La retracción de los patentamientos, la irrupción de marcas chinas, el avance de los vehículos híbridos y eléctricos y la transformación de los hábitos de consumo configuran un escenario inédito para el sector automotor argentino. En Misiones, donde la caída de las ventas supera ampliamente el promedio nacional, concesionarias y empresas vinculadas a la actividad enfrentan un proceso de adaptación acelerado que combina desafíos económicos, tecnológicos y culturales, según plantea Marcelo Molina, referente del sector automotor en Misiones.

Miércoles 3 de junio de 2026. El presidente de la Cámara de Comercio Automotor de Misiones (CCA), Marcelo Molina, referente del sector automotor en la provincia, describió el momento actual como una transición profunda que excede las fluctuaciones habituales de la economía y se asemeja a un cambio estructural en la forma de comprar, vender y relacionarse con los vehículos.
“Estamos viviendo un cambio de paradigma total, social y económico, que impacta en todos los rubros y particularmente en el automotor”, sostuvo durante una entrevista con Plural, programa periodístico de Canal 4 Posadas.
Los números reflejan parte de ese escenario. Según los datos analizados por el sector, entre enero y mayo de 2026 los patentamientos de vehículos cero kilómetro registraron una caída cercana al 10% a nivel nacional. En Misiones, la retracción se ubicó entre el 25% y el 27%, más del doble que el promedio del país.
La situación también alcanza al mercado de usados. Mientras las transferencias de vehículos descendieron alrededor de un 5,5% en Argentina, en la provincia la caída ronda el 15%, un indicador que confirma el enfriamiento general de la actividad.

Del mercado de demanda al mercado de oferta
La transformación no se limita a los volúmenes de venta. Molina señaló que el consumidor actual presenta características muy diferentes a las que predominaban hasta hace pocos años.
Durante largos períodos de alta inflación, comprar un vehículo funcionaba como mecanismo de resguardo de valor. Esa lógica comenzó a modificarse. El comprador analiza más, compara alternativas y dispone de herramientas digitales que le permiten acceder a información inmediata sobre precios, financiamiento y características técnicas.
“Hoy tenemos un cliente mucho más pensante. Ya no necesita sacarse los pesos de encima. Analiza más y tiene mucho más acceso a la información”, explicó.
La digitalización ocupa un lugar central en ese proceso. Según describió, alrededor del 80% de las operaciones comerciales comienzan y concluyen mediante plataformas digitales, principalmente a través de teléfonos celulares.
La consecuencia es una redefinición completa de las estrategias comerciales. Las empresas que durante años compitieron por conseguir stock suficiente para responder a una demanda creciente ahora deben enfocarse en eficiencia operativa, atención personalizada y adaptación tecnológica.

La irrupción de los autos chinos
Uno de los factores que más modificó el escenario competitivo es la llegada masiva de nuevas marcas asiáticas, especialmente provenientes de China.
Para Molina, el mercado dejó atrás los prejuicios vinculados a la calidad de esos vehículos. La incorporación de tecnologías avanzadas, equipamiento de serie y sistemas de propulsión alternativos permitió que muchas de esas marcas ganaran terreno rápidamente.
El efecto más visible fue la presión sobre los precios. “La entrada de los autos chinos obligó a las marcas tradicionales a reacomodar sus valores y aplicar bonificaciones importantes”, indicó.
Ese fenómeno aceleró el pasaje desde un mercado dominado por la necesidad hacia otro donde la oferta y la capacidad de seducción de los productos adquieren un rol decisivo. Los consumidores disponen de más opciones, comparan con mayor facilidad y encuentran diferencias cada vez más reducidas entre marcas históricas y nuevos jugadores.

La nueva movilidad gana espacio
La expansión de los vehículos híbridos y eléctricos constituye otra de las transformaciones que atraviesan al sector.
Molina sostuvo que la aceptación de estas tecnologías avanza a medida que crece el conocimiento sobre su funcionamiento y beneficios. Incluso relató que decidió utilizar personalmente un vehículo híbrido enchufable durante varios meses para comprender de manera práctica las ventajas y desafíos de esta nueva generación de automóviles.
La experiencia le permitió recorrer cerca de 5.000 kilómetros y conocer aspectos que exceden las especificaciones técnicas difundidas por fabricantes y terminales.
“Es un aprendizaje completamente distinto a lo que estábamos acostumbrados con los motores nafteros o diésel”, afirmó.
Según su visión, los consumidores más jóvenes son quienes adoptan con mayor rapidez estas innovaciones, impulsados por una relación más natural con la tecnología y una mayor apertura a los cambios culturales que acompañan la transición energética.

La adaptación de las empresas
La caída de las ventas plantea interrogantes sobre la capacidad de las concesionarias para sostener estructuras diseñadas para un mercado más dinámico.
Durante los últimos años muchas empresas organizaron sus plantillas y procesos sobre la base de niveles de comercialización que hoy ya no existen. El desafío consiste en mejorar la productividad sin perder capacidades ni desarticular equipos formados durante años.
Molina reconoció que el sector atraviesa un período de incertidumbre. Explicó que las empresas buscan reacomodarse a una realidad donde se venden menos unidades y donde desaparecieron las ganancias derivadas de la simple tenencia de stock, una práctica habitual durante los ciclos de fuertes aumentos de precios.
“Hoy necesitamos ser mucho más eficientes. Antes los vehículos aumentaban todos los meses. Ahora incluso vimos períodos en los que los precios bajaron”, señaló.
Esa nueva realidad obliga a revisar estructuras, procesos y estrategias comerciales, mientras persiste la expectativa de una recuperación gradual de la actividad.

Precios más competitivos y oportunidades para compradores
Pese a la desaceleración del mercado, Molina considera que el principal beneficiado por la actual etapa es el consumidor.
La competencia entre marcas, la necesidad de concretar operaciones y el reacomodamiento general de los valores generaron un escenario más favorable para quienes buscan cambiar de vehículo o acceder a una unidad cero kilómetro.
A su entender, gran parte de la corrección de precios ya ocurrió y el mercado comienza a ingresar en una etapa de mayor estabilidad.
La combinación de promociones, bonificaciones, nuevas alternativas de financiamiento y una oferta más amplia amplía las posibilidades para los compradores, tanto en el segmento de vehículos nuevos como en el de usados.
Mientras tanto, el sector automotor observa con atención la evolución de la economía y los cambios tecnológicos que redefinen la industria a escala global. En ese contexto, la capacidad de adaptación aparece como el principal activo para atravesar una etapa que muchos empresarios describen como una de las transformaciones más profundas de las últimas décadas.