La adhesión es a la Declaración de Nueva York, que busca eliminar los impactos ambientales negativos, mejorar la sostenibilidad y la calidad de los productos forestales nativos, incluidos los productos no madereros; frenar la deforestación de la producción agrícola; y contribuir a la responsabilidad ambiental y social.

Lunes 13 de mayo de 2019. Misiones adhirió a la Declaración de Nueva York sobre los Bosques y se convirtió así en la primera provincia Argentina que adhiere de manera voluntaria a esta iniciativa que busca “desacelerar, detener y revertir la pérdida de bosques” en todo el planeta mientras también mejora la seguridad alimentaria de la población, según sostiene en sus principios.
Esta declaración voluntaria impulsada por Naciones Unidas desde su sede central, surge del diálogo entre los gobiernos, empresas y la sociedad civil.
El gobernador Hupo Passalacqua confirmó este acuerdo a través de un mensaje en la red Social Twitter: #Misiones se suma a las Naciones Unidas y su New York Declaration Forest @NYDF_Platform. Se pone como ejemplo nuestra realidad ambiental, la gestión sostenible de los bosques y la protección de nuestra biodiversidad. Un esfuerzo de todos, escribió el mandatario, y destacó la publicación que asegura que la Declaración de Nueva York sobre los Bosques está motivada en implementar las metas a través de múltiples objetivos, con la intención de eliminar los impactos ambientales negativos, mejorar la sostenibilidad y la calidad de los productos forestales nativos, incluidos los productos no madereros; frenar la deforestación de la producción agrícola; y contribuir a la responsabilidad ambiental y social.
Es ahí donde Misiones tiene la esperanza de que, a través del respaldo y la colaboración con estas actividades, se pueda acelerar la transición del compromiso a la acción, y que sea capaz de fomentar la producción de productos básicos libres de deforestación, expresan.
Este acuerdo busca reducir las emisiones provenientes de la deforestación y el aumento de la restauración forestal para limitar el calentamiento global a 2 grados centígrados. Alcanzar estas metas supondría reducir las emisiones de carbono entre 4.500 y 8.800 millones de toneladas anuales. Incluye 10 metas y un Plan de Acción que sirve como guía a los firmantes para que den cumplimiento a las metas que podrían traducirse en la reducción de hasta 8.8 millones de toneladas de emisiones de CO2 por año.
Para ello, cuentan con el respaldo de varios gobiernos, más de 30 empresas mundiales y más de 50 organizaciones de la sociedad y los pueblos indígenas, informó la Subsecretaría de Prensa de Misiones.
En ese sentido, indicaron que las diez metas de la Declaración de Nueva York sobre los Bosques son, reducir, por lo menos a la mitad, la tasa de pérdida de bosques naturales a nivel mundial para el año 2020 y hacer esfuerzos para acabar con la pérdida de bosques naturales para el año 2030 y ayudar a cumplir el objetivo del sector privado de eliminar la deforestación de cadenas agrícolas, tales como el aceite de palma, la soja, el papel y los productos de carne vacuna, a más tardar para el año 2020, reconociendo que muchas empresas tienen metas aún más ambiciosas.
Además, reducir significativamente la deforestación derivada de otros sectores de la economía para el año 2020; apoyar las alternativas a la deforestación impulsada por las necesidades básicas -tales como la agricultura de subsistencia y la dependencia de la leña para energía-, de manera que alivien la pobreza y promuevan el desarrollo sostenible y equitativo.
Como quinto punto, proponen restaurar 150 millones de hectáreas de tierras degradadas y de tierras forestales para el año 2020, y aumentar significativamente la tasa de restauración, a nivel mundial posteriormente, para restaurar por lo menos 200 millones de hectáreas adicionales para el año 2030.
Quieren además incluir objetivos ambiciosos cuantitativos de conservación y restauración forestal para el año 2030, como parte de los nuevos objetivos internacionales de desarrollo sostenible; acordar, en el año 2015, reducir las emisiones derivadas de la deforestación y de la degradación de los bosques como parte de un acuerdo climático global post-2020, de conformidad con las normas acordadas a nivel internacional y en consonancia con el objetivo de no superar el calentamiento en 2° Centígrados y proporcionar apoyo para el desarrollo y la implementación de estrategias para reducir las emisiones forestales.
Entre los dos últimos puntos, proponen premiar a los países y jurisdicciones que tomen medidas para reducir las emisiones forestales, especialmente a través de políticas públicas, aumentando los pagos por la reducción de emisiones verificadas y generando materias primas por parte del sector privado y fortalecer la gobernanza forestal, la transparencia y el estado de derecho; mientras se empodera a las comunidades locales y se reconocen los derechos de los pueblos indígenas, especialmente los relativos a sus tierras y recursos.

La riqueza misionera

Misiones tiene casi 1.3 millones de habitantes y es el hogar de una de las Siete Maravillas Naturales del Mundo: las Cataratas del Iguazú. Misiones también posee toda el área del Bosque Atlántico que se encuentra en Argentina, el Bosque Paranaense (Selva Paranaense), que es uno de los bosques prístinos más grandes que quedan en el mundo. El Bosque Paranaense alberga el 52 por ciento de la biodiversidad de Argentina con más de 150 especies de mamíferos, incluidos jaguares; 564 especies de aves; 260 especies de peces; 116 especies de reptiles; 68 especies de anfibios; y miles de especies de plantas y hongos. Debido a los altos niveles de diversidad biológica y sus numerosas especies endémicas, que son específicas de esta región, se clasifica como un punto de acceso a la biodiversidad.