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La Cámara de Representantes mantiene en estudio la sanción de una ley que incorpora a la currícula escolar en el nivel de educación primaria la  enseñanza obligatoria de Lengua de Seña Argentina. La iniciativa tiene el propósito de integrar a los discapacitados auditivos enseñando a los oyentes la lengua de señas.  El proyecto creará la Coordinación Provincial de Aplicación de la Lengua de Seña Argentina que tiene por función articular, coordinar, elaborar un cronograma de acciones. Son autoridades de aplicación de la presente Ley el Consejo General de Educación y el Servicio Provincial de Enseñanza Privada de Misiones. Ver fundamentos:

Este proyecto tiene una visión, una mirada diferente, abordar la problemática de los discapacitados, sordos, desde la capacitación y capacidad que tienen todos los niños “convencionales”, oyentes, para aprender una nueva lengua, la lengua de señas; aprendizaje, que nos permitirá como sociedad, dar un salto cualitativo y como Provincia, ubicarnos a la vanguardia en el País.

Así, en 10 años, tendremos una sociedad con conocimientos de una nueva lengua, y una comunidad sorda, autóctona y visitante, completamente integrada a la vida familiar, educativa y laboral.

Diferencia entre integrar e incluir

En función de ésta idea, es preciso conceptualizar las palabras, integración e inclusión. La palabra “integrar” viene del adjetivo latino “integer, -egra-egrum” que significa “entero” o “intacto”. El verbo y el sustantivo (“integrar”/”integración”) datan del siglo XVII, tal como los conocemos actualmente. El diccionario de la Real Academia Española define “integrar” como “constituir las partes de un todo”, y en una segunda acepción, “incorporarse a un grupo para formar parte de éste”. Las ideas de relieve en estas definiciones son, por lo tanto, la relación que existe entre un todo entero y las partes que conforman a ese todo, equitativamente, y le dan una identidad. Si se contrasta el significado y los usos de integrar” con los de “incluir” se puede observar que, si bien parecen presentar ideas semejantes, no son sinónimos. “Incluir” (del latín “includere”, encerrar un objeto dentro de algo) significa “todo aquello que está agregado a un grupo”.

Será bueno observar, entonces que el término “incluir” se aproxima más a la idea de “asimilar” que a la de “integrar” ya que reviste el sentido de “poner algún elemento extraño de un grupo dentro de un grupo y hacerlo formar parte de éste”.

Aquello que está incluido está encerrado dentro de un grupo, en cambio, aquello que está integrado forma parte del grupo, es parte del entero.

Una educación integradora

En una educación integradora los objetivos de la educación general no deberían ser diferentes para los distintos grupos de niños: estimular la conciencia ciudadana, para la integración, la movilidad y los intercambios con el objeto de lograr una educación de calidad para todos, es un proceso de justicia social y de respeto a la diversidad cultural, es un derecho que debe ser contemplado para todo niño sin distinción de ningún tipo. En una educación integradora se busca un ámbito propicio para el mejoramiento permanente y continuo.

La Educación abarca una actividad compleja, que contempla el desarrollo de todas las capacidades de las personas, incluidos los valores y las actitudes, y persigue preparar al individuo para la vida en sociedad.

 La educación es necesariamente normativa su función no es solo instruir o transmitir conocimientos, sino integrar una cultura que tiene distintas dimensiones: lenguas, tradiciones, creencias, actitudes, valores, formas de vida.

29 mil discapacitados auditivos

Según datos oficiales arrojados por el Censo Nacional de Población, Hogares y Viviendas 2010, difundidos por el IPEC; la Provincia de Misiones cuenta con una población total de 1.101.593 habitantes y el 14,1 % de ellos posee alguna dificultad o limitación permanente; 153.455 habitantes de la Provincia son discapacitados; 75.013 de esas personas son varones (el 13,9 % del total de la población masculina), y 78.442 son mujeres (el 14,3 % del total de la población de sexo femenino). De éste 14,1% de la población misionera, 29.474 personas son discapacitados sordos.

La Provincia dispone, en el ámbito de la Secretaría de Extensión Universitaria, de un Programa para el conocimiento de “técnica labial y lengua de señas argentina”, aprobado por Resolución Nº 294 del 1 de Diciembre de 2009 por el Consejo Directivo de la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Misiones (cuya copia se adjunta); con una duración de 1 año, siendo destinatarios, entre otros, los docentes de Educación Especial y Común.

Asimismo, existen antecedentes de un Convenio Marco de Articulación entre el Ministerio de Cultura y Educación de la Provincia y la Universidad Nacional de Misiones, firmado el 14 de Diciembre de 2001 y aprobado por el Consejo Superior de la UNAM, Resolución Nº 038-02 (cuya copia se adjunta), por el cual, se reconoce proyectos y programas de articulación implementados por Instituciones de Educación Superior, y cuyo objeto es incrementar y diversificar las oportunidades de formación, actualización, perfeccionamiento y reconversión de los estudios para los integrantes del sistema Educativo y sus egresados.

La Constitución Provincial en su Artículo 43 establece que la organización y dirección técnica y administrativa de la educación, excepto la universitaria, estará a cargo del Consejo General de Educación. 

