Passalacqua dejará inaugurado el lunes las sesiones ordinarias en la Cámara de Representantes. En el informe podrá exhibir como uno de los ejes fundamentales de su mandato el equilibrio de las finanzas públicas que contrasta como ejemplo ante los incendios de otras provincias. Conociendo su estilo seguramente no abundará en datos pero su obra de su gobierno, basada en las respetuosas relaciones institucionales con la Nación y en contacto directo con la gente como fuente para la toma de decisiones, ha reafirmado la identidad de la Renovación como expresión del misionerismo. Es quizá el logro más trascendental. Se espera una gran movilización.

Posadas (miércoles, 26 de abril) El lunes próximo, el gobernador de la Provincia dejará inaugurado el nuevo período de sesiones ordinarias de la Cámara de Representantes. Ese día deberá informar sobre “el estado general de la administración, del movimiento de fondos que se hubiere producido dentro o fuera del presupuesto general durante el ejercicio económico anterior y de las necesidades públicas y sus soluciones inmediatas”. Es uno de los deberes establecidos en la Constitución de la Provincia. Es así un acto de contenido institucional. Pero su significación democrática trasciende a la calle.

La militancia con el Vice

En los últimos años la ceremonia rompió el mundo protocolar con las movilizaciones de la militancia que concurre a la Legislatura en manifestaciones de adhesión al movimiento Renovador y al proyecto político. Este año no será la excepción ya que el viernes pasado un millar de dirigentes de toda la provincia se reunieron aquí, en el Centro de Convenciones, en una verdadera asamblea abierta en la que anunciaron una gran movilización para el 1°.

El desenvolvimiento de la asamblea  fue una sorpresa para los observadores ya que los habituales reclamos dejaron lugar a discursos de esperanza en el proyecto y a la vez que pusieron en evidencia la existencia de una dirigencia con profunda identidad renovadora. Un dato que no debe pasar desapercibido es que la asamblea fue coordinada por el vicegobernador Oscar Herrera Auhad y el viceministro de Gobierno, Ricardo Wellbach, quién carga además de su representación institucional con el trabajo político al interior del movimiento. La foto de esa mesa pone en la superficie el ejercicio de la renovación permanente de la Renovación.  Hay que revisar las crónicas periodísticas de los últimos catorce años para comprobar esa dinámica al interior del espacio con el que Carlos Rovira irrumpió en la escena política provincial en 2003 rompiendo con los “capangas” y con las subordinaciones partidarias con Buenos Aires, viene siendo destacado por los medios locales. En la “marcha de los días” del decano de los diarios de Posadas, se habla de virtud de la Renovación de “brindar lugar permanente a la aparición de nuevas figuras, con nuevas energías e ideas innovadoras”, actitud que califica de “lo más conveniente para la democracia y para los ciudadanos misioneros. De esta manera, a quienes tuvieron la oportunidad de ocupar el máximo cargo del Ejecutivo provincial, solo les queda seguir participando y ayudando”, definiciones cuasi filosóficas para el ideario renovador. Y como muestra de que sus dichos no son solo expresión sino ante todo convicción, Rovira se incluye entre las figuras a retirarse de la posibilidad de una primera magistratura provincial: “A todos toca la retirada como proceso natural, dejando lugar a quienes corresponde por sus méritos o porque vienen trabajando duramente a la espera de su oportunidad”, sentenció sin egoísmo, y de manera rectora. También se expresa en “El Territorio” que Rovira retoma en sus visionarios análisis políticos la idea de las “democracias más antiguas y más avanzadas del mundo, que establecen en el Poder Legislativo el reservorio natural de quienes ya pasaron por el Ejecutivo y ahora solo deben contribuir a que otros gobiernen”. Este aire fresco, que algunos ya bautizan como “refresh”, es uno de los factores que alientan la participación desde las bases. Lejos de entenderse como una cuestión generacional, de tirar viejos por la ventana, es la apertura a la participación a militantes populares, a dirigentes sectoriales y a independientes que, interesados en la cosa pública, buscan un espacio para transformar sus quejas en compromiso de trabajo.

