La Inspección General de Justicia (IGJ) que responde al ministro Mahiques y a Karina Milei le dio un plazo de días a la “ONG” para que declare de dónde llegaron los fondos para hacer crecer en dos años su patrimonio un 3.533 %. La fundación la dirigen el «intelectual» derechista Agustín Laje y el hermano de Santiago Caputo. Otro capítulo de la interna.
Miércoles 10 de junio de 2026 (Ariel Milli para La Izquierda Diario). La interna en el Gobierno entre Karina Milei y los Menem por un lado y Santiago Caputo y Las Fuerzas del Cielo por otro, parece estar lejos de finalizar, y más bien todo indica que se profundizará de acá a las elecciones del año que viene. Esa disputa tomó mayor centralidad durante los últimos meses, en medio de la caída de imagen de Milei y un economía que no arranca.
El último acto de la contienda, después del escándalo alrededor del pliego de la jueza Michelli, cuñada del periodista Hugo Alconada Mon -finalmente aprobado, pero que Milei aún no firmó-, se desarrolla entre la Inspección General de Justicia (IGJ) y la Fundación Faro.
El organismo dependiente del Ministerio de Justicia (Juan Bautista Mahiques) que controla el funcionamiento legal de determinadas personas jurídicas intimó al Think Tank dirigido por el ideólogo derechista Agustín Laje a aclarar quienes son las personas que realizaron los aportes por casi $ 5.000 millones de pesos que figuran en sus balances como parte de «donaciones, cursos y talleres».
La fundación derechista tuvo un incremento de 356 veces en su patrimonio neto entre 2023 y 2024. De los $ 12 millones declarados para el período de 2023 (cuando se llamaba Valorar), pasó a unos $ 4.394 millones a partir de la llegada de La Libertad Avanza a la presidencia y con el arribo a la dirección de Francisco Caputo (hermano de Santiago) y Agustín Laje.
En el documento de balance que la Fundación Faro presentó a la IGJ no se menciona quiénes fueron los donantes ni aclara si esas donaciones fueron en las cenas que organiza con el círculo rojo empresarial en el Yatch Club de Puerto Madero, propiedad de los hermanos Neuss. Estos empresarios gozaron de una notable expansión con el gobierno de Milei. En mayo «ganaron» la adjudicación de Transener (que opera el 85% de la red de alta tensión del país). Cuentan además con las distribuidoras eléctricas de Tucumán y Jujuy, la transportista Litsa y las centrales hidroeléctricas de Potrerillos, Alicurá y Cerros Colorados.
Pero su expansión no se limita a los negocios con la energía eléctrica… El ministerio de Economía, bajo la dirección de Caputo, anunció este 4 de junio la preadjudicación de la licitación de la Hidrovía a la empresa belga Jan de Nul, vinculada a los hermanos Neus. Se trata de una vía estratégica para el comercio no sólo a nivel nacional sino regional.
La fundación, que en los papeles tiene como fin “abordar la realidad de personas y comunidades en contexto de desigualdad” organizó ya tres cenas por las cuales pasaron nombres como Marcelo Mindlin (Pampa Energía), Claudio Belocopitt (Swiss Medical), Hugo Eurnekian (Corporación América), José Luis Manzano (Edenor), , Martín Migoya, Guibert Englebienne (Globant), Betina Bulgheroni (Pan American Energy), representantes de Vista Oil & Gas, TotalEnergies y Techint, Sebastián Bagó y Horacio Marín (YPF), entre otros.
Según describió el periodista Hugo Alconada Mon en La Nación: «Entre fines de marzo de 2025 y principios de marzo de 2026, la fundación gastó $1079 millones en publicidad política en redes a través de la cuenta “Ratio Oficial”, en más de 15.000 publicaciones clasificadas por Meta como publicidad política o electoral. La cifra sólo quedó por detrás de la Jefatura de Gabinete. Y en las elecciones de la Ciudad de Buenos Aires en mayo y de la provincia en septiembre de 2025, Ratio fue la primera inversora individual en publicidad política, por encima incluso de la cuenta oficial de La Libertad Avanza».
Todo indica que lejos de sus declarados fines orientados hacia el bien general, la Fundación Faro podría funcionar como un ámbito donde, además de elaborar y difundir su ideología reaccionaria, se encargue de centralizar el aporte de grandes grupos económicos con el objetivo de influir en la elaboración de políticas y decisiones estatales que contribuyan a sus negocios. La propia página de la fundación promete «Diseño de políticas de gobierno».
La intimación de la IGJ le da el plazo hasta el próximo lunes 15 de junio para detallar quienes fueron los principales aportantes autores de la gran hazaña de multiplicar el patrimonio de la fundación en más de 350 veces. Esta vez pegaron Karina y los suyos, habrá que ver si desde Las Fuerzas del Cielo se prepara alguna respuesta.
