La actividad se incorporó de manera definitiva a la agenda de la discusión política del Estado provincial y busca, en ese marco, su proyección como política de Estado. Con la Ruta Internacional de los Jesuitas, Misiones busca re-posicionar este producto turístico integrado y redobla su apuesta hacia su consolidación en la región, convirtiéndola en un producto con identidad latinoamericana.
Por Jorge Posdeley.

Posadas (Agosto de 2016).Misiones Argentina, de un buen tiempo a esta parte, entendió que la actividad turística en la provincia representa un lugar elemental en su economía y la identificó como un verdadero motor dinamizador de las economía regionales ya que esta actúa, además, como un verdadero equilibrador interzonal de las economía locales más débiles que buscan en el turismo una oxigenación externa a sus economías.
De esta manera la actividad no sólo es identificada por su aporte a la economía como una visión únicamente sectorial, sino de lo contrario se lo identifica provincialmente con una visión más estratégica, con una enfoque sustantivo que entiende de la búsqueda de procesos procedimentales en conjunto para llevar a cabo las actividades del sector. De esta manera la actividad turística se incorpora definitivamente en la agenda de la discusión política del Estado provincial y busca en ese marco su proyección como política de estado.
Esta nueva mirada política se encuentra en la búsqueda de una integración más horizontal apuntalando la articulación del sector turístico, de los componente de la oferta turística y del conjunto de los destinos provinciales, y con una mirada más ambiciosa pretendiendo que esta integración se expanda territorialmente por fuera de los límites provinciales generando o ampliando una nueva región que identifique y que contenga a Misiones como un verdadero epicentro turístico.
Esta nueva mirada resulto ser el pretexto más razonable para reflotar de los anaqueles del recuerdo un viejo proyecto, pero siempre vigente en la mente de quienes hace mucho tiempo vienen profetizando la integración regional a partir de un circuito internacional con características muy propias y que sintetiza gran parte de nuestra historia como región: el Circuito Internacional de las Misiones Jesuíticas o Ruta Internacional de los Jesuitas. Este anhelado proyecto, cuentan los memoriosos, se presentó por primera vez en sociedad como un producto integrado en 1994, con clara intención de incorporar al proyecto de Los 30 Pueblos Jesuíticos Guaraníes.
Mucho tiempo han pasado desde aquella presentación, pero este proyecto supo recorrer de la mano de un grupo de emprendedores y lograr presentarse y ser considerado como el primer producto turístico de integración en el Mercosur (1995). También supo estar en Londres presentándose como el Circuito Internacional de las Missoes Jesuiticas, después de ser reconocidos por la Unesco como uno de los principales circuitos turísticos culturales del mundo, en virtud de poseer en su recorrido a siete patrimonio culturales de la humanidad. Durante este tiempo nadie desconoce de la importancia y la relevancia que posee el producto pero sin embargo nunca logró posicionarse y afirmarse en el mercado como un verdadero producto homogéneo, quizás la falencia no responde al marketing sino a la ausencia de un liderazgo fuerte que trascienda los tiempo políticos y nuclee a los prestadores de servicios turísticos conformando un verdadero producto con identidad y carácter propio que se incorpore al mercado.
Es así que la provincia se encuentra frente a una idea que no le resulta como nueva, ni original, pero que a diferencia de otros momentos y de otros actores, ahora posee la determinación de incorporarlo a la Agenda Política Turística de la región y posee hoy la intención de liderar el proyecto. Para esto la provincia cuenta esta vez con el acompañamiento incondicional del Ministerio de Turismo de la Nación, quien por casualidad o por coincidencia su ministro, el licenciado Gustavo Santos es un ferviente conocedor de la obra jesuítica en América y que se declara como un verdadero apóstol del proyecto. Con esta fuerza política provincial y el envión político originado desde la Nación, Misiones nuevamente busca ahora re-posicionar este producto turístico integrado, y en este momento redobla las apuestas hacia su consolidación en la región, e incorpora a Bolivia en este proyecto, convirtiéndolo en un producto con identidad de América Latina en su conjunto.
En virtud a la importancia que reviste este proyecto para Misiones Argentina, se reunieron el pasado 4 de agosto en la ciudad argentina de San Ignacio, en la provincia de Misiones el gobernador Hugo Passalacqua, el ministro de Turismo de la República Argentina, Gustavo Santos y el ministro de Turismo de la provincia de Misiones, José María Arrúa, con las autoridades del Brasil, Paraguay, Bolivia y Uruguay, junto a Ministros de Turismo de otras provincias, para declarar en forma vinculada la intención de realizar un trabajo conjunto para la consolidación de la “ Ruta Internacional de los Jesuitas”, intensión que busca -según el manifiesto firmado- conformar un circuito de carácter multidimensional e interdisciplinario, abocado a los aspectos turísticos, patrimoniales, sociales y religiosos de la confluencia cultural que tuvo lugar en América Latina durante la evangelización de los sacerdotes jesuitas en nuestros pueblos originarios de los Siglos XVII y XVIII.
A partir de la firma de este convenio marco, las autoridades se comprometieron a buscar la conformación y el funcionamiento de una comisión permanente para el desarrollo de la “Ruta Internacional de los Jesuitas” dada la iniciativa y la voluntad conjunta de los países presentes y firmantes, de manera que por primera vez se busca dar institucionalidad al tan ansiado proyecto de integración.

