El Ejecutivo municipal calificó el hecho como un episodio aislado que no representa a la comunidad y expresó su solidaridad con las ciudades brasileñas vecinas. Además, llamó a preservar la convivencia y el respeto por los símbolos nacionales en una de las fronteras con mayor integración cotidiana entre Argentina y Brasil. Así, el Municipio ratificó el compromiso con la integración fronteriza.

Lunes 6 de julio de 2026. La Municipalidad de Bernardo de Irigoyen condenó el incendio de una bandera de la República Federativa del Brasil ocurrido en la ciudad y sostuvo que el episodio contradice los valores de convivencia que caracterizan a la comunidad fronteriza. A través de un comunicado oficial, el Ejecutivo expresó su «más enérgico repudio» y afirmó que la acción no representa «los valores, el sentir ni la identidad de la inmensa mayoría de los vecinos».
El pronunciamiento se conoció luego de que trascendiera públicamente la quema del símbolo patrio brasileño, un hecho que generó repercusiones por tratarse de una ciudad donde la vida cotidiana transcurre en permanente interacción con localidades del vecino país.
La administración municipal remarcó que Bernardo de Irigoyen mantiene desde hace décadas una relación de cooperación con las ciudades brasileñas de Dionísio Cerqueira y Barracão. Esa integración se expresa diariamente en el intercambio comercial, educativo, cultural y deportivo, además de los vínculos familiares que unen a habitantes de ambos lados de la frontera.
En ese contexto, el municipio consideró que ninguna rivalidad deportiva puede derivar en acciones que afecten los símbolos nacionales o deterioren la convivencia entre argentinos y brasileños. El comunicado subraya que el respeto mutuo constituye una condición indispensable para sostener el proceso de integración regional construido durante años.
La Municipalidad también manifestó su solidaridad con el pueblo brasileño y, de manera particular, con las comunidades de Dionísio Cerqueira y Barracão. Según expresó, el episodio debe interpretarse como un hecho aislado que no refleja el espíritu de amistad y cooperación que históricamente caracteriza a la región.
El documento incorpora además un llamado dirigido a la comunidad, especialmente a los jóvenes, para fortalecer los valores de la convivencia democrática, la tolerancia y el respeto por los símbolos patrios. En esa línea, plantea que las diferencias propias del deporte deben desarrollarse en un clima de alegría y competencia, sin violencia ni expresiones de agravio.
La declaración concluye con una ratificación de la política de integración que sostiene el municipio. Bernardo de Irigoyen reafirmó su compromiso con la construcción de una frontera de paz y con el fortalecimiento de los vínculos entre las comunidades de ambos países, en una región donde la circulación permanente de personas, el comercio y las relaciones sociales convierten a la buena vecindad en un factor central para el desarrollo local.

El comunicado


La Municipalidad de Bernardo de Irigoyen expresa su más enérgico repudio ante el lamentable hecho de público conocimiento en el que una bandera de la República Federativa del Brasil fue incendiada en nuestra ciudad.
La quema de un símbolo patrio constituye un acto de intolerancia y falta de respeto que de ninguna manera representa los valores, el sentir ni la identidad de la inmensa mayoría de los vecinos de Bernardo de Irigoyen.
Nuestra comunidad ha construido, durante décadas, una relación ejemplar de convivencia, solidaridad y fraternidad con las ciudades hermanas de Dionísio Cerqueira y Barracão. Compartimos diariamente el trabajo, el comercio, la educación, la cultura, el deporte y los vínculos familiares que hacen de nuestra frontera un modelo de integración entre Argentina y Brasil.
La pasión deportiva y las rivalidades propias del fútbol jamás pueden convertirse en justificación para actos que ofendan los símbolos nacionales o deterioren la convivencia pacífica entre nuestros pueblos. El respeto recíproco constituye un valor irrenunciable y una condición indispensable para seguir fortaleciendo la integración fronteriza que tanto esfuerzo ha demandado construir.
En tal sentido, la Municipalidad expresa su solidaridad al pueblo brasileño y, en particular, a los ciudadanos de Dionísio Cerqueira y Barracão, reiterando que este episodio aislado no refleja el espíritu de amistad, cooperación y respeto que caracteriza históricamente a nuestra comunidad.
Convocamos a todos los vecinos, especialmente a nuestros jóvenes, a promover los valores de la convivencia democrática, el respeto por los símbolos patrios, la tolerancia y la paz, entendiendo que las diferencias deportivas deben vivirse con alegría, sin violencia y sin agravios.
Bernardo de Irigoyen continuará siendo una ciudad comprometida con la integración regional, la hermandad entre los pueblos y la construcción permanente de una frontera de paz, convencidos de que la buena vecindad construye prosperidad.
«Una frontera que une pueblos, culturas y sueños compartidos».