
El diputado Bordón acaba de destruir su propia imagen de tribuno republicano auto construida para ganarse un lugar en la política misionera. A través de contactos políticos que movieron desde el operador judicial de Macri, Daniel Angelici, pasando por Ernesto Sanz y Mabel Marelli logró revocar un dictamen del Inadi que ahora pide más pruebas sobre su conducta discriminatoria con violencia de género. Logró poner a un hombre suyo en la Delegación Misiones del organismo que no puede tener la distancia necesaria para resolver conflictos de intereses. Dilapidó así su prédica por una Justicia independiente.