Convenio con la Universidad

Estos instrumentos legales y antecedentes avalan que la Junta de Clasificación y Disciplina, ambas ramas, valoren según lo establece el Decreto Nº 183/04 y sus modificatorias, los certificados emitidos por la Universidad Nacional de Misiones y otras Instituciones de Educación Superior no Universitarias e Instituciones Universitarias según lo establece la Ley de Educación Superior Nº 24.521 art. 8 inc. “c”.

En la historia, existen un centenar de personajes sordos que a pesar de su discapacidad auditiva y solamente por haber tenido la posibilidad y oportunidad de comunicarse e integrarse a la sociedad, han trascendido, contribuyendo con sus inventos, obras y experiencias al crecimiento de la comunidad y humanidad en su conjunto; prueba de ello y a modo ilustrativo se acompaña una extensa nómina de éstas valiosas personas sordas y sus respectivos aportes.

En la actualidad, a pesar de los avances legislativos y los esfuerzos de numerosas organizaciones públicas y privadas, existe un elevado número de personas que no están totalmente integradas en la sociedad. Si bien hay escuelas especiales para los chicos que padecen este problema, hay muchas personas sordas que por razones económicas, de distancia, etc. no pueden concurrir a esos establecimientos. La ausencia de escuelas especiales, afecta sobre todo a la población del interior de la Provincia, donde los niños sordos se ven obligados a concurrir a escuelas comunes, sin posibilidades de comunicarse con los demás miembros de la sociedad.

En la Provincia desde el Consejo Provincial de Discapacidad, Ley I – Nº 115 (Antes Ley 3698) y desde las Comunas, se llevan adelante políticas de gobierno, capacitando a los empleados Públicos que expresen su voluntad de aprender la Lengua de Señas, políticas que son necesarias pero no suficientes, debido a la complejidad que significa aprender una nueva lengua siendo adultos y que dan soluciones coyunturales no estructurales al problema de la integración.

Las personas sordas se ven muchas veces impedidas de desarrollarse socialmente por varios factores: falta de educación, falta de acceso a la información en lengua de señas, pobres o inexistentes servicios de interpretación en lengua de señas y escasez de oportunidades de empleo de calidad. Pero esencialmente y por sobre todas las cosas la imposibilidad de comunicarse.

 Capacidad de comunicarse

Uno de los elementos que distinguen a los seres humanos del resto de los seres vivos es la capacidad para comunicarse de manera sistematizada y comprensible, es decir, utilizando un lenguaje. El lenguaje es un complejo sistema de símbolos fonéticos, escritos y gestuales que permite comunicar ideas, pensamientos, sentimientos y diferentes situaciones entre dos o más personas. Si el ser humano no contara con algún sistema de lenguaje no podría entonces armar proyectos con otros individuos, lo cual es justamente la esencia de la vida en sociedad.

Esto ha llevado, muchas veces, a que las personas sordas, vivan en la marginación social y económica, víctimas de la discriminación, y con escaso potencial político para transformar su situación de vulnerabilidad.

Romper las barreras que separan a las personas con discapacidad auditiva es un objetivo de integración al que no podemos renunciar.  La Lengua de Señas es una lengua que permite expresarse por otro canal: Viso Gestual.

 Contra el aislamiento

La enseñanza de la Lengua de Señas en la escuela primaria favorecerá el reconocimiento y la aceptación de las diferencias, la tolerancia, la solidaridad y el respeto por el otro; así como el crecimiento intelectual y un mejor desarrollo mental.

De esta manera se posibilita que los gestos, que han sido durante mucho tiempo propiedad privada de los sordos, se conviertan en un sistema común de comunicación para trabajar contra el aislamiento, la discriminación, y fortalecer la inserción social, cualquiera sea el ámbito en el que nos desarrollemos.

 El espíritu de este proyecto no es meramente educativo; sino también integrador, ya que, al conocer otro lenguaje, los alumnos estarán integrando al otro y, de ésta manera, comenzarán a comprenderlo, se comunicarán y se solidarizarán con la persona sorda.

Entendemos que el concepto de integración social lleva implícita la idea de lograr una sociedad para todos; de ahí la importancia de brindar la posibilidad de comunicarse.

El punto de partida y los sujetos de derecho de esta norma, son los niños oyentes, que concurren a las escuelas en el Nivel de Educación Primaria, donde la integración de los discapacitados, sordos, surge como consecuencia de la aplicación de la Ley, convirtiéndose en una verdadera política de estado que propicia un cambio estructural, agregando valor al sistema educativo y a la sociedad en su conjunto.

Además, si la enseñanza se incorporaría a la currícula escolar transversalmente en el Nivel de Educación Primaria, en los niños el aprendizaje se produciría natural y prácticamente jugando, dado que ellos, conservan mayores habilidades gestuales que las personas adultas y carecen de vergüenza, al mismo tiempo que, provocarán un efecto “derrame” anticipado en su núcleo familiar, socializando este nuevo conocimiento, permitiendo que sus padres o tutores puedan asimilarlo.

 

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