Más allá de las razones institucionales para intervenir el Ejecutivo de Arroyo del Medio, la decisión tiene una motivación política insoslayable. Constituye un mensaje contundente desde la Política a la sociedad. Ante la disyuntiva de “proteger a un miembro de la comunidad política o asumir la responsabilidad frente a la sociedad”, se eligió el camino del bien común. El diputado Kreimer lo subrayó en el debate cuando sostuvo “me parece muy bueno que el bloque de la renovación, que gobierna los 75 municipios haya presentado un dictamen firmado por Rovira, que es el conductor del movimiento político, para dejar un mensaje claro a los demás intendentes”. Hay una lección también a las oposiciones que especulaban y pretendían mantener vigente “el tema Barboza” para agitarlo en los medios.

Posadas (Viernes, 19 de agosto) En menos de 24 horas de sancionada la intervención al Ejecutivo de Arroyo del Medio en el pueblo se vivía una clima distendido y de tranquilidad. La firme decisión de Carlos Rovira al elaborar el proyecto que fue votado anoche en Diputados, se prueba entonces como un acierto que tiene lecturas desde lo institucional, pero fundamentalmente desde lo político.
Nadie puede discutir las disposiciones constitucionales que establecen al Poder Legislativo como el titular originario de la atribución de resolver la intervención al municipio para normalizar la situación institucional.
Pero la decisión tiene una motivación política insoslayable. Constituye un mensaje contundente desde la política a la sociedad: frente a circunstancias como la perpetrada por los abusos del poder, La Cámara de Representantes de Misiones, no sale a “proteger a un miembro de la comunidad política sino que asume la responsabilidad frente a la sociedad”, para utilizar palabras del diputado de Víctor Kreimer, pronunciadas anoche en el recinto para fundamentar su voto positivo al proyecto de Rovira.
El miembro informante del proyecto, el presidente del bloque de diputados Renovadores, Roberto Chas fue contundentemente sencillo al fundamentar la intervención: el cuadro de situación institucional en Arroyo del Medio generada por la restitución forzada del intendente en sus funciones y en las atribuciones constitucionales del Poder Legislativo. La extensión a cuatro horas del debate cayó en una circularidad argumentativa y en reiteraciones cansadoras que, francamente no aportaron nada. Muchas de los discursos quedarán en el libro de sesiones a la espera poco probable de historiadores al rescate. Sin embargo, no casualmente fue el último orador, el diputado Víctor Kreimer el que interpretó la profunda significación política de la decisión tomada por la conducción de la Renovación.
El mensaje de la Política
El diputado de Trabajo y Progreso, de entrada destacó que la Cámara, los diputados, estaban ante un momento importante para emitir un mensaje a la sociedad en un contexto que deslizó está cargado de subjetividades en contra de la Política. Precisó que ante “el accionar negligente e irresponsable de un intendente” consideraba más peligroso para la sociedad dejar que siga frente a la comuna y no hacer nada que el riesgo a jugarse por la intervención. “Está claro y es innegable que desde la Política hay que terminar con esta situación”, enfatizó para referirse sucintamente al “accionar irresponsable” del intendente.
“No lo podemos dejar pasar”, remarcó.
Adelantando su voto positivo aclaró que “no voy a votar imputarlo por una medida de prensa, ni por otro motivo más que convicción. De mensaje claro”.
Mensaje a los intendentes
Así como se diferenció del clima de zozobra creado por los medios, se diferenció también de la competencia abierta y manifiesta establecida por otros diputados de las oposiciones que fueron endureciendo sus discursos en una actitud innegablemente demagógica. “No me interesa quien va a pasar a la historia –ironizó Kreimer- al contrario me parece muy bueno que el bloque de la renovación, que gobierna los 75 municipios haya presentado un dictamen firmado por Rovira, que es el conductor del movimiento político, para dejar un mensaje claro a los demás intendentes”.
Consideró asimismo que hay que demostrar, desde la Política, que “de una vez por todas hablamos en serio”, y cuando sancionamos una norma de alcohol cero y a una semana de haber sancionado un proyecto de comunicación para que se endurezcan las penas, no podemos dejar pasar este incidente protagonizado por el intendente. Agregó que hay que decir también que no nos conforma el funcionamiento de la Justicia respecto a esto. E insistió en que hace falta un “gesto político contundente de que no vamos a tolerar más situaciones de este tipo”.
Concluyó su fundamentación considerando “la responsabilidad demasiado grande que tenemos los diputados frente a la sociedad misionera”, para marcar la disyuntiva de tomar una actitud de protección a un miembro de la comunidad política o protección a la sociedad. En defensa de la palabra de la Política dijo que no se puede dejar ver que las palabras caen en saco roto que hay mucho bla bla y no tomar acciones concretas. “Por eso apoyamos la intervención y que la gente de Arroyo del Medio tenga al mando una persona responsable”.
Mensajes a la demagogia
La exposición del diputado de Trabajo y Progreso se diferenció del discurso de otras oposiciones fundamentalmente por sus intenciones.
El proyecto de Rovira, firmado por todos los integrantes del bloque del Frente Renovador, centrado en el propósito institucional tuvo el efecto político de dejar descolocadas a las oposiciones que anoche llegaron a recinto con el propósito de agitar “el tema Barboza” y mantenerlo en la tapa de los diarios. Lejos de interesarse por la vida de las dos mil almas que habitan en el pueblo, Barboza, su accidente y abusos de poder, son nada más que variables de campaña electoral, de posicionamiento político, no para disputar espacios en el pueblo sino para crear a través de los medios, con ayuda de los amigos de Buenos Aires, un clima enrarecido.
Por eso habían elaborado proyectos de intervención que llegaban al extremo de incluir al Concejo Deliberante. El Pays y el PRO se llevaban puestos en sus proyectos a sus propios ediles. Estaban convencidos que la Renovación iba a mandar los proyectos a comisión. Era lo que esperaban para mantener el “tema” en la tapa de los diarios. Y discutir de Barboza y no de proyectos concretos que aporten iniciativa política para solucionar los problemas concretos de la gente.
Las oposiciones no se esperaban que el propio conductor de la Renovación decidiera con firmeza cortar por lo sano y que tenga todo el respaldo del Gobernador. Acostumbrados a la vieja política, como dijo el Vicegobernador, y sus propias historias, especulaban con que la Renovación iba a minimizar el cuadro de situación.
No es casual que ese mismo día, Ricardo Argañaraz haya recordado en las redes sociales que fue expulsado del Ministerio de Gobierno en los años de Cacho Barrios, por oponerse a la realización de un jury a un juez que investigaba al hijo de un intendente por la muerte de su cónyuge.
La concreta medida de la Ley de intervención, los dejó nuevamente descolocados en el tablero político. Por eso fueron corriendo su discurso tratando, sin creatividad alguna, de espejar en la provincia las campañas de acción psicológica que se despliegan en los medios nacionales.

 

 

 

 

Foto: Raúl Echagüe

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