Urtubey que estuvo en Misiones invitado por Passalacqua no descartó la posibilidad de conformar un bloque en el Congreso para sumar masa crítica a las demandas del NEA y NOA. Con un discurso claramente similar al roviriano en defensa de las autonomías provinciales y de ruptura con los alineamientos nacionales, habla de la construcción de un espacio político que se mueva en sentido de la periferia al centro para romper con los liderazgos porteños.

Posadas (Jueves, 18 de agosto) El convenio que suscribieron el miércoles 17 los gobiernos de Misiones y Salta para compartir experiencias y fortalecer los vínculos en torno a las actividades turísticas, tiene un trasfondo político innegable. Fue puesto sobre la superficie por los dos mandatarios, al hablar con la prensa, en el acto formal de la firma, realizado en la Residencia del Gobernador, aquí en Posadas.
Unión estratégica
El convenio marco entre los dos destinos turísticos más vigorosos de la Argentina tiene sustancia en sí mismo. Establece lazos institucionales para la consolidación de las actividades relacionadas con el turismo como factor sociocultural y económico. Unidos, los dos destinos, se profundizará la promoción, desarrollo sostenido y sustentable de la industria del turismo. Su desarrollo es un tema para estudio de los expertos.
Es innegable que el convenio a medida de que vaya generando vínculos económicos, abre posibilidades objetivas para ir sentado bases materiales que den sentido a una unión estratégica.
La construcción de intereses comunes se traducirá inevitablemente en espacios compartidos en las agendas de las dos provincias en sus relaciones con la Nación. La convergencia se verá, por ejemplo en la demanda de “cielos abiertos” para la aeronavegación comercial. Tendrá asimismo, anclajes históricos similares en las gestas de los comandantes Güemes y Andresito, tanto como en el legado de Belgrano.
El diálogo con Macri y las autonomías
El convenio es el anclaje institucional del encuentro entre Misiones y Salta celebrado la semana que terminó, pero la foto Juan Urtubey – Hugo Passalacqua tiene una significación política para el escenario nacional. Es conocida la decisión de los dos mandatarios de asumir la derrota electoral y pararse con realismo en el nuevo escenario reconociendo el mandato popular que consagró a Mauricio Macri. La actitud colaborativa con el gobierno nacional definida por Carlos Rovira tiene similitudes con la decisión salteña. “Tenemos que ponernos la camiseta de la Argentina”, dice Urtubey con una metáfora futbolística. Y agrega que si en el mismo equipo seleccionado un jugador de Boca no le pasa la pelota a uno de River “estamos perdidos”.
En una Argentina tan dividida como lo indica el último resultado electoral, es fácil que las relaciones dialoguistas que tanto Passalacqua como Urtubey entablaron con Macri sean mal interpretadas. La consigna “gobernabilidad con gobernabilidad se paga” desorientó a más de uno cuando llevó a las provincias a votar en el Congreso Nacional leyes claves del gobierno nacional.
En el sitio venimos destacando la delgada línea sobre la que discurre el discurso del Gobernador de Misiones. Al analizar el mensaje del Presupuesto dijimos: “el objetivo irrenunciable de proteger la autonomía provincial en la toma de decisiones y del proyecto político misionerista es el hilo conductor del diseño del Presupuesto 2017 para el Estado provincial elaborado por el Gobernador. Sin embargo, la crudeza de la descripción del escenario nacional entre los que se admite el derecho que tiene Macri de definir, un plan económico de desregulación, sumados a la estrategia dialoguista y la actitud colaborativa que se niega a “poner palos en la rueda”, abre lugar a especulaciones. Cuando Passalacqua subraya que “defender los puestos de trabajo es la máxima prioridad de la gestión”, está invirtiendo la lógica de las políticas neoliberales. Aspirar a que le vaya bien al gobierno de Macri no es entonces un renunciamiento”.
Visión federal de Urtubey
En las declaraciones a la prensa local, que fue convocada la Residencia, Urtubey habló como habla Passalacqua. Las preguntas de los colegas de Eldorado, Oberá y Posadas, fueron justos disparadores para que el gobernador de Salta explique el sentido del diálogo que ha establecido con Mauricio Macri.
Algunas de las definiciones de Urtubey son esclarecedoras.
-Hay que apoyar a que los argentinos nos vaya bien, tenemos un Gobierno al que apoyar, aunque tengamos ideas disímiles, porque si no nos va mal, no es una cuestión de amor al Gobierno sino amor a la Argentina. Dentro de eso nuestra función es garantizar que a la gente le vaya bien.
