Un estudio de la consultora MRVT detectó que el rechazo al Presidente llegó al 63% en mayo, el nivel más alto desde que comenzó la medición. La caída de los indecisos aceleró la polarización y la economía aparece como la principal preocupación para nueve de cada diez posadeños.

Miércoles 3 de junio de 2026. La imagen del presidente Javier Milei atraviesa su momento más complejo en Posadas desde que comenzó el seguimiento sistemático de opinión pública realizado por MRVT Consultora. El último informe de la firma misionera muestra que la valoración negativa de la gestión nacional alcanzó el 63% durante mayo, el registro más alto de toda la serie histórica iniciada en agosto de 2025.
El dato representa una profundización del deterioro que ya había comenzado a observarse en los meses anteriores. En abril, la imagen negativa se ubicaba en el 60%. Un mes después volvió a crecer y consolidó una tendencia que, según el análisis de la consultora, refleja un cambio estructural en el humor social de la capital provincial.
En sentido contrario, la imagen positiva quedó estabilizada en el 32%, muy lejos del 56% que registraba al inicio del estudio. La diferencia entre ambos indicadores arroja una brecha neta de 31 puntos negativos para el mandatario nacional, el peor resultado desde el comienzo del monitoreo.
Uno de los aspectos más relevantes del trabajo es la desaparición progresiva de los sectores neutrales. El segmento de ciudadanos que respondía «no sabe» o evitaba tomar posición cayó hasta apenas el 5%, el valor más bajo de toda la serie.
Para los analistas de MRVT, este fenómeno constituye la principal novedad política del período. La reducción de los indecisos no se tradujo en un crecimiento del apoyo al Gobierno nacional sino que migró casi íntegramente hacia posiciones críticas.
La conclusión es contundente: el proceso de evaluación social parece haber ingresado en una etapa de definiciones más firmes, donde las zonas grises pierden peso y los ciudadanos adoptan posturas más categóricas frente a la gestión presidencial.

Del crédito inicial al desgaste económico
El informe reconstruye además la evolución del clima social durante los últimos diez meses y plantea cuatro etapas diferenciadas.
La primera se desarrolló entre agosto y octubre de 2025. Durante ese período predominaba una combinación de expectativa e incertidumbre. Una parte importante de la población mantenía expectativas sobre los resultados de las reformas impulsadas por el Gobierno nacional y prefería esperar antes de emitir un juicio definitivo.
La segunda etapa, entre noviembre de 2025 y enero de 2026, estuvo atravesada por el cierre de año y el período vacacional. Aunque ya aparecían señales de preocupación vinculadas al costo de vida, todavía persistía cierto margen de tolerancia asociado a la expectativa de una mejora futura.
El punto de inflexión llegó entre febrero y abril de este año. Según el análisis de MRVT, el inicio del ciclo lectivo, el fin de las vacaciones y el impacto de las tarifas de servicios públicos generaron un cambio de percepción. Las dificultades económicas dejaron de ser una preocupación potencial para convertirse en una experiencia cotidiana dentro de los hogares.
La cuarta etapa corresponde al presente. Entre mayo y junio, la consultora detecta la consolidación de posiciones más definidas. Después de casi un año de seguimiento continuo, la evaluación de la gestión nacional aparece estrechamente vinculada a las condiciones económicas concretas que enfrenta cada familia.

El bolsillo domina la agenda social
Junto con la medición de imagen presidencial, el estudio incorporó un módulo especial destinado a identificar cuáles son las principales preocupaciones de los trabajadores posadeños.
Los resultados muestran una centralidad abrumadora de las cuestiones económicas.
El 57% de los encuestados afirmó que su principal preocupación se concentra exclusivamente en la situación económica, incluyendo precios, tarifas y capacidad de compra de los ingresos.
Otro 33% señaló que reparte su atención entre economía y política, aunque manteniendo al factor económico como eje principal de análisis.
Al sumar ambos grupos, el informe concluye que el 90% de los habitantes de Posadas observa la realidad pública a través del impacto que las decisiones tienen sobre su economía cotidiana.
En contraste, apenas el 3% manifestó interés exclusivo por la denominada «rosca política», vinculada a disputas partidarias, posicionamientos dirigenciales o internas políticas. Un 7% aseguró mantenerse completamente al margen de la agenda pública.
Para la consultora, estos resultados evidencian que las valoraciones sobre la dirigencia política ya no se construyen principalmente a partir de debates ideológicos o partidarios, sino sobre la capacidad de las políticas públicas para mejorar o deteriorar la situación económica de los hogares.

Los sectores más críticos
El estudio también identifica focos específicos de descontento. Los niveles más elevados de rechazo se observan entre los adultos de 35 a 55 años, segmento considerado uno de los motores de la actividad económica local, y entre los mayores de 55 años.
La medición se realizó mediante un sistema de panel longitudinal, es decir, sobre una muestra fija de ciudadanos relevados de manera periódica. El universo analizado corresponde a residentes de Posadas y contempla 220 casos mensuales distribuidos por franjas etarias y con cuotas de género equilibradas.
Los resultados reflejan una sociedad cada vez más polarizada, con menos espacio para posiciones intermedias y con una variable dominante que atraviesa prácticamente todas las respuestas: la situación económica. En ese contexto, el estudio sugiere que la evolución del poder adquisitivo, las tarifas y el costo de vida continúan siendo los factores decisivos para explicar el respaldo o el rechazo hacia el Gobierno nacional en la capital misionera.