La Corte Suprema quedará con cuatro integrantes y ninguna mujer. La jueza de 78 años concluye así un período de 17 años como miembro del máximo tribunal. Mediante un amparo había logrado extender su permanencia en el cargo, superando de hecho del límite que fijó la Reforma Constitucional de 1994.

Martes 5 de octubre de 2021 (Télam). La jueza Elena Highton de Nolasco renunció este martes a su cargo en la Corte Suprema de Justicia de la Nación a través de una carta dirigida al presidente Alberto Fernández y luego de haber permanecido 17 años en el cargo, con lo que el máximo tribunal del país quedará con cuatro miembros y ninguna mujer.
“Tengo el agrado de dirigirme al Señor Presidente de la República con el objeto de presentar mi renuncia al cargo de Jueza de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, con efectos a partir del 1 de noviembre del corriente año”, señala la misiva fechada el 30 de septiembre pero difundida este martes por el Centro de Información Judicial (CIJ).
La renunciante ministra de la Corte Suprema se comunicó telefónicamente con Alberto Fernández para comunicarle la decisión de renunciar al máximo tribunal argentino, confirmaron fuentes oficiales.

La primera mujer en llegar al máximo tribunal

Elena Highton de Nolasco cierra con su renuncia a la Corte una larga carrera judicial en el fuero Civil y quedará en el registro histórico como la primera mujer en ser designada en el máximo tribunal de justicia del país.
Católica, ideológicamente de centro, como gusta definirse, aunque bromeaba que estaba “a la derecha” de su amiga y ex colega en la Corte, la fallecida Carmen Argibay, Highton de Nolasco se graduó con honores como abogada de la UBA en 1966 e ingresó en la justicia en 1973, como defensora oficial de Incapaces y Ausentes.
La recomendación para el cargo, que ocupó hasta 1979, fue hecha por el escritor y dirigente peronista Arturo Jauretche, tío de su marido, Alberto Nolasco.
En los ochenta logró el cargo de jueza en lo Civil y Comercial y en 1994 fue ascendida a camarista del fuero.
Autora de más de 30 libros, entre los que están “Justicia en cambio” y “La función notarial en la comunidad globalizada”, también tiene una larga carrera docente desde 1984, cuando fue nombrada titular de la cátedra de Derechos Reales de la Universidad de Buenos Aires.
También desarrolló el área de mediación y la solución alternativa de los conflictos judiciales, dentro de su carrera como abogada y magistrada pero también desde la Fundación Libra, especializada en la enseñanza de esos recursos para resolver litigios.
En la Escuela de Derecho de Harvard se especializó en la relación entre derecho y la economía y a su regreso amplió su formación en esta área con cursos en la Universidad Torcuato Di Tella.
Highton de Nolasco se desempeñaba hasta la semana pasada como vicepresidenta del máximo tribunal, para el que fue elegida el 28 de junio de 2004 por el entonces presidente Néstor Kirchner.
La jueza había superado los 75 años, el límite de edad que fija la Constitución de 1994 para seguir en el cargo, pero tras la presentación de un recurso de amparo durante la gestión de Mauricio Macri, pudo continuar ejerciendo su cargo.
La Oficina de Violencia Doméstica de la Corte, creada de 2006 para facilitar el acceso a la Justicia de las personas en situación de vulnerabilidad afectadas por hechos de violencia doméstica, estaba a su cargo, así como también la Oficina de la Mujer, que quedó bajo su órbita tras la muerte de la jueza Argibay.