El ingeniero forestal Nicolás Ocampo advirtió que numerosas empresas trabajan al 30 o 40 por ciento de su capacidad, mientras otras se endeudan para sostenerse. Propone reducir la presión impositiva nacional, facilitar créditos blandos y fortalecer a las pymes para recuperar el protagonismo del pequeño y mediano productor.
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Martes 12 de mayo de 2026. La crisis económica nacional ya impacta de lleno en el corazón productivo de Misiones. La caída del consumo, el aumento de los costos energéticos y del combustible, la apertura de importaciones y la concentración de los mercados pusieron a sectores históricos como la forestoindustria y la producción yerbatera en una situación límite.
Así lo planteó el ingeniero forestal Nicolás Ocampo, integrante del grupo de Forestales Autoconvocados, durante una entrevista en el programa Plural. Desde su experiencia profesional y su vínculo con el sector, describió un panorama que considera “insostenible” y reclamó medidas urgentes para evitar el deterioro de pequeñas y medianas empresas, chacras y economías regionales.
“Hay industrias y empresas que se están fundiendo. Las que siguen activas trabajan al 30 o al 40 por ciento de su capacidad y están vendiendo lo que no tienen para poder afrontar costos que antes eran manejables”, afirmó.
Según explicó, el freno del mercado interno redujo la demanda y dejó sin margen a un entramado productivo que depende del consumo doméstico. A ese escenario se suman tarifas energéticas más altas, combustibles más caros y una presión impositiva que, a su juicio, coloca a Misiones en desventaja frente a países vecinos como Brasil y Paraguay.
En la actualidad, la industria tiene capacidad ociosa y encima enfrenta una competencia externa desequilibrada. Ocampo señaló que la forestoindustria misionera produce una amplia variedad de bienes, desde tablas y molduras hasta viviendas de madera, muebles, puertas, pasta celulósica y bioenergía. El principal destino de esa producción es el mercado interno, hoy deprimido y expuesto a una creciente competencia de productos importados.
“Se está importando prácticamente de todo. Llegan productos desde China, Brasil, Paraguay, Chile y Uruguay, incluso bienes que se fabrican en Misiones”, sostuvo.
El profesional alertó que esta combinación entre baja del consumo y apertura comercial genera una competencia que las pyme locales no pueden enfrentar en igualdad de condiciones. La diferencia, dijo, no está en los salarios, sino en los costos estructurales y en la carga tributaria.
La propuesta, en ese sentido, apunta a reducir impuestos nacionales y facilitar créditos para producir. El escenario para el sector es complejo. Forestales Autoconvocados elaboró una propuesta que presentarán a todos los diputados nacionales por Misiones, sin distinción partidaria, para que impulsen medidas en favor de la actividad.
La iniciativa plantea reducir impuestos nacionales, equiparar costos con los países fronterizos, facilitar el acceso al crédito y crear condiciones para que las pequeñas y medianas industrias puedan invertir y expandirse.
Ocampo explicó que, del total de impuestos que paga un producto, la mayor parte corresponde al Estado nacional. Por eso considera que el principal margen de alivio está en ese nivel.
“La Nación concentra la mayor carga tributaria. Si se corrigen esos costos, junto con la energía y el combustible, Misiones puede volver a traccionar su economía desde la chacra y la industria”, afirmó.
También rechazó que la salida pase por reducir salarios o precarizar el trabajo. “No queremos competir bajando el costo laboral. La calidad de vida de las personas debe ser un objetivo central”, remarcó.
Para Ocampo, la fortaleza histórica de Misiones se construyó sobre la articulación entre pequeños y medianos productores y un entramado de pymes industriales que agregaban valor a la materia prima local. Ese modelo, según advirtió, se encuentra amenazado por la concentración económica y la pérdida de competitividad.
Entiende, en ese sentido, que es necesario recuperar el modelo productivo misionero. “La impronta productiva misionera nació desde la chacra y desde las pequeñas industrias. Hoy esa estructura se debilita y la actividad se concentra cada vez más”, señaló.
La crisis yerbatera y la concentración del mercado
El análisis del ingeniero forestal se extendió al sector yerbatero, donde observó problemas similares. Aunque las exportaciones atraviesan niveles récord, sostuvo que esa mejora no se traduce en mejores ingresos para los productores.
“El productor yerbatero está pasando muy mal. No alcanza con decir que el mercado se acomodará solo. Hay que actuar antes de que la crisis arrase con los más pequeños”, advirtió.
En ese contexto, propuso establecer “impuesto cero” para pymes productivas, al menos durante una década, y otorgar créditos blandos que permitan modernizar secaderos y molinos.
La meta es fortalecer a las empresas medianas y pequeñas para ampliar la competencia y evitar que unas pocas firmas determinen el precio de la materia prima.
Según indicó, los diez principales molinos concentran el 85 por ciento del mercado y apenas tres empresas controlan cerca de la mitad de la yerba mate envasada.
“Si aparecen más compradores con capacidad de competir, el productor podrá vender mejor su hoja verde y se generará un mercado más equilibrado”, explicó.
Respecto a la injusta coparticipación que produce desventajas estructurales, Ocampo también vinculó la crisis productiva con la histórica desigualdad en la distribución de recursos nacionales. Recordó que Misiones aporta mucho más a la economía argentina de lo que recibe en concepto de coparticipación federal.
Esa brecha, afirmó, limita la capacidad de la provincia para sostener infraestructura, impulsar obras y acompañar a los sectores productivos.
“La provincia no puede seguir resignándose a recibir menos de lo que le corresponde. Esa desventaja termina afectando a toda la economía”, sostuvo.
En el análisis, también dejó un llamado a la acción. Lejos de resignarse, Ocampo considera que los momentos de crisis pueden convertirse en una oportunidad para repensar el modelo productivo y defender con mayor firmeza los intereses de Misiones.
“No hay que quedarse quietos. Hay que presentar propuestas y actuar para recuperar el protagonismo de la producción y de las pyme”, concluyó.
El planteo del profesional resume una preocupación compartida en buena parte de la Misiones productiva: sin medidas específicas para aliviar costos, facilitar inversiones y proteger la competitividad, sectores estratégicos como la madera y la yerba mate corren el riesgo de perder el rol que históricamente tuvieron en la generación de empleo, arraigo y desarrollo económico en la provincia.
