distintos puntos de vista de la agricultura familiar

La restauración de las políticas neoliberales en el país ya está afectando negativamente a las economías regionales y a la sustentabilidad e la agricultura familiar. Desde el Ifai se advierte que los ingresos en las chacras misioneras están amenazados por la pérdida de  los mercados locales. “Estamos viendo que pollos del Brasil se venden en localidades como  Bernardo de Irigoyen y Eldorado”, reveló preocupado Ricardo Maciel a misionesplural.  Consideró que este desplazamiento de la producción local amenaza también al mercado del cerdo. “Esta película ya la vimos en los ´90” señaló para recordar que las políticas de desregulación a favor de los mercados generó la mayor expulsión de productores de sus chacras de la que se tenga memoria.

La agricultura familiar y el proyecto de soberanía alimentaria que en los últimos años fueron ejes sobre los que se recuperaron en Misiones más de 10 mil chacras como unidades productivas, no tienen prioridad para el neoliberalismo.

Es uno de los contrastes manifiestos entre la doctrina de la Renovación del gobierno provincial y de la Alianza PRO – UCR que gobierna en el orden nacional.  No es una cuestión de modales ni de relaciones amistosas, la diferencia es de cosmovisiones.

El modelo de desarrollo agrario del neoliberalismo se asienta en la producción de bienes exportables, tecnología intensiva de insumos y capital, por lo que favorece a las economías de escala con concentración económica, y lesiona, más allá de las buenas intenciones, gravemente la base de la soberanía alimentaria de la población rural. No resulta favorable para la pequeña agricultura familiar.

No es casual entonces que desde que asumió Mauricio Macri, los ajustes del gasto público hayan provocado restricciones presupuestarias en la Secretaría de Agricultura Familiar de la Nación, que además eliminó una de las subsecretarías. “En todas las provincias hemos advertido no sólo reducción de la cantidad de personal, sino también de fondos”, coincidieron Maciel y  Marta Ferreira al ser consultados por este sitio.

Las políticas neoliberales no reconocen a la pequeña agricultura familiar como sujeto activo y protagónico del desarrollo rural sostenible.

El gobernador de la Provincia, en su discurso del 1º de Mayo se diferencia de esa visión al sostener que “desde el Ministerio del Agro y la Producción se tiene como objetivo primordial promover y fomentar las producciones llevadas a cabo por minifundistas y pequeños productores de nuestra Provincia, dándoles una oportunidad para que estos puedan abastecer e insertarse en el mercado interno con posibilidades de crecimiento y activar las economías de la región”. También anunció que se continuará sosteniendo el empleo y la seguridad alimentaria en la pequeña agricultura familiar “con un financiamiento compartido entre Ministerio de Trabajo de la Nación y el Ministerio del Agro y la Producción beneficiando este año a 6.000 productores de 49 municipios y 18 organizaciones de productores, así como también con el Programa Pro-Huerta, para entregas de semillas hortícolas a los productores semilleros y a las organizaciones de productores que son beneficiarios del programa”.

El diputado provincial del PRO, Alfredo Schiavoni, no comparte la visión de Passalacqua y desde su perspectiva, digamos neodesarrollista, tiene un abordaje social de la agricultura familiar y plantea que el desarrollo demanda una transformación estructural de la economía de la provincia que, a su criterio, debe definir con más claridad políticas de industrialización. Y es enfático en sostener que la economía de Misiones no puede sostenerse dando prioridad a la agricultura familiar.

Maciel contra Buryaile

“El laudo no se toca”, fue la tajante decisión del ministro de Agroindustria de la Nación ante representantes del sector yerbatero el pasado 25 de abril que le reclamaban un precio acorde a los costos de producción.  Sostuvo así los 4,70 pesos para el kilo de hoja verde cuando se reclamaban 5,20 pesos. Aunque el funcionario de la Alianza PRO – UCR se comprometió en esa reunión a cofinanciar la cosecha, a realizar las gestiones que tiendan a garantizar el pago de contado y eventualmente a rever los precios si se acuerda un aumento en los salarios de los tareferos, su abordaje de la cuestión yerbatera estuvo condicionada por la ideología ya que reconoció no comprender los problemas del sector en forma específica. Y esa ideología la deslizó en declaraciones a la prensa cuando subrayó que un aspecto pendiente en la economía del sector es el “productividad” de los yerbales.

¡He ahí la cuestión!

Para la economía ortodoxa, la productividad debe ser definida como el indicador de eficiencia que relaciona la cantidad de recursos utilizados con la cantidad de producción obtenida. Escindida de toda realidad social, para la ortodoxia que sostiene las políticas neoliberales, la productividad parece una simple ecuación, fuera del tiempo y del espacio. “Usted no mide bien la productividad de los yerbales de nuestros pequeños productores”, le increpó Maciel a Ricardo Buryaile que, hay que recordar fue uno de los protagonistas de la rebelión de los patrones del campo contra las retenciones móviles en 2008.  Después de una minuciosa descripción del funcionamiento de las chacras misioneras, muy diferente al funcionamiento de una extensión sojera de la pampa húmeda, Maciel sostuvo que aún dentro de la lógica de la “eficiencia” de la ortodoxia, los costos no hay que medirlos por cantidad de hoja verde producida por hectárea. “Un pequeño colono que tiene una o dos hectáreas con 5 mil kilos de hoja verde, tiene un costo de cosecha final, mucho menor que el de una producción que demanda mucha inversión en tecnología, en administración y logística que no tiene una economía familiar”.

De todos modos, la gran diferencia en el abordaje de la agricultura familiar se da entre el eficientismo economicista que siempre es micro, o el planeamiento socio humanístico.

Es lo que rescata la secretaria de Agricultura Familiar de la provincia. Si bien admite que las perspectivas presupuestarias de la Nación no son buenas, sostiene que los pequeños productores no demandan tanto recursos económicos como asistenciales. Rescata en ese sentido, los lineamientos de la Renovación y el discurso del Gobernador Passalacqua cuando insiste en el “estar cerca”.

Anuncios