Creo como los renovadores misioneros en un Estado presente que sea herramienta de competitividad para los sectores más vulnerables.
-En Salta hemos crecido en los últimos años alrededor del 1% más que la media nacional. No es suficiente ya que necesitaríamos 130 años para lograr los niveles del centro del país.
-Somos provincias de bajo nivel de industrialización, es el primer desafío. Se necesitan cuatro patas”, dijo y enumeró: garantizar logística energética, reducir el costo de los fletes y el transporte; incrementar las comunicaciones y tener financiamiento a tasas razonables.
-La quinta pata que siempre se usó fue la política monetaria, pero hay que trabajar en las otras cuatro para no necesitar usar la quinta pata, eso es lo que hay que hacer.
-Estamos pasando momentos difíciles, nuestra provincia está acompañando el esfuerzo pero queremos saber a dónde vamos. Nosotros queremos ir a hacia esa mesa de cinco patas.
-No ideologizo el endeudamiento. Entre hacer rutas y viviendas con financiamiento y no hacerla elijo tomar créditos.
Debemos romper con la lógica de Buenos Aires y asumir los problemas con una visión federal.
Son definiciones concluyentes más que suficientes para entender que, en el acto, los gobernadores dejaron en evidencia que la convergencia con Macri es táctica, mientras las convicciones distributivas se mantienen como horizonte.
Confederación del Norte
La sintonía del discurso y de la estrategia desplegada por los gobernadores de Misiones y Salta para sostener sus autonomías en un escenario nacional de restauración conservadora despierta el interrogante del posicionamiento político partidario.
Urtubey reveló tener el mismo diagnóstico de Rovira por la crisis del 2001 que, lo llevó a romper con la lógica de los alineamientos nacionales en 2003 para conformar el movimiento renovador con anclaje misionerista. El salteño está convencido de que los partidos tradicionales ya no son exclusivos en la representación popular. En este sentido denuncia “la lógica partidocrática” y la “perversa dialéctica de la politiquería”, que afirma entró en crisis en todo el mundo. La sociedad- considera- hoy se expresa de otra manera y construye conciencia desde las demandas concretas.
Por eso, aunque es presidente del PJ de Salta, muestra cierta distancia de los realineamientos al interior del justicialismo que se vienen produciendo en los últimos meses. De todos modos, afirma que el PJ hoy no tiene claros liderazgos, con lo que se resiste a optar por el neo-duhaldismo de Massa, el núcleo duro del kirchnerismo o el rearmado de Gioja y Pichetto. Y en este sentido denunció que “pretender que el peronismo privilegie la unidad a cualquier precio es un error táctico severo. No se puede pensar que todo es lo mismo, hay que dividir la paja del trigo. En ese marco los procesos electorales que vienen el año que viene van a ser un buen elemento de catalización que permitirá que para 2019 aparezcan nuevos liderazgos”. Pero advierte que “no se deben digitar los liderazgos de arriba hacia abajo, sino que se debe esperar que aparezcan de abajo hacia arriba”.
Después del acto, en una breve charla con nuestros cronistas, en las que participaron también los diputados Orlando Franco y Roberto Chas, Urtubey admitió que se encuentra abocado a la construcción de un espacio dentro de la amplitud del movimiento peronista. No descartó que ese movimiento de abajo hacia arriba, en realidad puede tener el sentido: periferia al centro. Es decir desde las provincias al puerto de Buenos Aires. Consideró posible la conformación de un bloque en el Congreso que unifique las demandas de todas las provincias del Norte. Se formaría así una masa crítica sobre los puntos en común que tienen el NOA y el NEA que, dijo “somos el doble de pobres que la media de Argentina”. ¿Se viene una Confederación de provincias del Norte? Ya antes había señalado: “no creo en una construcción individual, creo en gestas colectivas.”
Abona esta predisposición a trabajar unidos, saber que llegó a Misiones invitado por Passalacqua que, no es lo mismo que desembarcar como parte de una gira proselitista.
También remarcó en la ronda con el periodista y los diputados provinciales que desde los tiempos de la organización nacional, las provincias no pudieron instalar un presidente que exprese la necesidad histórica de desarrollar los territorios del interior. En ese sentido, se coincidió que tanto el riojano como el santacruceño fueron elegidos por el dedo de Buenos Aires para ser cooptados por el centralismo porteño.

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