El proyecto se reafirma en las malas

Hugo Passalacqua llega al 1° de mayo después de cumplir el primer tercio de su mandato en el Ejecutivo. Es el primero de la Renovación que tiene que gobernar en un contexto de crisis financiera, es decir con recursos escasos, en un contexto similar al que le tocó a Rovira en su primer mandato cuando tuvo que cargar en su administración la implosión de la convertibilidad y el desmanejo de los años de la Alianza. Las obras financiadas por la EBY, la expansión de la obra pública y el incremento de los recursos de la coparticipación sobre la inflación, fueron años propicios para moldear la Renovación como el espacio de expresión del espíritu autonomista de los habitantes de la provincia, lo que se da en llamar misionerismo. Había recursos para sostener y ampliar la prestación de los servicios básicos del Estado, la Salud y la Educación. El Seguro de Salud, el Parque de la Salud, las mejoras en los hospitales de varias ciudades del interior, la apertura de Caps, como asimismo la construcción de escuelas y la inauguración de secundarias en todos los pueblos, amén de destinar, de los recursos propios más del 35% del Presupuesto a Educación y más del 20% a Salud, fueron, como la promoción de la agricultura con agricultores y la soberanía alimentaria, bases para la consolidación del movimiento. No se puede negar que desde 2003 y antes, su embrión diríamos, incubado en la Municipalidad de Posadas en 1995, los primeros gobiernos de la Renovación constituyeron  la fuerza política como expresión de las demandas subyacentes a todos los reclamos sectoriales  del pueblo misionero. En esos años se fue afirmando ideológica y doctrinariamente, mientras que, simultáneamente, por su misma impronta se exigía, como fuerza política, sostener ese movimiento en continua renovación, que a medida que avanza dando respuestas debe enfrentar nuevas tensiones generadas por una sociedad compleja y heterogénea y los cambios políticos en el orden nacional.

El gran interrogante con el que asumió Passalacqua estuvo vinculado al desafío de mantener la identidad en un contexto adverso. Porque se debe admitir que la voluntad política de ir ampliando los márgenes de autonomía provincial en la toma de decisiones (otra vez, lo que se llama misionerismo), sigue condicionada por la dependencia que tiene Misiones, no sólo de recursos nacionales, sino de las decisiones macro-económicas -política monetaria, fiscal y de aduana- que se aplican desde la administración nacional.

Es quizá uno de los ejes que explícito o implícito estará en el discurso de Passalacqua. La relación Nación – Provincia es en este sentido, insoslayable. Después de la decisión explicitada por la conducción del movimiento, ya el 10 de diciembre de 2015, de asumir una actitud colaborativa, en declaraciones que fue formulando a la prensa el Gobernador ha explicado que  “se acompaña la gestión de Mauricio Macri, se garantiza gobernabilidad desde el primer momento, pero sin dejar de lado la identidad misionerista y sin postergar la satisfacción del pueblo por aspiraciones personales o corporativas”.

Más que las palabras hay hechos que corroboran la consolidación del proyecto aún en tiempos de crisis. El gobierno de Misiones sigue apostando a la salud y la educación pública destinando los mismos porcentajes de sus recursos a sostener el funcionamiento de hospitales y escuelas, aunque es cierto que se enfrenta como todo el país a la tensión entre inflación que va deteriorando los salarios de los agentes. Mientras en el orden nacional se encarece el crédito aquí se inauguró un “banquito”, el Fondo de Crédito, para promover el trabajo y pequeños emprendimientos. Mientras en el orden nacional se bajan los impuestos a los sectores más favorecidos y concentrados, como sojeros y mineras, aquí la política fiscal sigue apostando a cobrarle a los que más tienen. Mientras en el orden nacional se aplica con rigor neoliberal el criterio de competitividad en la tenencia de la tierra en perjuicio de los medianos y pequeños productores, aquí se mantiene la doctrina de distribución en función de promover la agricultura con agricultores.  Mientras en el orden nacional se desmantelan los centros culturales destinados a la elaboración y rescate histórico de la construcción de la nacionalidad, aquí se reafirma la identidad y la conciencia de las luchas por la emancipación de Misiones al punto que en los despachos oficiales no cuelga el retrato de Passalacqua sino de Andrés Guacurarí y Artigas y mientras en el orden nacional se opera en contra de la memoria colectiva que condena los crímenes de lesa humanidad perpetrados por la dictadura, aquí los actos por los derechos humanos son reforzados desde la memoria y el reconocimiento de las deudas de una democracia con los pobres de toda pobreza. Mientras en el orden nacional se debilitan estratégicamente los lazos con los países del Mercosur, aquí Passalacqua ha reforzado las relaciones con los Estados vecinos del Brasil y del Paraguay. Alcanza con repasar las realizaciones del Gobierno que mueve la presencia de los funcionarios a todos los rincones de la Provincia, para descubrir en cada puente, en cada escuela inaugurada, la misma significación doctrinaria. Se puede asegurar, sin riesgo a equivocarse, que la recesión y el desfinanciamiento del Estado, operaron en forma dialéctica sobre la realidad con la política y la Renovación pudo reafirmar su identidad en estos quince meses de gestión de Passalacqua.

