Al atardecer, dice qué para no interrumpir agendas nocturnas ni vespertinas aunque tal vez por ser el horario ideal de la literatura, el sábado 1 de diciembre en la Sala Kowalski del Centro Cultural Cidade se presentó el segundo libro de Francisco Linares. El picolé es símbolo de juventud. Y es re ochentoso, hasta en sus colores, es un ícono vintage. Por eso además de convidar helado el libro incluye un palito de regalo como señalador (no usado, aclara).

Posadas (Domingo, 2 de diciembre) ¿Es necesario el teclado silencioso, o es solo funcional a malos conductores radiales que googlean clandestinos del micrófono mientras el invitado habla?
Al escritor Francisco Linares le resulta imprescindible el sonido musical de las teclas, por eso escribe directamente en Word, nunca a mano. –También por mi letra- explica, como viejos escritores que se inspiraban al ritmo de las pesadas teclas de una Remington.

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-Empecemos por el género. Cuántas veces te habrán preguntado si tu novela es un policial
-Yo creo que es una novela de amor.

-Sigamos por la tapa, aunque el helado en palito no es solo la tapa sino el símbolo del libro, incluso en la presentación se repartió este clásico de la siesta posadeña entre los oyentes ¿El picolé es sensual o juvenil?
-El picolé es símbolo de juventud. Y es re ochentoso, hasta en sus colores, es un ícono vintage. Por eso además de convidar helado el libro incluye un palito de regalo como señalador (no usado, aclara).

-¿Se puede decir que es una novela sobre los celos?
-No. Los celos se ponen en juego, dentro de la novela, para contar las moscas que tiene el helado que son estos sentimientos de mierda que casi siempre reprimimos. Cuando uno está sano no entra en el juego de celos. Por la edad de los personajes todo parece ser la última vez aunque sea en realidad la primera. Tiene que ver con esa etapa de la vida.

-¿Qué es más brusco para el joven, cuando conoce el amor o cuando racionaliza la muerte?
-Más de grande naturalicé lo de la muerte. Cuando dejé de creer en Dios, cuando desapareció de mi vida, recién pensé carajo, acá termina todo. Me aterra. En cambio cuando descubrí el amor fue como Fa qué fantástico. Cuando era chiquito era gordito y calentón entonces el sentimiento que no dominaba era la ira; ahora el amor es el sentimiento que no domino. Cuando conocí el amor la ira se apagó.

-Vos sos músico ¿pensás que tener nociones musicales ayuda a la hora del ritmo en una narración?
-Detesto todo lo que es rima y todo eso pero a la hora de elegir cada palabra, hay presencia rítmica. Es una cuestión fonética que me va a decir si poner ave o pájaro, si es un bombo o platillo, una cuestión rítmica me va a decir si va una negra o una redonda. Me gustan mucho las oraciones cortas y los puntos.

-¿En qué canciones se puede resumir la novela?
-Ya me hicieron una pregunta parecida. En dos: Por ese palpitar, de Sandro, y Corazón delator, de Soda Stereo.

-¿Si tu novela fuera una película cual sería?
-Stand by me. Y que se note en cada escena cómo el personaje va creciendo, pasa de prestar atención a sus juguetes a observar chicas. Esa transición es la que me interesa, con un toque muy nostálgico.

-¿Se puede escribir rodeado de gente, en lugares públicos?
-Yo necesito la soledad. Viola Di Grado, escritora que recomiendo, escribía en fiestas, pero ella es re darky. Yo para escribir necesito el tacto y el sonido de las teclas, que parecieran decirme Dale, seguí adelante. Hubo un momento que me estanqué con la novela, pero trotando (suele salir a trotar o a caminar) se me ocurrió un párrafo fundamental y tuve que volver rápido a mi casa a escribir. Yo no puedo escribir ni siquiera en un café. Tampoco puedo escribir a mano porque cuando veo mi letra me siento muy mal.

-¿Y en talleres literarios?
-Carla Curti insistía mucho con el concepto de herrar el texto. Herrar, de herrero, con hache. Si no hay argumento fuerte para que tal palabra no esté en el texto, esa palabra no tiene que estar. Eso me quedó para siempre.

-Vi que hay una Fan page de Facebook: Costado frágil de la inocencia. ¿Se acerca el lector a partir de las redes sociales?
-Pero no es mi interés crear una comunidad a partir de un libro sino monitorear las campañas de difusión. Incluye una playlist con las canciones que tienen relación con la historia. This boy y Free as a bird de Beatles. El personaje padece de agorafobia. Agorafobia es el padecimiento ideal para un escritor: estar encerrado escribiendo.

-¿Entonces es posible o no un feedback con los lectores? ¿Hay devolución, comentarios?
-Una vez una chica me escribió contándome que le encantaba Balcón, el peor poema de mi libro anterior, El viejo truco de no recordar, en cambio hay un texto que se llama El ojo del poeta, que a mí me encanta, y yo pensaba La puta nadie me dice nada de ese, entonces ahí aprendí que el lector tiene su propio río corriendo dentro suyo.

-¿Y existen personas que han inspirado personajes? ¿Mercedes, por ejemplo, es alguien real?
-No. Pero Amelia es alguien. Alguien que sabe que ella inspiró el personaje. No su personalidad, tal vez su aspecto. La personalidad de Amelia es una mezcla entre la chica de The end of the fucking world, la serie, y Jessica alegría, de Los simpsons. Amelia funciona como pivote, como esos regadores que van girando y empapan el pasto. Levanta la novela, entra y genera el desorden de intereses. Es el único personaje que no está dentro de una jaula.

-¿Cómo es escribir en primera persona, hay lectores que confunden personaje con autor?
-Es jugar a ser otro, me parece fantástico. Un lector me dijo -Acá se re nota que estás vos, en esta frase- le tuve que responder que no, la verdad que no, pienso todo lo contrario a lo que dice el personaje en esa frase.

-¿Cuál es el otro costado?
-El que no nos deja ver lo que realmente pasa. Pero en el sentido de protección tipo La vida es bella, no de negación. Al final, el inocente es el que se queda con el mejor sentimiento.

-¿Tenés algún proyecto de futuro libro?
-Estoy pensando una historia narrada por un taxista.

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