Mario Negri pidió hoy aquí desdramatizar las tensiones internas de Cambiemos por las candidaturas para octubre. Envió así un mensaje al interior de la UCR para que se esfuerce en el armado de la Alianza. Desplegó en Misiones una intensa actividad partidaria, que concluye hoy. Los dirigentes del PRO, con una lógica de hacer política centrada en la gestión no tuvieron espacio en la agenda para visitarlo. Privilegian la gestión a las roscas.

Posadas (lunes, 8 de mayo) El diputado nacional Mario Negri pidió hoy aquí desdramatizar las tensiones internas en Cambiemos generadas en torno a la manera en que se definirán los espacios en las listas de candidatos para las elecciones de octubre. En una conferencia de prensa dada al mediodía, en un salón privado para eventos ubicado en el centro de la ciudad, parecía estar mandando más un mensaje al interior de la UCR que para los ciudadanos en general. Negri  no sólo preside el interbloque Cambiemos en la Cámara de Diputados de la Nación, sino que integra la mesa chica de la Alianza de gobierno.
Sus palabras tienen un contexto. El dirigente nacional está en Posadas donde esta noche disertará sobre la actualidad de la economía y la política en la Argentina en un acto organizado por la Fundación Nosiglia que tiene como referente al ex gobernador Cacho Barrios Arrechea.

Actividad partidaria

Negri no llegó a la provincia hoy, sino el jueves pasado donde desembarcó en Iguazú en una visita privada a las Cataratas. No obstante, desde el mismo momento en que puso un pie en el aeropuerto internacional mantuvo reuniones con varios directivos de la UCR pero, por cuestiones de agenda, no logró sentar en los quinchos que se armaron en el norte, a dirigentes del PRO en la provincia.
En cada contacto con la prensa, más temprano hoy en el Comité Provincia y al mediodía en el Espacio Soleil ubicado en el centro de Posadas, el diputado por Córdoba y ex vicegobernador de Eduardo Angeloz en los años dorados de la UCR, se tomó tiempo de subrayar que se está haciendo un esfuerzo general para que Cambiemos se constituya en todas las provincias para las elecciones que llama “de medio tiempo”. Aunque admitió que habrá excepciones como en la Capital Federal y eventualmente en La Pampa, al mismo tiempo se mostró esperanzado en la constitución de “la coalición o alianza electoral” en todo el país. Aunque dijo no meterse en “casa ajena”, deslizó el mandato de la mesa chica de Cambiemos de respetar los acuerdos que ya se definieron en la cumbre de Olivos el 31 de enero, y se rubrican en las reuniones que todos los martes tienen Marcos Peña, Rogelio Frigerio, Humberto Schiavoni y Emilio Monzó por el PRO, Ernesto Sanz, Juan del Corral, Ángel Rozas y el mismo Mario Negri.  Es evidente que cuando pide “desdramatizar las tensiones” se está dirigiendo a sus correligionarios, que atentos más a las tapas de los diarios y a los programas de la tv, creen poder tirar de la cuerda más de lo que se puede. Además, fue sólo el universo ucerreísta el que peregrinó a la ciudad de las cataratas el fin de semana.

