Gerardo Díaz Beltrán, presidente de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa, pidió que el Gobierno subsidie los salarios de las Pyme con menos de 40 empleados. Desde la organización de empresarios estiman que la medida costaría al Estado unos 70 mil millones de pesos y alcanzaría a más de dos millones de personas que representan un 30,3 por ciento del sector.

Martes, 5 de mayo de 2020. El presidente de la Confederación argentina de la mediana empresa (Came), Gerardo Díaz Beltrán, manifestó que la situación económica producto de la pandemia en las Pyme es desesperante. El titular de la organización que nuclea a los empresarios pidió que el Estado nacional subsidie al cien por ciento los salarios de aquellas empresas con menos de 40 empleados. La medida cubriría a un 30,3 por ciento del sector con una masa salarial neta de unos 70.701 millones de pesos, que se distribuyen en alrededor de 2,4 millones de personas. La acción, de ser llevada adelante por el Gobierno, garantizaría la continuidad de los puestos de trabajo y el sostenimiento del consumo, que posibilita que el engranaje económico no se detenga.
Díaz Beltrán espera que el presidente Fernández convoque a la entidad que reúne a unas 500 mil pequeñas y medianas empresas, a discutir las medidas para coordinar una progresiva y ordenada salida de la crisis que sufre el sector. “Le enviamos una nueva misiva al jefe de Gabinete de la Nación, Santiago Cafiero, con propuestas para amortiguar el impacto económico en el marco del aislamiento social, preventivo y obligatorio, dispuesto por el Poder Ejecutivo nacional”, manifestó el titular de Came.

Desplome de las ventas

“La caída de las ventas minoristas nos lleva al colapso y arrastra a todo el entramado productivo, hay muchos puestos de trabajo en riesgo y una Pyme que se funde no vuelve a resurgir”, dijo Díaz Beltrán. Una encuesta realizada por la Came mostró que las ventas minoristas se desplomaron en abril. Los rubros esenciales disminuyeron 31 por ciento interanual y los que permanecieron en cuarentena tuvieron una baja promedio del 75 al 80 por ciento comparado con el año pasado. Explicaba el empresario que ello acarrea una situación crítica dada “la importancia de la continuidad de la cadena de pagos, previendo que nuevamente gran cantidad de cheques no podrán ser cubiertos, sumado a los que ya han sido rechazados. Esto se completa con un retraso en el pago de impuestos, deudas bancarias que está suspendidas, atrasos con alquileres y proveedores.”

Bancos

El representante empresarial volvió a cuestionar el rol que juegan los bancos ante la crisis y expresó que “más que un crédito, es necesario un rescate financiero”. Son muchos los casos de las Pyme que no pudieron acceder al beneficio de la tasa diferencial al 24 por ciento, impuesta por el Gobierno, por rechazo de los bancos. Las excusas de las entidades para amparar su negativa fueron por ejemplo nómina salarial de empleados acreditada en otros bancos, mínimas deudas en tarjetas de crédito, deudas de moratorias impagas, cheques rechazados o simplemente porque “no están en la lista” comentó el Díaz Beltrán. El empresario debela una arbitrariedad implementada por cada banco para decidir a qué cliente se le otorga el beneficio, cumpla o no con los requisitos. Entre los casos que desde Came consideran insólitos, están aquellos en los que los bancos exigieron además de la garantía de la empresa, garantías personales de los directivos de las mismas o del Banco de inversión y comercio exterior (Bice).

Foto: Prensa Came.

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