Puntos del manifiesto
Se deja constancia, además, en este manifiesto,
• La urgente necesidad de crear una marca paragua que identifique la Ruta, como un circuito internacional integrado, que acompañe la consolidación de sus destinos turísticos locales.
• La urgente incorporación de este circuito internacional en la agenda turística de cada país, mediante el diseño e implementación de políticas tendientes a la promoción y difusión del mismo.
• La implementación de diferentes ámbitos de trabajo con actores internacionales y prestadores de servicios para el fortalecimiento de las cadenas de valor, el diseño de subproductos integrados y el desarrollo y facilitación comercial.
• El reconocimiento pleno de los pueblos originarios, cuya historia encuentra en este marco, una magnífica oportunidad para ser contada y revalorizada.
• La instrumentación de políticas integrales que, mediante el fomento de la actividad turística de carácter sustentable, favorezcan el desarrollo socioeconómico, la integración y la atenuación de la pobreza por medio de la mejora de la calidad de vida de sus habitantes locales.
Finalmente el documento refleja la sana intención de fomentar el esfuerzo compartido y de sumar voluntades en vista de los objetivos planteados, invitando a participar a otros actores de la región donde las misiones jesuíticas han sido protagonistas igualmente de su historia social, patrimonial y religiosa.
Esta más que claro la intención de la provincia de convertirse formalmente en el epicentro de la ruta, su principal misión y la que deberá propagarse desde la provincia deberá apuntar a convertir la ruta en un verdadero producto turístico y que el mismo ingrese definitivamente a los mercados, tratando de conquistar al viajero con requerimiento más exquisito o a quienes deseen invertir su tiempo libre en una única experiencia inolvidable y reconfortante.
La provincia posee sobrada experiencia en liderar trabajos en conjuntos, recordemos simplemente todo el proceso que debió liderar para logar convertir a las Cataratas del Iguazú en una de las nuevas “Maravillas Naturales del Mundo”. Hoy nuevamente Misiones Argentina se propone otro gran desafío en un escenario nuevo, esta vez con el apoyo del Gobierno nacional, la consolidación de Misiones como un destino turístico nacional e internacional, con una fuerte decisión política.
Todo esto ocurre además en un momento muy especial: uno de los padres de la orden de los jesuitas es el referente nada menos que de la iglesia católica, el papa Francisco y además, latinoamericano, un argentino que conoce estos lugares emblemáticos.
Por ahí tenemos suerte y viene a bendecir la ruta.

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