schiavoni damiani
Schiavoni y Damiani (Fotos: Internet)

La formalización del ingreso de la UCR a la alianza Cambiemos en la provincia lejos está de conformar el espacio mayoritario de las oposiciones. En el parlamento misionero pueden sumar siete bancas mientras otras representaciones llegan a diez. Río Cuarto relativiza la influencia que pueda tener Macri en elecciones locales. La pretensión de convertirse en “única alternativa” es mero discurso para esconder la intención de ocupar cargos. Choca también con la determinación de Massa que en Corrientes tiene pensado unirse al FPV con perspectivas de derrotar al colombismo. En tanto las elecciones docentes y del IPS expresaron un contundente apoyo a la Renovación.

Posadas (Lunes 13 de junio) La UCR Misiones tomó la dilatada decisión de formalizar su incorporación a la alianza Cambiemos en la provincia. Fue anunciada en conferencia de prensa el viernes 10, en el mismo momento en que los directivos nacionales “ponen en remojo su alineamiento con el PRO” y boicotearon la reunión de la llamada mesa chica que se reúne los martes. De acuerdo con la información que maneja el sitio de Ignacio Zuleta, los presidentes de los bloques parlamentarios, Ángel Rozas y Mario Negri, no concurrieron al último encuentro formal con marcos Peña y Rogelio Frigerio. Dejaron que el presidente nominal del partido, el santafesino José Corral, pasara el aviso: “la UCR quiere discutir cuál es su lugar dentro de una alianza en la que creen que los socios del Pro sobregiran el apoyo al gobierno apelando al sentido de la responsabilidad para sostener el gobierno”. ¿Qué quiere decir discutir un lugar que parecía explicado? “Imaginar juntos cómo irán a las urnas en las legislativas del año que viene. Los radicales mandaron a decir a esa mesa que el partido va a discutir una estrategia electoral, que el Pro haga la suya y que después intente conciliarla”, interpreta el analista porteño. Es precisamente lo que se viene diciendo aquí: los ucerreístas ya están pensando en los cargos electivos del año que viene y no se animan a repetir la experiencia del año pasado cuando se jugaron con la Lista 3.
Corral amenazó en esa reunión que si no hay espacios expectantes en las listas, en el distrito que eso no ocurra, “habrá confrontación”. Se destaca que “el programa máximo de los radicales es que los legisladores nacionales que terminan en 2017 sus mandatos, puedan reelegir todos; o sea que tengan lugares entrables en las listas de candidatos”. Para la UCR Misiones, el apriete nacional tiene gusto a poco. El año que viene, Misiones renueva las tres bancas en el Senado y tres bancas en Diputados. La UCR tiene una. Pastori fue consagrado en 2013, en la mejor elección del ucerreísmo misionero desde la debacle del 2001. Además debe renovar tres bancas provinciales. Son pocos cargos para mover el interés del aparato que además se enfrenta a su propia prédica de limitar los mandatos. Es dudoso que si Pastori, Pegoraro, González y Bordón logren entrar las listas para hacerse reelegir terminen entusiasmando a los votantes radicales.
Las negociaciones de la actual cúpula del ucerreísmo provincial están pendientes también de los alineamientos al interior del partido, que este año debe renovar la mesa directiva del comité central provincial. Por lo pronto se enfrentan al Grupo de los 3, conformado por los tres concejales de Posadas, Pianesi, Fonseca y Arjol, que se paran en el lugar de la renovación partidaria enquistada en el poder.
El lanzamiento periodístico de la incorporación formal de la UCR a Cambiemos, que hoy es sinónimo de Pro en Misiones, ya que las otras agrupaciones son meros sellos, se inició con un papelón generado por una confusión. El partido provincial Trabajo y Progreso desmintió que integre Cambiemos, aunque su máximo referente, Claudio Wipplinger haya estado presente en la conferencia de prensa.

60% de la oposición no es macrista
La pretensión de Cambiemos de monopolizar la oposición en la provincia, no tiene correspondencia con la realidad. En el parlamento misionero pueden sumar 7 escaños: cuatro de la UCR y tres del PRO. En tanto las otras oposiciones juntas suman más bancas. Diez en total. Expresan tres al partido Agrario y Social, dos a Trabajo Y Progreso, dos al radicalismo alfonsinista de Vanguardia, y tres peronistas de distintas vertientes, un FPV, una massista y un moyanista. Suman casi el 60% de las bancas de las oposiciones en la Cámara de Representantes. Y si bien Wipplinger anunció que puede trabajar junto al macrismo, los otros ocho están muy lejos de hacerlo.
Así, el anuncio de crear un espacio que polarice con la Renovación, sólo tiene el sustento del respaldo nacional que puede aceitar la campaña. Pero lo sucedido en Río Cuarto, está demostrando que ni el apoyo explícito de Mauricio Macri puede influir en un resultado provincial. La nacionalización incluso termina perjudicando a los candidatos.
La nacionalización se enfrenta también a la fuerte presencia del peronismo en ese escenario. Y Macri lo sabe. Precisamente, como destaca Zuleta, “la queja de los presidentes de los bloques de la UCR en el Congreso y el gesto de quitar presencia a la mesa en la que se discuten todas las medidas de gobierno ocurrió en la semana que mostró, desde la perspectiva radical, al gobierno más dispuesto a escucharlos a Sergio Massa y a Diego Bossio que a ellos en el dictamen final de la ley previsional y de blanqueo”. Hay que recordar que, en una elección polarizada y con candidatos con mucha imagen negativa, en la provincia Massa el año pasado obtuvo casi 90 mil votos.
Es impensable una alianza electoral del tigrense con Cambiemos. Su carrera a la Presidencia no tiene el camino del heredero sino del opositor, aunque “constructivo”, pero en la vereda de enfrente. Massa tiene también una fuerte pata en la UCR, hay que recordar que Gerardo Morales fue consagrado gobernador de Jujuy con su respaldo.
Hace pocos días, estuvo en Posadas, otro radical massista, Nito Artaza. En una reunión informal con periodistas, adelantó que en Corrientes, el peronismo de Massa y el Frente para la Victoria irán unidos en las elecciones de 2017 con muchas posibilidades de iniciar un proceso que termine en la Gobernación.
Evidentemente, hay mucha tela por cortar. Nadie puede erigirse en “la alternativa” mirándose al ombligo sin levantar la mirada y tener en cuenta que en las elecciones docentes y del IPS, la Renovación logró una aplastante mayoría de votos.

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