un diseño curricular y modelo pedagógico específico. Como lo viene explicando, se trata de una escuela secundaria de innovación de Misiones que sintetiza en su proyecto pedagógico y curricular todas aquellas transformaciones que se fueron trabajando entre los docentes de las escuelas secundarias misioneras. En el primer año, quedó demostrado que la innovación no pasa por buscar de afuera un modelo para replicarlo sino que pasa por poner en valor todas las experiencias que se vienen desarrollando como lo es la implementación del sistema Flipped Learning que fue movilizando la revisión de las prácticas docentes y poniendo en el centro de la escena a los adolescentes misioneros, sus modos de aprender y sus modos de interactuar.
En diciembre, en la primera reunión del Consejo Federal de Educación celebrada después de la asunción del gobierno de Alberto Fernández, el ministro Sedoff puso a disposición de las demás jurisdicciones las experiencias desarrolladas en flipped learning, robótica y metodologías activas de aprendizaje en la construcción de un proyecto educativo en términos federales.
Fue la temática de una entrevista que Alejandro Spivak le hizo al Ministro para Ámbito Financiero, publicada ayer. Veamos:
 ¿Qué cree que va a pasar con la educación dentro de 20 años?
Yo hablo mucho del futuro porque tenemos la responsabilidad de imaginar escenarios educativos a futuro. El chico que entra ahora a la escuela va a tener por delante un mundo que va a cambiar de manera exponencial. Hace pocos años no existían la economía y los servicios digitales como los conocemos ahora. Nos hemos acostumbrado tanto que, por ejemplo, no podemos entender cómo antes podíamos vivir sin celular o sin Google maps. Esos cambios tan radicales y profundos tienen pocos años y si nos fijamos en la escuela, la esta sigue con un modelo que viene de hace 300 años. La solución no es hacer borrón y cuenta nueva, sino tener la inteligencia de jugar con lo que tenemos y adaptarnos para estar preparados para ese futuro.

 ¿Cómo traslada la Escuela de Innovación (bachillerato secundario que tiene tres orientaciones, informática con especialidad en robótica, otra en Turismo y otra en Medio Ambiente) al aula satélite de una escuela de una localidad del interior profundo de Misiones?
Es un cambio que trasciende lo meramente físico. Porque si bien la Escuela de Innovación va a funcionar en un edificio que está destinado a ser un ícono de la educación, también será una entidad señera que apuntará a dónde queremos ir con la educación misionera. No es preciso tener un edificio excepcional para funcionar, ya que durante 2019 la escuela funcionó en el Bapayce, en una parte de un edificio donde funcionan otras cuatro escuelas, y se pudo innovar.

 Lo que usted dice es que innovación va más allá de las estructuras formales y de las paredes…
Sí. Innovación no es cuestión de paredes y de pisos, si bien los espacios educativos tienen un lenguaje. El espacio habla y te dice algo, si vos tenés un aula cuadrada, con los bancos fijados mirando al pizarrón, te está sugiriendo una manera de enseñar. Pero también está en la decisión de quienes llevan adelante el proceso educativo la voluntad de innovar.

 ¿Se logrará igualar oportunidades entre un estudiante del interior profundo de Misiones con el del centro de Posadas o de otras ciudades como Oberá, Eldorado, Iguazú, entre otros?
Vamos a priorizar a los estudiantes del interior y a los estudiantes más vulnerables. Siempre repito una frase: “Los talentos están repartidos de una manera uniforme, pero las oportunidades no”. Entonces, tengo la obligación de darle a ese chico del interior de Misiones las mismas oportunidades que al chico del centro de Posadas, de Oberá, de Eldorado, Iguazú. ¿Cuál es mi función en el Ministerio? Conocer primero ese lugar, después hacer cambios, la tecnología me permite acercarme. No puedo construir una escuela de robótica, una escuela de innovación en cada ciudad, pero sí puedo transmitir las prácticas, los contenidos; sí puedo acompañar la formación de sus docentes y darles herramientas; eso es lo que pensamos hacer.

¿Cree que el gremio docente está encolumnado con lo que usted plantea?
Creo que en primer lugar hay que explicar qué queremos hacer, por qué queremos hacerlo y de qué manera. Después, transmitiendo esperanza. Yo creo en la gente, cuando hice la primera reunión acá abajo con la gente del Ministerio, dije: ‘Yo llegué hasta acá, porque hice un camino. Subí un escalón, alguien confió en mí y devolví esa confianza’. Creo que tenemos que basarnos en esa confianza. Ellos saben más que yo de muchas cosas y yo confío en los que saben. Creo que lo más inteligente como ministerio es respetar esa diversidad y los conocimientos que en ella se desarrollan.

La deserción escolar es aún un tema pendiente en Misiones…
Tenemos aproximadamente un 42% de deserción escolar, unos 10 puntos menos que la media nacional, pero es alta: cuatro de cada diez chicos dejan la escuela o la terminan con sobreedad. Esta cifra es altísima.

¿Cuáles son los principales factores de la deserción escolar?
Son factores sociales, económicos y culturales, pero claramente lo que la escuela secundaria ofrece no es suficiente para disminuirla. Frente a esto no hay soluciones mágicas, pero me parece que la clave está en diseñar una dinámica escolar que haga que los chicos no se vayan, que sientan que lo que reciben en la escuela no lo recibirán en ningún otro lugar. En la escuela no podemos mirar para otro lado y decir: acá tiene que ser todo curricular, todo disciplinar. Hay que ver qué nos depara el futuro como sociedad misionera. Yo no le tengo miedo al futuro, porque es y va a venir, pero sí creo que no debemos cerrar los ojos, sino estar preparados, ser inteligentes y ver cómo nos enfrentamos a eso.

Acaba de participar de la primera reunión de las paritaria nacional docente.
A Misiones le sirve la apertura de la paritaria porque tiene un efecto de coordinación, de garantía salarial, de ordenamiento, que nos va a venir bien a las provincias, porque en su momento al replegarse el Estado nacional de las paritarias con la excusa de que no paga sueldos, ahondó diferencias.