Choque de estilos y cambio de paradigma

Hay un claro mensaje en la actitud de los dirigentes del PRO que no hicieron fila para visitarlo en Iguazú. Más, de acuerdo a los trascendidos el mismo Negri se comunicó sin éxito con Alfredo Schiavoni y Jorge Ratier para invitarlos a protagonizar las famosas roscas partidarias  que se inician con un café a la tardecita y pueden extenderse hasta la madrugada alrededor de un asado. Schiavoni incluso estuvo en Iguazú el viernes 5 con la vicepresidenta Gabriela Michetti, pero sus “problemas de agenda” no le dejaron ni un minuto libre para sentarse en las mesas eternizadas de las negociaciones entre dirigentes.
“Tenemos que conversar”, lo invitó Negri. “Pero hermano, no veo a cuenta de qué? Si todos los martes vos te encontrás en la mesa chica con Humberto”, le habrá respondido el misionero, de acuerdo con fuentes del mismo radicalismo de Iguazú. “Pero hablemos de las particularidades de la provincia”, insistió  el diputado por Córdoba aunque es entrerriano de nacimiento. “Chamigo!, no hay muchas particularidades que justifiquen dejar de cumplir compromisos ya asumidos” fue, según la misma fuente de testigos, el cierre de la comunicación.
Aunque nadie del PRO hizo mención a este pequeño desencuentro, su valor es más que simbólico ya que define con toda claridad un choque de estilos y el cambio de paradigma en la forma de hacer política en la Argentina.
Hay una construcción identitaria del ser radical que sobrevalora los acuerdos de dirigentes, lo que en la jerga se conoce como “roscas”. Desde  la Concordancia de los años 30 en adelante fue imponiendo un estilo y un apego, quizá romántico, a la tradición yrigoyenista. Esta tradición choca a la velocidad de dos trenes bala con la lógica del PRO.
Es cierto que el diputado Schiavoni en más de una oportunidad descartó la existencia de un clima de tensión entre el PRO y la UCR, y relativiza los episodios como los de Martín Lousteau, como poco probable que se trasfieran a la provincia.
Formado en el desarrollismo ha marcado más de una vez que las diferencias en el modo de hacer política existen, pero que no son sólo bajadas desde la dirigencia sino reflejo de un momento social muy distinto al de hace pocos años atrás. Hoy las verdades son volátiles, las percepciones de la realidad están influidas por las tecnologías aplicadas, y han cambiado pautas de consumo y comportamiento que relega los alineamientos fundamentalistas como el de Cristina a captar no más del 25% del electorado. Todo –dice- obliga a estar alerta a los cambios permanentes.
Insiste en que hay un contexto social que impone los cambios y en esas diferencias de estilo pone de un lado el propio de la jugadita partidocrática y del otro los centrados en la gestión.
Lo fundamental hoy para ver la diferencia, había dicho en otro momento a nuestro muro, pasa, de un lado lo que ponen la centralidad en la gestión y en el laburo, y del otro lado la energía en la rosca y en el internismo. “La gestión te lleva al territorio, lo que no es menor, es en el territorio donde uno se va acercado a la gente y se va haciendo conocido por cuestiones positivas”.
Un dato que no pasó desapercibido es que Negri, con toda su investidura, no se dio lugar para participar de los actos protagonizados en Iguazú el viernes 5 por la vicepresidenta de la Nación, Gabriela Michetti.

Críticas al kirchnerismo

En su prédica para desdramatizar las tensiones, Negri marcó que “lo importante es que Cambiemos en esta elección de medio término es la coalición, alianza electoral más homogénea, que expresa la geografía del país, veo a la oposición con un grado de dispersión muy fuerte, sin definir agenda que interpele al gobierno. No tenga ninguna duda que seguimos vinculados a los problemas aunque no se puedan solucionar de inmediato”, dijo en la prensa en Soleil.  Tras hacer referencia a la situación económico – social en la que se encontraba el país en 2015 que, aseguró se encaminaba al abismo, lo que resumió en “la herencia recibida”, Negri aseguró que “si el radicalismo no hubiese participado de Cambiemos no había cambios en la Argentina y eso está claro”. Justificó así la decisión de la Convención de Gualeguaychú donde primeró a su juicio “una lectura correcta del momento histórico y lo que se estaba jugando la Argentina, con el esfuerzo de todos”.
Después de considerar a la UCR como eje de los cambios, y enviar así un mensaje al macrismo puro, se tomó tiempo para afirmar que el kirchnersimo “nos dejó con más de 30 por ciento de pobres, sin estadísticas, para medir la pobreza y la inflación”. En el mismo tono ya de campaña reclamó a los argentinos tener memoria. “Los argentinos somos un poco ansiosos pero tenemos que resolver problemas urgentes y otros no tanto pero a su vez mirar qué pasa en el mundo. Y urgente es la pobreza”, dijo para tranquilizar el frente empresario y al ala ortodoxa de la opinión publicada en los medios hegemónicos.  Abundó después de argumentos conocidos que demonizan todo el gobierno de los Kirchner. Ya está en campaña y al estilo UCR.

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