En oposición a la reforma laboral, unas dos mil personas en su mayoría pertenecientes a movimientos sociales marcharon hoy en Posadas y convergieron en la Plaza 9 de Julio. Celebraron un acto que no casualmente fue cerrado por la CCC. Convocó una Coordinadora Provincial de Organizaciones en Lucha que busca la “unidad en las calles” para resistir las políticas de ajuste.

Posadas (Miércoles, 6 de noviembre) La Coordinadora Provincial de Organizaciones en Lucha se movilizó esta mañana en Posadas en rechazo de las reformas laboral, previsional y fiscal. Distintas concentraciones se realizaron desde las 8, en el Mástil de avenida Uruguay y Mitre, frente al Ministerio de Desarrollo Social y en las intersecciones de las avenidas Maipú y Uruguay, desde donde, unas dos mil personas, marcharon para confluir en la plaza 9 de Julio donde se desarrolló un acto organizado por ATE y la CTA Autónoma. Como ya es habitual en Posadas, la gran mayoría de los movilizados pertenecen a los movimientos sociales, reivindicados por ellos mismos como piqueteros. Las columnas más numerosas fueron aportadas por la CCC, Barrios de Pie y la cada vez más trascendente Confederación de Trabajadores de la Economía Popular, que como se sabe está ligada a través de su máximo referente nacional al Papa Francisco. También en Posadas, como se viene registrando en el orden nacional desde hace unos años se manifiesta una mayor gravitación de los partidos de izquierda. Hoy también se sumaron a la protesta organizaciones de tareferos.
El acto formó parte de medida de fuerza nacional, que hoy generó una marcha a la Plaza 9 de Mayo replicando la multitudinaria protesta que en Buenos Aires materializaron las dos CTA, un sector de la CGT frente al Congreso Nacional y la gran diversidad de movimientos sociales que ya expresan un amplio sector de trabajadores desocupados y subocupados que no tienen contención en los sindicatos tradicionales. Paradojalmente fue el día que el Senado de la Nación dio media sanción a la reforma previsional.
ATE difundió un documento con los motivos del paro y la marcha: “Rechazo a las reformas laboral, previsional y los pactos fiscales de las provincias que este Gobierno quiere implementar en contra de los trabajadores; repudio a las políticas de ajuste impulsadas por el Gobierno nacional y los gobiernos provinciales; baste de precarización, cese de despidos e incorporación inmediata y 82 por ciento móvil para los jubilados”.
Hablaron en el acto desarrollado aquí en la 9 de Julio, frente a la Casa de Gobierno, referentes de todas las organizaciones participantes. Coincidieron todos en ganar “la unidad en la calle” con el objetivo de resistir las políticas del gobierno nacional que definen un modelo de regresión en la distribución del ingreso. Los referentes sociales fueron los más claros en ese sentido al definir su posicionamiento en las batallas por el ingreso. Desde su pertenencia a los sectores más pobres de la sociedad no se confunden y saben quién es el adversario. “Cada desocupado que provoca el ajuste de Macri son cuatro los compañeros de la economía popular que pierden sus ingresos”, dijo la representante de la CTEP.
Pero como viene sucediendo desde hace años en la provincia, sectores minoritarios del sindicalismo tradicional, ganados por su posicionamiento partidario, relegaron el reclamo de “unidad en la calle” para desviar el objetivo de la movilización y convertirla en una manifestación contra la Renovación. Fogoneados por la locutora, Mónica Gurina, conocida directiva de más de dos décadas al frente de uno de los gremios docentes minoritarios, los referentes de la CTA se dejaron ganar por la consigna de denunciar como traidores, no sólo a los tres senadores por Misiones que votaron por la reforma previsional sino también al Gobernador y al conductor de la Renovación. Jugó también la interna con el Movimiento Pedagógico. Rubén Ortiz que se desatacó entre los oradores no sólo por el lenguaje sino en el diagnóstico del proceso que se vive en la Argentina, hizo una observación, más que crítica, objetiva de los fracasos de los partidos políticos en los últimos 35 años en lograr la transformación que se promete. Cuestionó asimismo a la dirigencia de los sindicatos como Luz y Fuerza y UOCRA pero aclaró que no son los enemigos y deben ser convocados a la unidad, pero en la Plaza. Precisamente como la conformación de un espacio amplio de unidad en la multisectorial era una de los objetivos explícitos de la convocatoria aquí a la 9 de Julio, Ortiz destacó la contradicción de Luz y Fuerza de pelear sus salarios pero a costa del tarifazo. Esta mirada más amplia al ombligo de la CTA fue, diríamos cruzada de facto por Gurina, que como locutora se tomó atribuciones de conductora del acto y forzó desde el micrófono a los manifestantes, al estilo animación de festivales folclóricos de segunda categoría, a calificar como traidores a dirigentes de la Renovación, omitiendo en toda la mañana cualquier mención crítica al gobierno nacional y su anclaje en la provincia. Ninguno de los oradores se dejó ganar por el reduccionismo partidista y todos apuntaron al gobierno de Macri aunque, también y en eso Gurina logró su cometido, censuraron los acuerdos firmados por Passlacqua con la Casa Rosada. Ortiz ya había, digamos corregido, al secretario UTEM que desvió su discurso a la interna que tiene con UDPM.
“La única manera de ponerle freno a estos proyectos que presenta Macri es la organización y la unidad en la calle”, dijeron para cerrar el acto Felipe Mazzacote y Graciela de Melo de la CCC a la vez que reclamaban como un paso en la solución del empleo la inversión del Estado en la construcción de viviendas.
Es de destacar la participación en el acto del diputado del Pays, Martín Sereno que hizo también un llamado a la unidad y sintetizó el cuadro de situación poniendo énfasis en las políticas neoliberales y los intereses de clase del gobierno de Macri.

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