Referentes de los trabajadores rurales, asociaciones de productores y cooperativas relacionadas a la yerba mate mantendrán este jueves reuniones con el gobernador Hugo Passalacqua y con el obispo de Posadas, Juan Rubén Martínez. Plantearán el impacto de la desregulación del mercado de la yerba mate impulsada por el Gobierno nacional y solicitarán respaldo institucional para un proyecto de Ley de Emergencia Yerbatera que busca contener la crisis que atraviesa una de las principales economías regionales de Misiones.

Lunes 27 de julio de 2026. La crisis que atraviesa la cadena productiva de la yerba mate volverá a instalarse esta semana en el centro de la agenda política e institucional de Misiones. Representantes de tareferos, productores y cooperativas yerbateras mantendrán este jueves 30 de julio dos encuentros considerados estratégicos para el futuro inmediato del sector: el primero será con el obispo de la Diócesis de Posadas, monseñor Juan Rubén Martínez, y el segundo con el gobernador Hugo Passalacqua.
Las reuniones, previstas para las 9 y las 11 de la mañana, respectivamente, forman parte de una serie de gestiones impulsadas por organizaciones vinculadas a la producción yerbatera para conseguir acompañamiento institucional frente a una crisis que, según sostienen, se profundizó tras la desregulación del mercado dispuesta por el Gobierno nacional.
El objetivo principal será presentar un proyecto de Ley de Emergencia Yerbatera, mediante el cual buscan generar herramientas extraordinarias que permitan amortiguar el impacto económico que afecta tanto a los pequeños productores como a los trabajadores rurales y cooperativas de la provincia.

Un sector golpeado por la desregulación
Las organizaciones sostienen que la situación comenzó a agravarse a partir de la entrada en vigencia del Decreto de Necesidad y Urgencia 70/2023, firmado por el presidente Javier Milei a pocos días de asumir el gobierno.
Entre las numerosas modificaciones introducidas por esa norma, una de las más significativas para la economía misionera fue la eliminación de las facultades regulatorias del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) para fijar semestralmente el precio de referencia de la hoja verde y de la yerba mate canchada.
Desde su creación mediante la Ley Nacional 25.564, sancionada en 2002 tras una profunda crisis del sector, el INYM tenía entre sus principales atribuciones reunir a todos los eslabones de la cadena productiva para establecer precios mínimos destinados a garantizar un equilibrio entre productores, secaderos, cooperativas e industria.
Cuando no existía acuerdo entre las partes, la definición quedaba en manos de la entonces Secretaría de Agricultura de la Nación.
La eliminación de esa herramienta dejó la determinación del precio exclusivamente en manos del mercado, modificando un esquema regulatorio que había permanecido vigente durante más de dos décadas.

Productores denuncian una fuerte caída del precio
Las entidades que participarán de las reuniones afirman que la desregulación provocó un marcado deterioro en los ingresos de quienes producen la materia prima.
Según sostienen, el valor que actualmente reciben numerosos productores por el kilogramo de hoja verde se encuentra por debajo de los costos reales de producción, situación que compromete la sustentabilidad económica de miles de explotaciones familiares distribuidas principalmente en Misiones y el norte de Corrientes.
La preocupación también alcanza a los tareferos, cuya actividad depende directamente del ritmo de cosecha y del nivel de actividad del sector primario.
La reducción de los ingresos de los productores repercute sobre la contratación de mano de obra, la cantidad de jornadas de cosecha y la economía de numerosas localidades cuya principal fuente de ingresos está vinculada a la yerba mate.

Una economía regional estratégica para Misiones
La yerba mate constituye una de las actividades productivas más importantes de la provincia.
De acuerdo con datos oficiales del INYM, más del 85% de la producción nacional de hoja verde se concentra en Misiones, mientras que el resto corresponde principalmente al nordeste de Corrientes.
La cadena yerbatera involucra a miles de productores, trabajadores rurales, cooperativas, secaderos, molinos, transportistas, comercios y prestadores de servicios que dependen directa o indirectamente de la actividad.
Su impacto económico trasciende la producción agrícola y alcanza a buena parte del entramado social de las zonas rurales de la provincia.
Por ese motivo, cualquier alteración en el funcionamiento del mercado repercute rápidamente sobre el empleo, el consumo y la actividad económica de decenas de municipios.

Una ley para declarar la emergencia
Durante la reunión con Passalacqua, las organizaciones entregarán un proyecto de Ley de Emergencia Yerbatera, elaborado con el propósito de generar herramientas excepcionales que permitan afrontar la coyuntura.
Aunque el texto será presentado oficialmente al gobernador durante el encuentro, los referentes adelantaron que la iniciativa busca recuperar mecanismos que contribuyan a equilibrar las relaciones dentro de la cadena productiva y brindar asistencia a los sectores más afectados por la crisis.
El planteo también apunta a abrir un ámbito de diálogo institucional que permita canalizar las demandas del sector y construir alternativas frente al escenario generado por la desregulación nacional.

El acompañamiento de la Iglesia
La agenda comenzará con una audiencia junto al obispo de Posadas, Juan Rubén Martínez. Históricamente, la pastoral social de la diócesis acompañó conflictos vinculados con el trabajo rural, la producción familiar y las economías regionales de Misiones, promoviendo instancias de diálogo entre los distintos actores involucrados.
Los representantes de productores, tareferos y cooperativas expondrán ante el obispo el impacto social que la crisis tiene sobre las familias rurales y solicitarán el acompañamiento de la Iglesia en las acciones que prevén desarrollar para visibilizar la situación.

Un conflicto que trasciende al precio de la hoja verde
La discusión abierta por la crisis yerbatera excede la cuestión del precio de la materia prima.
Detrás del reclamo aparece un debate más amplio sobre el rol del Estado en la regulación de las economías regionales, el equilibrio entre los distintos eslabones de la cadena productiva y las herramientas disponibles para proteger a los pequeños productores frente a mercados altamente concentrados.
En Misiones, donde la yerba mate constituye uno de los pilares de la economía provincial y una fuente de trabajo para miles de familias, ese debate adquiere una dimensión económica, social y política.
Las reuniones previstas para este jueves buscarán precisamente trasladar esa discusión al plano institucional, con el objetivo de sumar apoyos a una iniciativa que los sectores convocantes consideran imprescindible para contener una crisis que continúa profundizándose y que amenaza la sustentabilidad de una actividad emblemática para la provincia.