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Además de dar una clase magistral de economía política, en el escrito que presentó ante el juez Bonadío Axel Kicillof desnuda la trama de la conspiración de las derechas para destruir la experiencia del gobierno popular. Habla de denuncia “Voligoma”. Cortar y Pegar. Clarín simula una investigación para difamar. Un cómplice de la política convierte el rumor en denuncia. Un juez le da curso y el diario confirma la falsa información y la gilada se horroriza. Este mecanismo de confabulación no es nuevo. En los años del gobierno socialista de España una tropa de notables periodistas, clérigos, jueces y escritores conjurados para derribar a Felipe González del poder, se conoció como el “Sindicato del Crimen”. Es la trama detrás del impeachment contra Dilma, que refleja la globalización de actuaciones de las oligarquías. Los intentos de introducir estas operaciones en Misiones encuentran todavía un firme rechazo

La doble moral de las derechas no tiene límites. El impeachment contra Dilma Rousseff constituye una desvergüenza. Se sabe y todos lo saben, está encabezado por dos de los políticos más corruptos del Brasil. No es entonces la corrupción más que una retórica golpista. ¿Y sin embargo? Cualquier excusa es válida para derrocar al gobierno del PT. Los discursos de los diputados destituyentes, trasmitidos por la TV en forma directa, no escondieron las razones. La mayoría dieron fundamentos políticos y no judiciales. Lo que irrita a la clase dominante del PT es que haya peleado ingresos a los ricos para “poner un plato de comida en la mesa de los más pobres”, como resumió Lula lo que realmente está en juego. El inicio de la trama es conocido. Los medios dominantes iniciaron la cacería de corruptos. Políticos de las oposiciones toman los rumores y los judicializan. Jueces del stau quo le dan curso y la prensa lo retoma como si se hubiese confirmado su invento informativo.

El sindicato del crimen
En el año 1992, Felipe González entraba en su cuarto mandato en España. El gobierno socialista había logrado conquistas sociales que se reflejaban, fundamentalmente en el empleo y en las prestaciones de Educación y Salud, aunque sin romper con la lógica de Occidente y precisamente imponiendo la inserción de España en la Unión Europea, como contracara del aislamiento de Franco. Hasta esta moderación fue utilizada por las derechas para bloquear sus políticas. En ese año, una tropa de notables periodistas, clérigos, jueces y escritores se unieron para derribar a Felipe González del poder. Se los conoció como el “Sindicato del Crimen”. El mecanismo de desestabilización es el mismo que se emplea en Brasil y en la Argentina y ahora se pretende importar en Misiones. La defensa de las instituciones de la República y las denuncias de corrupción se enlazan con el propósito de desprestigiar a los referentes del gobierno popular y a la vez dejar en un segundo plano el debate de fondo referido al modelo de economía, la distribución de la riqueza y la necesidad de un Estado para equilibrar las fuerzas del Dinero. Uno de los protagonistas de esa conjura destituyente, diríamos que confesó, años después su complicidad, aunque sigue justificando su actuación. Ver especiales.tiempodehoy.com Hasta la teoría de la crispación y la grieta ya se enunciaban en esos tiempos.

Denuncias Voligoma
Después de una lección de economía política dictada en el escrito que presentó ante el juez Bonadío, Axel Kicillof desnuda la trama de la conspiración, que no casualmente tiene el mismo libreto escrito por el Sindicato del Crimen y el impeachment contra Dilma.
Como el juez no encuentra delito, para hacer la imputación se vale de un invento de Clarín, que después es tomada por políticos de las oposiciones que la presentan como denuncia ante el Poder Judicial y así Clarín confirma su mentira.
Dice Kicillof, después de demostrar que la operatoria conocida como dólar futuro no es ilegal y que si hubo dolo hay que buscarlos en los que devaluaron, “que existe una sola declaración en la que soy personalmente mencionado. Esa excepción es la declaración del periodista Marcelo Bonelli del Diario Clarín que además aporta como “pruebas” sus propias notas en el diario Clarín y en otros medios del Grupo Clarín.
“Sr. Juez, permítame una digresión. En mi desempeño como funcionario público fui objeto en más de una oportunidad de denuncias de este tipo, a las que he dado en llamar “denuncias voligoma” en alusión a un conocido adhesivo sintético. Describo el procedimiento: primero, el diario Clarín publica una nota –en mi caso particular muchas veces escrita por este mismo periodista Bonelli– en la que se denuncia un presunto delito que yo habría cometido. Inmediatamente, un tercero realiza una denuncia –en mi caso han sido casi siempre abogados vinculado a Cambiemos–, lo cual provoca una nueva nota en el diario (y en otros que lo repiten) señalando que he sido denunciado por un acto de corrupción. Luego, se inicia una causa judicial en mi contra basada exclusivamente en la supuesta investigación periodística que motiva la nota original. Aparecen después innumerables noticias acerca de la evolución de la causa judicial por corrupción que se cursa en mi contra.
Las denomino “denuncias voligoma” porque el procedimiento consiste en cortar y pegar la nota de diario Clarín, y convertirla en denuncia y causa judicial. Ver http://goo.gl/sSVqwA

Ensayos en Misiones
La trama, las denuncias voligoma y la constitución de un Sindicato del Crimen pretenden ser instaladas también nuestra provincia. Aquí, la denuncia en un medio no cobra significación porque todavía impera el “somos pocos y nos conocemos mucho”. Por eso, en los últimos tiempos el mecanismo utiliza “los corresponsales”. Uno de los medios de Posadas inventa la noticia, corresponsales de La Nación o Clarín la levantan y entonces al día siguiente aquí tratan de escandalizar: “un medio nacional…o los medios nacionales”. Y no hacen más que repetir sus operaciones. Les falta aquí la complicidad del Poder Judicial que está lejos de prestarse a las movidas que son propias de la anti-política, y se muestra celoso de su rol en el sistema democrático de división de poderes.