El asesinato de Rosendo García, un día como hoy pero hace 53 años, fue el puntapié para una investigación de Rodolfo Walsh y la posterior publicación de su segundo libro de no ficción, después de operación masacre. El ícono del periodismo argentino muestra, a través de su escritura, la realidad de un profesional comprometido con su trabajo.

El trece de mayo de 1966 en la confitería La Real, de Avellaneda, muere asesinado Rosendo García dirigente de la Unión Obrera Metalúrgica. Tres años después sale publicado el libro ¿Quién mató a Rosendo? Escrito por Rodolfo Walsh a partir de su investigación sobre el hecho y de una serie de notas publicadas en el semanario de la CGT de los Argentinos, un grupo de gremios peronistas opositores a la dictadura, a mediados de ese año.
El texto ha sido caracterizado como un “ejemplo de un periodismo comprometido y valiente” que puso a la luz la carencia de escrúpulos de personajes vinculados a algunos centros de poder de la época.
¿Quién sería nuestro Walsh? Como dice Daniel Guebel, alguien que pasó de la pasión por la novela policial a investigador de crímenes sociales. Tal vez alguien que encauce su mirada y sus trabajos de la manera en que lo hace en Misiones Sergio Alves.
Walsh realizó una investigación con la ayuda de los testigos sobrevivientes y acusó al dirigente gremial metalúrgico Augusto Vandor. “No se trata, por supuesto, que el sistema, el gobierno, la justicia sean impotentes para esclarecer este triple homicidio. Es que son cómplices de este triple homicidio, es que son encubridores de los asesinos. Sin duda ellos disponen de la misma evidencia que yo he publicado y que en otras circunstancias servirían para encarcelar a Vandor y su grupo. Si no lo hacen es porque Vandor les sirve.”
El libro fue su segundo trabajo de no ficción después de Operación masacre. Al igual que este último, fue publicado inicialmente por entregas.
Se dice que Walsh, en Quién mató a Rosendo, logra imponer la verdad denunciando la compra de testigos y la campaña de desprestigio de la prensa, que quiso hacer pasar a las víctimas por verdugos.
Rodolfo Walsh, periodista, escritor, militante, intelectual, autor comprometido, testigo que no sólo reportó la historia sino que cargó con ella, compromiso que acabaría por costarle caro: Walsh murió el 25 de marzo de 1977 en una emboscada, poco después de enviar a varias redacciones de periódico la “Carta abierta de un escritor a la Junta militar”, su última palabra pública.

T.S