Lo popular no es sinónimo de déficit fiscal

El primer gobierno de Rovira puede en varios sentidos considerarse un antecedente de la Renovación como proyecto político, económico y social. En esa gestión se descubre una primera ruptura con la lógica de la alternancia argentina entre gobiernos populares o populistas y conservadores o neoliberales. Desde lo económico al populismo se lo relaciona con la intervención del Estado en la economía con el objetivo de la justicia social y el establecimiento del Estado de Bienestar, pero que termina quitando iniciativa a la actividad privada al no dejar que el mercado funcione plenamente, lo que redunda más tarde o más temprano en estancamiento y más pobreza. El populismo vendría a constituir una suerte de piedra que ha impedido la iniciativa empresarial –vía regulaciones y presión tributaria– y consolidó, por el contrario, un sector empresario prebendario que vive del Estado y termina explotando por el déficit fiscal.  Pues Rovira rescató la administración equilibrada entre recursos y gastos, sin  déficit, del campo de la ortodoxia para dotar la administración sana de un sentido progresista. Ya en el 2000 inició un proceso de desendeudamiento asociado a la recuperación de la política para la toma de decisiones. En un país convulsionado, con provincias asfixiadas y tomando deuda en dólares, Misiones puede mostrar como un logro político su administración. Esta ruptura con la lógica de la alternancia de los keynesianos y ortodoxos, merece una consideración especial en estos momentos de incendios provinciales.

Indudablemente que será uno de los ejes del discurso de Passalacqua el 1° de mayo. Más, así lo adelantó a nuestros cronistas en Puerto Esperanza después del acto de inauguración de obras viales junto al director nacional de Vialidad. “La gran noticia que daré es que Misiones está tranquila, no está endeudada y con una economía robusta”, adelantó ante nuestra insistencia. “Tenemos una administración provincial saneada, no estamos endeudados. Estamos finitos como está todo el país, pero estamos bien”, apuntó para destacar que la transparencia no es declamada sino que se puede percibir en las obras se ven. Y agregó: “en esta Provincia se pagan los sueldos en tiempo y forma e inclusive anticipamos fondos que deben enviarnos de la Nación. En ninguna provincia del país sucede esto. “Todo el resto de las provincias tomaron deudas en el exterior o solicitaron adelantos de coparticipación que se debe devolver a fin de año. Misiones no solicitó al gobierno nacional ningún tipo de adelanto de fondos”.

Una caricia, una mirada, son mágicas

El otro eje del discurso estará sin duda puesto en el sentido doctrinario de la praxis. El Gobernador lo viene subrayando hasta el cansancio que el rasgo distintivo de su política es la “cercanía con la gente”, que “lo importante es trabajar juntos para la gente, luego vendrá la hora del voto”, como lo remarcó precisamente en Puerto Esperanza una vez más. “La humildad es fundamental”, reitera y la predica con el ejemplo. Hay una dinámica en su Gobierno que puede simbolizarse en “dejar el aire acondicionado para caminar el barro”. En varias declaraciones a periodistas insiste en que el, cara a cara con la gente, en ponerse en el zapatos del otro contribuye a equivocarse menos. “Si sos un haragán –dijo en Códigos- la gente te saca, porque es muy inteligente y tiene cierta impiedad, en tu oficina no ves lo que le pasa a la gente porque terminás rodeado de amigotes que te palmean la espalda y te dicen quédate tranquilo que todo va bien y no ves con tus ojos las pupilas de quien recibe su casa, su título o una caja con pollitos”. Passalacqua valora esa “mirada” de la gente porque reconoce que ahí está la energía y la dirección de las políticas. Hay un fundamento más que político en esta impronta de Passalacqua que tiene lecturas desde lo sociológico y hasta psicológico. Sostener la mirada del Otro traduce, por un lado reconocimiento y al mismo tiempo tranquilidad de conciencia. No hay temor a quedar enganchado en la mirada. Quizá desde un exceso de ideologismo, le preguntamos al Gobernador si ese concepto de “estar cerca de la gente” no tenía ribetes de la antipolítica. Reiteró que la dinámica del contacto directo, sin intermediación, contribuye a interpretar lo que demanda la gente para no errar. Pero además, desde su formación de humanista cristiano sostuvo que “la gente necesita ser reconocida como ser existencial, sobre todos los humildes.  Una caricia, una mirada, son mágicas”

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