Una firme defensa de las garantías constitucionales para el libre ejercicio de la representación política formuló esta tarde el senador Closs al hablar en el debate para habilitar los allanamientos solicitados por Bonadío a los domicilios de CFK. Garantías asociadas a los fueros como institución republicana. La exposición del misionero, no por moderada fue contundente en desnudar la división histórica que existe en la sociedad argentina y sutilmente se sumó a las advertencias de los ciclos y revanchismo que formularon varios senadores.

Posadas (Miércoles, 22 de agosto) La firme defensa de la garantías del libere ejercicio de la representación política que formuló hoy en forma contundente y didáctica el senador Maurice Closs al hablar esta tarde en el debate para habilitar los allanamientos a los domicilios de Cristina Fernández de Kirchner.
Seguida aquí por militantes de la renovación y varios periodistas por la trasmisión directa del Senado de la Nación, la exposición de Closs se interpretó como una clase de educación democrática. No fue una defensa de los fueros como privilegio aunque al instante el ejército de trolls salió a descalificarlo por las redes. Precisamente, Closs hizo referencia en su introducción al tratamiento periodístico que se viene dando a los fueros como si constituyeran un privilegio de una clase. Fue claro al señalar que “lo fueros no son un invento de los senadores para protegernos” y se remontó a los orígenes del Instituto en las monarquías parlamentarias. En los regímenes absolutistas el rey avanzaba contra los que pensaban distinto”, recordó para explicar el nacimiento de los fueros para defender la independencia de criterio de quienes actuaban en el ámbito legislativo. Asocia la idea a la necesidad de mantener la división de poderes, impidiendo que se encarcele a miembros de las otras ramas del Estado por cuestiones políticas. Destacó Closs el rango constitucional de los fueros y subrayó que la ley de fuero no existe solamente en la Argentina. “No pueden estar equivocadas las Constituciones del Mundo”, agregó. Y con referencia a la habilitación de los allanamientos subrayó que los fueros tienen que ver con la libertad de las personas, principio básico constitucional y observó que la detención preventiva se justifica solamente si ocurren tres posibilidades: Cometer delitos, cuestión que ya no puede cargarse a Cristina; la posibilidad de fuga, cuestión que tampoco le cabe a la ex presidenta; y el entorpecimiento de la causa, lo que tampoco se puede indilgar a CFK.
Más allá de la cuestión jurídica, la intervención del Closs se centró en la defensa de la política como herramienta de la sociedad para actuar colectivamente en la cosa pública. Lo hace en un momento en que incuestionablemente, no sólo en la Argentina sino en toda la Región, existe una ofensiva de las derechas en base a la articulación de los medios con jueces que desplazan del centro de la escena a la política.
“No es un país sencillo en el juego de la política”, observó Closs para repasar los enfrentamientos de la sociedad argentina desde el fusilamiento de Liniers, que había sido el héroe de la defensa en contra de las invasiones inglesas, la sospecha de desaparición de Moreno en el Atlántico, el enfrentamiento unitarios y federales, la muerte de Urquiza, las barbaridades que se dijeron de Hipólito Irigoyen al que se lo metió preso, el exilio de 18 años de Perón. “No es una Argentina fácil”, sostuvo el senador de la Renovación, para advertir que “es una Argentina que merece que tengamos instituciones que dejen funcionar a la Justicia pero que también deben cuidar el funcionamiento de la política”.

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